EL BUEN PASTOR Nro. 12
(25 de agosto de 1989)


INDICE



SEGUNDO MENSAJE UNIVERSAL


13 de agosto de 1989.
La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Tomado en vuestro tiempo y según vuestro estado ha llegado el momento de dar el segundo aviso para que sepáis que vuestro Dios sigue atentamente el curso de vuestra historia.
Mi primer anuncio no ha sido debidamente oído, muy especialmente en este país, que muy a pesar de ser elegido mío, ha desoído mi llamada y en poco número ha respondido al compromiso que mi Palabra significa mas a pesar de esta desobediencia pasajera, vuelvo a anunciar un mensaje universal. Esta es la segunda advertencia venida de vuestro Señor: no dudéis en acatar su llamada, pues Quien la hace es la Verdad y la Verdad todo conoce.
Mi Iglesia, hijos míos, está siendo diezmada, su capacidad de trabajar por la construcción del Reino ha sido aniquilada en un sesenta por ciento. Muchos sacerdotes han apostatado secretamente y mantienen una cáscara de piedad y de prácticas mas ya no son míos: entendedlo bien, su corazón está corrompido y sus almas están entregadas al trabajo del Enemigo. Los errores se han difundido con velocidad alucinante y muchos han adoptado posturas que dañan el Cuerpo Místico. Se han invertido los mandamientos de mi Ley y el amor al prójimo ha anulado o reemplazado el amor a Dios. Esa misma palabra, amor, es enseñada con simple y pura sensualidad, con dura y repugnante actitud materialista por muchos que deberían fortalecer las almas y las guían hacia los pastos envenenados de las doctrinas falsas. Este Cuerpo Místico llagado está pasando por su hora más crítica en todo el mundo. Europa ha sido arrasada mas desde aquí, el Señor se opondrá a esa invasión de ateísmo e indolencia si sabéis responder a mis llamadas. Pequeños grupos fieles trabajan secretamente como en los primeros tiempos siguiendo con fidelidad las palabras de mi Vicario en la Tierra. Aquí la destrucción no ha sido aún medida pero la frialdad ya se siente y el rechazo por las cosas de Dios es inminente. Ya veréis, pues, cómo reaccionan frente a ésto.
Una señal os daré: NUEVAMENTE SE ATENTARÁ CONTRA LA VIDA DE MI VICARIO. Estad alertas, pues llegado ese momento, poco tiempo quedará para recoger las últimas ovejas que entren en el rebaño. Otro signo os daré: EL GRAN PAÍS DEL NORTE SERÁ CASTIGADO POR LA FURIA DE LA JUSTICIA DIVINA: LA MIRADA DE VUESTRO SEÑOR PARTIRÁ POR EL MEDIO SU GEOGRAFÍA en un último llamado y castigo a la vez, castigo por su abandono de mi Palabra, llamado a los fieles para que su esperanza se mantenga firme. Y aquí, amados míos, EN VUESTRO PAÍS, donde he sentado las columnas de mi misericordia, HABRÁ SANGRE... HABRÁ SANGRE hijos míos, mas no temáis, aquí estoy Yo en medio vuestro.
Éste es el llamamiento del Corazón de vuestro Dios, si oís mis llamados podréis demorar la hora del castigo, si dejáis pasar el momento comenzarán a vaciarse las iglesias y los sacrilegios estarán a la orden del día. Yo, el Señor, os llamo a vosotros, sacerdotes, elegidos míos, ved cuántas comuniones sacrílegas se reciben día a día por no tener la debida preparación, ved cuántos Sacramentos desperdiciados por falta de formación de quienes los reciben y por negligencia de los que están obligados a esa preparación. Mi Iglesia no se construye desde un escritorio, mi Iglesia se construye en la oración, en la penitencia, en el sacrificio y en la entrega al servicio del otro por amor a mí.
Y vosotros, rebaño fiel, mucho deberéis sufrir por seguir a vuestro Maestro, mas no será en vano, no será en vano, os lo garantizo.
Y este anuncio es el que debe ser conocido con mayor velocidad, pues es el remedio que antepondremos al trabajo del Demonio. Debéis fundar la Orden Seglar de los Apóstoles de los Últimos Tiempos a la cual pertenecerán todos aquellos que sigan mis Palabras, guiados por mis sacerdotes elegidos, con espíritu de unidad en la Santa Iglesia, recordadlo, en todas partes del mundo mi Madre y Yo estamos llamando a un apostolado activo; no es sólo oración: es acción.
Vosotros sois portadores de la Gracia, obrad consecuentemente, quien tenga oídos que oiga.
Hijos míos: poned vuestra voluntad a mi servicio y todo se logrará, no os desaniméis.
Yo os bendigo, recibid de Quien os ama la bendición, en Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
("Amén").
Mi paz reine en vuestros espíritus.
En el momento de recibirme en la Santa Eucaristía, recordad: Jesús, ven a mí, te amo, y estaré con vosotros.
Paz a ustedes.

Apocalipsis, Cap. 3, Vers. 14 al 22.



PRIMER MENSAJE UNIVERSAL

15 de agosto de 1988.
...(Visión)... Está con nosotros la Santísima Virgen María acompañada con sus Ángeles, y ha venido hoy para bendecirnos, y quiere especialmente que oigamos y transmitamos lo que el Señor nos va a decir:

Que mi paz llegue a vosotros, ovejas de mi grey.
¿A que teméis ahora, si estoy con vosotros? ¿No os habéis consagrado a mi servicio? Pues bien, Yo me ocupo de defenderos, cuidaros y llevar a buen fin vuestras almas.
A través de largos años, mi Santísima Madre ha descendido a esta Tierra llevando y trayendo mis mensajes y palabras y vuestras peticiones y a pesar de vuestra gran sordera mundana os he escuchado y os he complacido con amor y misericordia, mas vosotros, al igual que mi Pueblo, os habéis desviado siempre.
Una vez más una nueva advertencia llega a vosotros. Comenzaré por mis primeros comprometidos, por mi Iglesia. Amados pastores de mi rebaño: os habéis confiado demasiado y habéis cedido mucho en vuestras obligaciones. Este relajamiento ha hecho que el Enemigo tomara parte dentro de las ovejas y asestara golpes a veces mortales a varias instituciones, que, debiendo ser para salvación de las almas, se han transformado en asociaciones sin ningún espíritu. Y todos sois responsables: bien es que hay muchos de vosotros que trabajáis por lograr el Reino, pero otros os habéis desviado hacia horizontes lejanos. Ya no se oye hablar de mi enemigo, el demonio, ni se oye predicar acerca del Fuego Eterno. Con la conciencia así tranquilizada, los fieles comunes viven una vida tibia. Por eso es preciso que este llamado de alerta que el Cielo os envía sea escuchado mundialmente. Advertid vosotros al pueblo: el Demonio reina en el mundo y quiere introducirse en mi Iglesia. Si no defendéis vosotros mi Obra, si no defendéis vosotros mi rebaño ¿quién lo hará?
Nada le importa a este enemigo de las almas que mis hijos pasen hambre, frío o necesidad, si no fuera éste un medio para sugerirles el renegar de su Dios, para embotar sus sentimientos y no permitirles acercarse a lo que en realidad le interesa: MANTENERLOS ALEJADOS DE LA POSIBILIDAD DE SALVACIÓN.
Es verdad que mi predilección está por los pobres, pero sobre todo, aquellos que necesitan RIQUEZA ESPIRITUAL.
Y tenéis frente a vosotros a un Papa jamás visto: obedecedle en todo, aún en las tribulaciones que vendrán, pues si lo veis, me veis; y si lo oís, me estáis oyendo, y si renegáis de su enseñanza, renegáis de mí y no sois de mi Iglesia.
Vigilad en las instituciones religiosas aquellos que ostentan puestos de poder deben ser los que más espiritualidad cultiven. No permitáis intromisiones, vosotros sois mis ojos.
Mas os anuncio hoy un triunfo total sobre las fuerzas del enemigo, con quienes se adhieran de corazón a la Obra de salvación de las almas que realiza la Santa Iglesia Católica a la que ustedes pertenecen, pues con diez, con cien, con mil o con dos, el Señor triunfará. En vosotros está la respuesta.
Y a tí, mundo incrédulo, que permaneces al margen intentando juzgar sin querer tomar partido, te advierto:
Habéis puesto tu firmeza en el dinero, en los placeres, en el poder político y todo eso desaparecerá junto con quienes estén ligados a esos falsos dioses. No es amenaza de hombre lo que escucháis. ¿Acaso en todas mis intervenciones desde que el mundo es mundo, he aplicado mi castigo, he impuesto mi Justicia sin advertiros antes de este paso? Pues bien, este es el paso previo. Pesan sobre vosotros todas vuestras culpas y pecados. Si no hacéis rigurosa penitencia y sacrificios OIRÉIS TRONAR LA VOZ DE DIOS SOBRE VUESTRAS CABEZAS.
Y os daré los remedios para estas heridas que duelen a toda la humanidad: EL SANTO ROSARIO y LA CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN DE MI MADRE, LA EUCARISTÍA y LA DOCTRINA DE LA DIVINA MISERICORDIA. En esto se comprende el frente que Yo haré a las fuerzas que oponga el enemigo.
Desde este lugar del mundo seguiré, enseñando pues Maestro soy, como soy en otras partes a través de diferentes instrumentos y podéis venir quienes deseéis beber de la Fuente de Verdad a oír mis Palabras.
Mi confianza y mi amor están puestos en todo aquél que hoy de su paso al frente y se decida a seguirme.
De aquí en más organizaréis nueve veladas de oración, a partir del próximo primer viernes de mes, luego del horario de la Santa Misa y hasta medianoche y recibiréis nueve momentos de enseñanzas como éstos. Todo lo que pidáis en oración se os concederá. Buscad vosotros los lugares para estas veladas de oración, vigilia y sacrificio acorde a la necesidad. Otras indicaciones daré particularmente.
Toda la bendición y la Fuerza del Cielo desciendan sobre todos vosotros congregados aquí, creáis o no, pues el Señor envía el sol sobre justos e injustos.
No desoigáis las profecías, quedaos con aquello que produce frutos buenos.
Yo os bendigo desde mi Corazón Misericordioso, con mi Santísima Madre aquí presente entre vosotros.
Os otorgo la paz y la salud, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
No os fijéis cómo vengo a vosotros sino qué es lo que os he traído.
Paz a todos.




El Segundo Mensaje Universal
sorprenderá a muchos y hará que se rebelen
muchos lobos con piel de ovejas.

2 de agosto de 1989.
La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Si la humanidad entera oyese con esta misma disposición y apertura mis palabras, otro sería el destino que le aguarda pues progresarían en su acercamiento a mí y mi Justicia demoraría el golpe que en este momento y en estas condiciones se hace casi inevitable. Ya las advertencias que llegan de todas partes no son oídas, ni aún su abundancia y su calidad hace despertar los corazones hacia la verdadera Fe y piedad.
Manteneos cautelosos en vuestros pasos, seguid firmes en vuestras prácticas, y no os dejéis amedrentar por amenazas humanas, ni confiéis en poderío alguno que no sea el poder de la gracia y de la misericordia divina, unido al sacrificio personal e individual, sólo así construiréis mi Obra con aquellos materiales que sirven exactamente para ello: con mi amor y vuestra entrega, con mi misericordia y vuestra voluntad, con mis gracias y vuestros pedidos perseverantes.
Se acerca la fecha, he dicho y es verdad, pues el 13 de agosto será día del mensaje universal. Muchos, muchos sufrirán por lo que allí se dice, muchos se elevarán amenazantes tronando contra esas palabras que parecerán dirigidas a ellos, y algunos, y he aquí los que me interesan, recogerán con humildad estas palabras e intentarán revertir lo que allí se anuncie, ofreciéndose día y noche a mí.
Queda poco tiempo y debéis trabajar mucho, no puede quedar en la nada un anuncio tan grande. Dejad que otros cuestionen mi accionar, limitaos a practicar lo que os enseño.
El Segundo Mensaje Universal sorprenderá a muchos, herirá a muchos, despertará a muchos y hará que se rebelen muchos lobos con piel de ovejas. Debéis estar bien preparados para esa ocasión, vuestro espíritu fortalecido, vuestra alma limpia, vuestros corazones templados, vuestra decisión firme. Un mensaje universal no es cualquier palabra, mas no temáis pues no he venido a torturar a la humanidad, sino a advertir lo errado de su camino y a intentar su corrección; si se niega, si me niegan, ya veremos...
Recibid la bendición de Quien os ama y siempre está entre vosotros, que esta bendición os traiga fortaleza y paz y llene vuestros corazones con mi amor, recibid en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Que mi Espíritu llene el vuestro y os mantengáis siempre en comunión Conmigo.
Tened paz.

Números, Cap. 33, Vers 50 al 56.



Tomad con seriedad
el Segundo Mensaje Universal

11 de agosto de 1989.
Mi paz a vosotros, ovejas de mi grey.
No temáis, no os dejaré faltos de alimento espiritual. Fortaleceos en las pruebas pues muchas más vendrán y deberéis ser fieles seguidores de vuestro Maestro Crucificado para dar al mundo la gracia de más tiempo para su conversión.
Trabajad a fondo en vuestros defectos, aborreced el pecado, amad la oración, vivid en la pureza y castidad, sed consagrados a mí y Yo estaré entre vosotros en cada momento, haciendo lo que vosotros no podéis.
Tomad con seriedad el Segundo Mensaje Universal, pues éste es un llamado de gran urgencia, muy duro mas necesario; aguardadlo con el corazón abierto, pues para vosotros es, y para el mundo entero.
Sois siempre los destinatarios de mi amor y misericordia.
Tened paz.
Yo os bendigo para que permanezcáis fieles, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Aún tengo mucho para daros y os lo daré si me lo pedís; confiad en mí.
Paz a vosotros.

Hechos de los Apóstoles, Cap. 11, Vers. 19 al 26.



El silencio... el sacrificio

16 de agosto de 1989.
Mi paz a vosotros, pequeñas ovejas de mi grey.
El silencio, la meditación y la oración atraen mi Presencia a vosotros, entre vosotros y dentro vuestro me sentiréis, si esa es vuestra actitud. La estridencia, el desorden, estorban la Presencia divina, obnubilan vuestra espiritualidad y no os permiten captar mi Presencia. Tened siempre en vuestra vida un momento para el silencio y para el reposo espiritual, vuestra alma aquietada, debe sosegarse y elevarse a mí, donde hallará paz y fuerza. Yo os estoy dando fuerza, amados míos, para que seáis lo que sois y para que cumpláis los designios de Dios.
Es necesario tener un buen espíritu de sacrificio, no entendáis por sacrificio aquellos grandes esfuerzos por realizar cosas de mucho costo delante de muchos. Si negáis vuestra voluntad y lo ofrecéis a Mí, si os hundís para elevaros en súplica, si os aplastáis para levantar vuestros ojos a mí, si os fundís en mi Voluntad sin importar consecuencias, ése es vuestro sacrificio y no siempre será visible a los ojos de los hombres. Lo mejor que podáis darme es lo más íntimo de vosotros.
Aunque se tiendan lazos malignos a vuestro alrededor, aunque truenen mil autoridades en vuestra contra, aunque se esgriman millones de argumentos, nada superará la Gracia Divina que ha puesto fijo en vuestros corazones mi misericordia, y sed de salvación para las almas, por eso sois vosotros y no otros quienes estáis aquí.
No basta al hombre tener buenos pensamientos si éstos no salen a la luz en una buena práctica; no os quedéis encerrados en vuestras propias ideas, compartidlo todo conmigo y Yo limpiaré el camino, pues el silencio en compañía de vuestro Dios es un silencio vivo en el cual palpita el amor y la misericordia y a través del cual desciende la luz al alma que se entrega a mí.
No temáis nada, aquí en esta Tierra, nada hay de valor para vosotros.
Tened paz, la paz de vuestro Señor.
Se inunde vuestros corazones con la gracia de la misericordia.
Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
No importan derrotas o victorias pasajeras, sólo importa la enseñanza que os deje cada una de ellas, en provecho de vuestras almas.
Paz a quienes aman.

Deuteronomio, Cap. 32, Vers. 1 al 4.



Aquel que quiera oponerse al progreso espiritual
de mis hijos, sólo porque eso los descubre
como malos seguidores míos, a éstos
más les valdría no existir en este mundo
 

30 de junio de 1989.
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Nunca he dejado de ocuparme de vuestros pedidos y jamás os he dejado de lado, antes bien, os he demostrado un amor sin límites y una misericordia especial, ¿por qué entonces vuestras oraciones aún permanecen tan defectuosas?, ¿por qué entonces vuestro fervor ha ido decayendo y parecéis como acostumbrados a oír la Voz del que llama a los astros y ellos responden: aquí estamos. Mas cuando a vosotros llamo tratáis de eludir responsabilidades diciendo: es imaginación; diciendo: puede o no ser verdad; diciendo: ya todo ha sido revelado ¿para qué más? Y no sabéis que con ésto, vosotros mismos estáis dando cumplimiento a las profecías, aquellas profecías que hablan de vosotros, hombres de los últimos tiempos y dicen que seríais egoístas, hipócritas, faltos de amor, mentirosos, embusteros y muchas otras cosas que se cumplen en vosotros para que me reconozcáis.
A quien quiera seguirme, protegeré como a mi Gloria en momentos difíciles como los que se aproximan, mas aquél que quiera oponerse al progreso espiritual de mis hijos, sólo porque eso los descubre como malos seguidores míos, a ésos, más les valdría no existir en este mundo antes que encontrarse cara a cara con su Creador y mostrar sus talentos sin ningún fruto.
Preocupaos por mejorar vuestra relación con los demás, preocupaos por mantener la paz íntimamente, preocupaos por mostrar vosotros mi rostro a vuestros hermanos. Sé bien que la carga es dura, sé bien que es mucho lo que os pido, pero no es más que lo que vuestras fuerzas pueden dar y esto es tan pesado porque muchos han renunciado a colaborar. Nada importa si se pierde lo que está en juego y es un gran número de almas y nada se gana si esta Obra crece solo en los números.
Sabedlo bien y os lo diré hoy: no me interesa el reconocimiento de ningún ser humano, sólo deseo que aprovechéis los canales que vuestro Dios os da para recoger las enormes gracias que descienden todos los días sobre la humanidad.
No os dejéis vosotros también contagiar por el espíritu de pesadumbre, no os dejéis enfriar vuestro fervor en la oración, no dejéis que el enemigo os doblegue, acercaos a mí, aquí, cerca de mi Corazón y entregaos al calor de su Llama de Amor, nadie puede dañaros.
Se acerca la fecha para el Segundo Mensaje Universal, comenzad a orar por ésto, pues mi enemigo intentará por todos los medios, naturales y aún sobrenaturales de acallar la Voz antes que este Segundo Mensaje Universal sea pronunciado.
Y sabed que ninguno de vosotros me ha dado tanto como tanto Yo os he dado. Vuestra deuda de amor conmigo aún no está saldada, perseverad en el bien, sed santos, vuestro Señor os lo reclama.
En la próxima reunión de oración del día viernes, entregaremos nuevos Ángeles Custodios para los Cenáculos de Oración, es un momento muy especial, en el cual hacen falta como nunca antes, la presencia de estos Santos Ángeles, felices combatientes a vuestro lado por mi causa. Venid, pues, aquellos que deseáis bendecir vuestros Cénaculos con esta espiritual presencia.
Tened paz, hijos míos, descansad, pues la mano de vuestro Pastor, Rey y Maestro se alza sobre vosotros para bendeciros. Recibid del Amor de Dios, la bendición en Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo
(“Amén”).
En los momentos de tinieblas, Yo seré vuestra Luz, en los momentos de dolor, Yo seré vuestro consuelo, en los momentos de desazón, Yo seré vuestro puntal, en los momentos de mayor necesidad, Yo seré toda vuestra riqueza.
Sed de los míos frente al mundo y Yo os haré míos por siempre frente al Padre.
Mi paz a vosotros.

Daniel, Cap. 4, Vers. 28 al 34.



Cuando un ciego guía a otro ciego


28 de julio de 1989
La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
He aquí la Voz que habla a las almas en su beneficio como Maestro, como Rey, como Señor, como Amigo, como Consejero.
Cuando un ciego guía a otro ciego, ¿sabéis lo que sucede? Muchos son los que deberían ser luz para el mundo hoy y en realidad están enceguecidos por sus propios pensamientos, preocupaciones, por sus conocimientos y teorías, por su soberbia y falta de temor a Aquel, cuya Justicia inacabable deberán rendir cuenta. Cuando un ciego guía a otro ciego. Muchos de los que deberían guiar hoy han perdido la brújula en su espiritualidad y solo atienden a razones humanas pensando como antiguamente: «Somos hijos de Abrahám» y Yo hoy les digo: NADIE SE SALVA POR SU TÍTULO, SINO POR LO QUE VIVE. Nadie entra en el Reino sólo por decir “Señor, Señor”, sino por practicar la justicia y el amor.
Cuando un ciego guía a otro ciego. Así vive esta humanidad de hoy, así está yendo por caminos tortuosos, a golpes, hundiéndose en pantanos, todo esto porque sus guías son ciegos. Sin embargo, Yo, el Señor, desde mi Venida a esta Tierra he venido a dar luz y no han querido oírme, no han querido convertir su corazón. Hoy se repite esta ceguera voluntaria que lastima mis entrañas y que obliga a realizar a todo el Cielo esfuerzos extraordinarios para reunir el rebaño en torno de aquellos que recibirán, por inspiración del Espíritu Santo, la fuerza de congregar al resto amado de mi Corazón. Todos podéis responder a esta llamada: ¡Venid al Señor, pues Él os llama!
Reconoced a tiempo la Voz de vuestro Señor y no lamentaréis luego vuestra falta de franqueza y vuestros pecados anteriores. Quien oye mi Voz cumple mis pedidos y marcha a paso firme por el camino de la salvación, trabajando por el crecimiento de mi Iglesia, que es Santa, por la efusión de mi Espíritu a través de Ella.
No temáis proclamar las verdades de la Fe ni tratéis de suavizar lo que ya he dicho yo con crudeza. Oíd si tenéis oídos, hablad si tenéis lengua, para eso os llamo, para que estando junto a mí, entendáis y entendiendo apliquéis a vuestra vida las verdades y así por vuestro testimonio de vida otros me vean vivo.
Estas reuniones no son juego, estas reuniones no son un paseo, en estos lugares se están dando las últimas batallas por la salvación de muchas almas y está en cada uno de vosotros tomar con responsabilidad vuestro lugar en esta lucha: conmigo, o contra mí.
Tened paz, amados míos, guardad en vuestro corazón la bendición de vuestro Dios que os ama. Sed fieles al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo
(“Amén”).
Toda promesa de vuestro Dios será cumplida a su tiempo y todo anuncio venido del Cielo será llevado a cabo, en vosotros está responder a estas palabras. La gracia no os faltará.
Paz a vosotros.

Santiago, Cap. 4, Vers. 1 al 6.



Este país está haciendo oídos sordos
a mis llamadas


26 de julio de 1989

Apocalipsis Cap. 3, Vers. 1 al 13.

La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Una de las armas mortales que utiliza el enemigo en vuestra contra, es el ataque directo o indirecto en contra de la unidad pues sabe que los cristianos unidos logran grandes favores del Corazón de Dios, pues entonces busca la división y las luchas en las familias, en los barrios, en las casas de oración, en las iglesias, en los movimientos, NO CESA NUNCA DE BUSCAR LA DESUNIÓN, pues el hombre solo, no puede mantener por mucho tiempo batalla contra las fuerzas infernales que lo acosan, así procede, pues, tomando una presa aislada, llevándola por un camino equivocado para luego rematarla con sus embates infernales, haciéndole imposible el retorno. Por eso la comunión, comunión, es vuestra unión conmigo. Comunión, no es una unión común y corriente, es unión de amor hasta transformaros en mí, cada vez más, con cada comunión.
Traed agua bendita aquí
(se trae un frasco de agua bendita). Pues bien, todo ser humano somete todo a prueba, rociad con agua bendita a éste (Miguel Ángel) mientras Yo estoy con él y veréis que no es el demonio sino vuestro Señor. Hacedlo ahora en su cabeza (se deja caer agua bendita sobre la cabeza de Miguel Ángel) Y aquí el Señor de la Misericordia habla, aquí el Señor, Rey de Cielo y Tierra dice lo que a sus hijos hace falta oír. Sólo se incomodan frente a sus palabras, volved a rociar, sólo se incomodan frente a sus palabras los enemigos de la salvación de las almas. La Bendita Madre del Cielo y el Señor Rey del Universo están aquí, entre los fieles, esto es para vosotros y que veáis (la prueba con agua bendita).
Este país
(Argentina) está haciendo oídos sordos a mis llamadas, volved a rociar, está haciendo oídos sordos a mis llamadas, sabed que no agrada a mi Corazón su desobediencia voluntaria. Muchas veces oyeron hablar de mi Palabra venida de otras partes y con cierta reticencia han creído. Hoy mi Palabra surge aquí en medio vuestro, en vuestras ciudades, con un hijo de esta tierra, y ahora pretendéis acallar la Voz del Cielo, mas Yo acallaré vuestras voces cuando pidáis clemencia por vuestras faltas y haré oídos sordos a vuestras plegarias como lo hacéis vosotros a mis pedidos. Sabed bien: Pobres de aquellos que faltos de amor construyeron sobre arena, pues ya viene el torrente, ya viene, y no será agua, sino sangre, y sangre de hermanos.
Tened paz, sed dóciles y perdonad siempre, cada vez que perdonáis por mi Nombre estoy entre vosotros.
Tened paz, Yo os bendigo, rociad nuevamente, no hay príncipe del Infierno que os pueda dar una bendición como ésta. Recibid en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Lo que en Dios abunda, habite en vosotros: amor y misericordia. No temáis.



No abandonéis las plegarias por los moribundos


23 de junio de 1989.
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Si los Ángeles del Cielo están ahora entre vosotros, por legiones y legiones, es porque Yo estoy aquí
(se encuentra expuesto el Santísimo Sacramento); si vuestra Santa Madre y la mía, está orando hoy entre vosotros e intercediendo por vuestras súplicas es porque Yo estoy aquí. Si la Serpiente Maligna, enemiga de las almas, huye hacia las tinieblas esperando otra oportunidad para ensañarse con mis hijos: es porque Yo estoy aquí. Vosotros, ¿cómo procederéis?, pues Yo estoy aquí. Y si me preguntáis quién soy os diré: El que soy, El que es, El que era, El que será, porque antes de la Creación, Yo estaba allí con mi Padre y con el Santo Espíritu, Dador de Vida, y quien me oye, oye a mi Padre y oye al Santo Espíritu de Dios que opera en vuestras almas, y quien me busca, busca al Padre y busca al Espíritu Santo, pues las tres Personas formamos un solo Dios y Señor y los tres sabemos de la actuación de cada uno en forma especial y particular, en cada momento. Esa es la relación de amor, aquel que ama está como fundido en el otro, siempre interesado en su forma de proceder, para ayudarlo, para apuntalar su acción, para dar su aporte. Así debéis ser vosotros, como la Santísima Trinidad es ejemplo de perfección en el vínculo de amor, así debéis ser vosotros, apuntando a la perfección, unidos por el amor santo que el Señor infundirá en vosotros si tenéis buena voluntad.
Este mes especialmente dedicado al culto a mi Sagrado Corazón, os he pedido algunos sacrificios especiales y os pido que continuéis con ellos hasta terminar este mes que se me dedica con predilección.
No abandonéis la plegaria por los moribundos, sabed que en el momento de la muerte, en el cual todos vosotros podéis hallaros en cualquier momento de vuestra vida, el demonio, enemigo de la almas, arrecia con sus ataques intentando arrebatar ese destinatario del Cielo como venganza contra mí. Vosotros podéis y debéis proteger a los moribundos, asistiéndolos rápidamente con la asistencia del sacerdote y con vuestra oración, sobre todo aquella Corona a la Divina Misericordia que ya he enseñado y que no repetiré hoy, pues vosotros la conocéis, practicadla. Yo rodearé a los moribundos de mi misericordia y haré de tal forma que mi gracia no permitirá que esta alma se pierda. Realizad esta práctica con amor y veréis los resultados admirables. Yo estoy aquí y os lo digo, Jesús, vuestro Señor: ¿qué más garantía os hace falta?
Tened paz, amigos de mi Corazón y predisponeos para la lucha, estad en guardia, orad para no caer, mi asistencia no faltará.
Os bendigo y a vuestras iniciativas que concuerdan con mis santos planes: recibid según vuestra Fe, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Si oráis con Fe, todo lo alcanzaréis de vuestro Dios.
Paz a vuestros corazones.

Jonás, Cap. 4, Vers. 9 al 11.



¿Quién es el verdaderamente prudente?


9 de junio de 1989.
La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Sabed resistir con la gracia, los embates de las fuerzas del mal, que en estos días parecerían estar apoderándose de toda la Tierra, mas no tembléis hijos míos, pues mi mano está frente a vosotros. Yo soy vuestra defensa, si sois fieles a mí, nada debéis temer.
No siempre mi Palabra llega a vosotros para daros enseñanzas abundantes, muchas veces esta Palabra quiere daros la verdadera Sabiduría, que no está en abundante ciencia, sino en los sabios consejos para preservar el alma del mal y en definitiva, sabed que aquel hombre será sabio en tanto y en cuanto logre alcanzar el Reino de los Cielos, lo demás, estará por siempre subordinado a esta cláusula.
Muchas veces también oís hablar de la prudencia: ¿Quién es el verdaderamente prudente? Aquel que evita el mal y sus ocasiones, aquel que busca en todo hallar el bien y que no justifica sus errores, sino que lucha por cambiar, ése es el que avanza prudentemente hacia el camino de la salvación. Mas no confundáis prudencia con miedo, no confundáis prudencia con desdén, no confundáis prudencia con facilismo, eso no es para mis seguidores.
Aquellos que desean venir en pos de mí, viven en continuo dolor por la incomprensión del mundo y a la vez, en continuo gozo pues mi consuelo jamás les faltará.
Vuestros sacrificios de esta semana anterior han sido tenidos en cuenta y vuelvo a pediros que practiquéis algo en esta semana: haced algo por mí y que quede en secreto entre vosotros y Yo.
La humanidad sufre, la humanidad clama, la humanidad necesita la intervención de su Dios y aquí estoy para intervenir, pues en todas partes hubo, hay y habrá fuerzas del mal que intentan destruir a aquellos que portan mi Voz o tergiversan mis Palabras, mas Yo les digo: CUANTO MÁS ESFUERZO HAGÁIS POR ACALLAR MIS VOCEROS, MÁS VOCACIONES APOSTÓLICAS Y PROFÉTICAS SALDRÁN A LA LUZ PARA ANUNCIAR LO QUE DEBO DECIR EN ESTOS ÚLTIMOS TIEMPOS.
Y vosotros, pequeños, dejad que todo lo haré en ustedes, seréis Obra del Amor Misericordioso, entregáos a mí, practicad mis mandatos y eso es todo.
Y tenéis un auxilio importante en cada minuto de vuestra vida, es la voz de vuestra conciencia, entrenadla, estando atentos a esa voz interior que es mi Voz. Si permanecéis en estado de gracia, Yo os hablaré y os ayudaré en vuestras decisiones. Probad, despertad vuestra conciencia y veréis qué distinto es todo.
La humanidad sigue errando el camino, pues ha transformado los medios en objetivos y no es así. Yo os he dado todos los medios pero no para que os estanquéis en ellos: el objetivo que debéis alcanzar es el Reino donde eternamente estaréis a mi lado si habéis vivido consecuentemente.
No os transforméis en obreros temporalistas que viven del salario sin importar más. Pensad, pensad en la mejor forma de realizar vuestro trabajo, pensad como será la obra terminada que el Señor pide a cada uno de vosotros. No es sencillo entrar en armonía con el Señor, pero lo lograréis a través de la entrega y de la actuación de vuestra Madre, mi Madre: Ella os modelará como nuevos Cristos.
Mi bendición y mi paz llegue a vosotros, los que creéis y los que no creéis, pues no por eso aumenta o disminuye la fuerza de vuestro Dios. Si estoy aquí y os hablo, no es por mí, es por vosotros.
Yo os bendigo: recibid según vuestra Fe, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Desde mi Prisión de Amor (Sagrario) la Verdad que habla a la humanidad ha hablado, vivid en la Verdad y viviréis en mí.
Paz a vosotros.

San Juan, Cap. 12, Vers. 44 al 50.



Mirad por el bien de las almas
que es lo único que vale


16 de junio de 1989.
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Vosotros me decís: «Tuyo es el Reino, tuyo el poder y la Gloria por siempre Señor», mas cuando traigo a vosotros mi Reino y muestro mi poder para que todos alcanceis la Gloria, no prestáis atención a mis Palabras y queréis decirme vosotros, cómo, cuándo, dónde y qué debo hacer. ¿Por qué decís: «Hágase Tu Voluntad en la Tierra como en el Cielo»?, y cuando veis que mi Voluntad pasa por los más inútiles, los menos sabios según el mundo, buscáis su destrucción, sólo porque según vosotros se arrogan el derecho a oír la Voz de Aquel que habla a los oídos del alma. Vosotros me decís: «Señor, no soy digno de que entréis en mi casa, mas una palabra tuya bastará para sanarme», y cuando os doy no sólo una palabra sino muchas enseñanzas para sanar vuestras almas, las rechazáis como invento humano o como imaginación enfermiza, sólo porque conmueve los cimientos de vuestro edificio espiritual construido sobre arena.
Vosotros me decís: «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu Resurrección, ¡Ven Señor Jesús!» Y cuando vengo a vosotros, me cerráis las puertas del templo y me tratáis como a un bandido en mi propia Casa. Reflexionad, pensad, meditad: no erréis el camino, no volváis vuestra vista a vuestros mezquinos intereses; MIRAD POR EL BIEN DE LAS ALMAS QUE ES LO ÚNICO QUE VALE.
Tened paciencia con los defectos notorios en aquellos que deberían ser los consejeros y defensores de todas mis Apariciones y Mensajes en todo el mundo, pues ellos como vosotros, carecen de experiencia sobrenatural y tienen sobre sí una carga más pesada que la vuestra, pues los Pastores deben discernir con corrección frente a los ojos de los fieles, y sobre todo frente a los ojos de Dios, por eso no apuréis vuestros juicios ni habléis sobre temas que no os corresponden, dejad que el Señor haga su predicación como lo prefiere: ya veréis el efecto.
Vosotros que amáis mis Palabras, cumplid las; vosotros que amáis mi Presencia, no pequéis; vosotros que sentís mi Amor en vuestros corazones, amad para que otros también sientan la llegada de misericordia hacia ellos; vosotros que pedís demora en la Justicia, no ajusticiéis antes de tiempo a nadie.
Hijos míos, muchas veces se me pregunta a quién dirijo mis Palabras, mas Yo os digo, el Espíritu del Señor sopla hacia donde quiere y como ya os he dicho y os repito, el que pueda entender que entienda, lo cual quiere decir, aquel que esté y se sienta incluido en mis Palabras, es el destinatario, pues si hablo aquí no es sólo para éste
(Miguel Ángel), ni para vosotros sino para todos, y no sólo para los que creen sino también para los que no creen que soy Yo quien habla, pues crean o no, los frutos están a la vista.
Si os he acompañado a través de todo el camino hasta el día de hoy, ¿pensáis acaso que os abandonaré exactamente ahora en el momento en que la batalla es más cruda y que parecería que vuestro enemigo, el mío, en vosotros tiene todas las de ganar? No será así. ¡Vuestro Pastor no os abandona, rebaño fiel!
Y dejad que las almas vengan a mí, porque mi misericordia tiene aún mucho para dar, mucho de lo que abunda en el Corazón de Dios para sus criaturas, sólo debéis acercaros cada día un poco más.
Tened paz, pequeños míos, Yo os bendigo, os doy salud de cuerpo y alma en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Los objetivos más difíciles de alcanzar son aquellos que reservan mayor alegría para quienes los conquistan, así es con el Reino de los Cielos, cuanto más luchéis por conseguirlo, más os alegraréis al alcanzarlo, luchad y sed fieles hasta el fin, mi amor es siempre fiel.
Paz a aquellos que se acercan a mí con buena voluntad.

San Lucas, Cap. 4, Vers. 16 al 19.



Soy el dueño de la vida y me tratan cual mendigo,
soy el el Rey del Universo
y soy tratado como un ladrón


15 de julio de 1989.
REUNIÓN DE ENFERMOS.
La paz con vosotros, recibid la paz amigos, hermanos, recibid mi amor y misericordia. A vosotros que sufrís, recibid valor en vuestras pruebas, recibid mi Espíritu. Yo os he traído hoy aquí, Yo os he llamado aquí a compartir conmigo estos momentos de oración, estos momentos de elevación espiritual para santificaros y haceros parecidos a mí, está en vosotros dejarme actuar sobre vuestros corazones como el artista en su obra.
He pasado entre vosotros dando luz a los perdidos, salud a los enfermos, liberando a los que presos del demonio pedían mi ayuda, atrayéndolos con amor hacia mi Cuerpo y mi Sangre, pues bien, ¿por cuál de todas esas buenas obras desean condenarme ahora? Soy el Dueño de la Vida y me tratan cual mendigo, soy el Rey del Universo y soy tratado como ladrón, soy el Señor del Amor y la Misericordia y se huye de mí como de mi enemigo, el demonio. El velo de la humanidad no ha sido descorrido y no le permite ver ni diferenciar la gracia del pecado, por eso el tiempo se acorta, POR SU CEGUERA QUE MUCHAS VECES ES DESASTROSAMENTE VOLUNTARIA, mas vosotros, resto mío, no temáis. Si en las malditas ciudades arrasadas por el fuego, aún allí me he reservado hijos predilectos, también aquí, en estas ciudades, arrasadas por el mal y el pecado, me reservo mis hijos predilectos para llevar adelante mi Obra. Las pruebas vendrán, los dolores vendrán, pero mi gracia está con vosotros siempre. Lo que este hijo mío
(Miguel Ángel) os dé, es lo que tengo para vosotros y lo que logréis de él, no es de él de quien lo lográis sino de mí, si tenéis esto en claro, jamás os confundiréis ni habrá nada que os aparte del camino de la Verdad. Llevad en vosotros la paz, Yo os bendigo y mi Presencia queda en vosotros durante toda esta oración, recibid la gracia en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (“Amén”). Sabed que si os doy con abundancia del Tesoro de mi misericordia, no debéis ser mezquinos, dad amor a todos, dad, pues el Tesoro del Corazón de vuestro Señor jamás se agota, aprovechad bien el tiempo, construyendo el Reino de la Misericordia, éste es el tiempo éste es mi tiempo y para él (el Demonio) ha terminado el tiempo.



Yo haré que florezcan miles de almas místicas
si en lugar de oírlas las combaten,
si en lugar de aconsejarlas las ignoran,
si en lugar de defenderlas las persiguen

7 de julio de 1989.
Mi paz descienda a vosotros, ovejas de mi grey.
Alegra mi Corazón vuestra presencia cuando oráis y os sacrificáis por mí, por vuestros hermanos, pues las gracias abundantes que rebosan mi Corazón, pueden ser distribuidas en abundancia entre vosotros cuando así os entregáis. Sed siempre así, fieles a la gracia y mucho obtendréis de Quién todo lo tiene para vosotros. Son hijos predilectos del Corazón de Jesús, de vuestro Jesús, aquellos que se desviven por complacerlo, aún a costa de grandes sacrificios.
De hoy en más, cada primer viernes de mes será día de entrega de Ángeles Custodios para los Cenáculos, aquellos Cenáculos que hoy deseen llevar su Ángel Custodio, así lo harán, en el momento en que os otorgue mi bendición, como lo hago habitualmente, ellos ocuparán su lugar y cumplirán con la tarea que les ha sido asignada, no despreciéis esta presencia celestial, pues cuanto más recurráis a ellos, más cerca ellos están de vosotros.
Esta es noche de luz y de gracia, luz que ha llegado hoy a dos almas, que han sido rescatadas del pecado
(el sacerdote bautizó durante la Santa Misa a dos jóvenes) y han sido hechas miembros de mi Cuerpo, herederos del Cielo, gracia que no faltará si con su buena voluntad se deciden a seguirme. Os baste mi gracia en todo, hijos míos, os baste mi gracia.
Todo aquel que clame a mí, de mí recibirá si su pedido es sincero, todo aquel que busque en mí, en mí encontrará si busca por su bien, todo aquel que me llame en su ayuda, me verá acudir presuroso si su llamado es perseverante y su alma se verá librada de las cadenas del mal. Resistid, hijos míos, con la Gracia y luchad. Hay dos frentes especialmente difíciles que deben ser defendidos como bastiones inexpugnables de mi Presencia, los templos dedicados a mí, en los cuales está mi Presencia sacramentada, y los hogares, las familias en las cuales el amor cristiano también me hace presente, en estos dos frentes combate el enemigo, en los templos y en los hogares, y allí vosotros tenéis dos recursos para defender; en los templos, la frecuencia sacramental, la piedad; en los hogares, la oración y la lectura de mi Palabra. Defended las fortalezas de la gracia, pues el enemigo de las almas sabe muy bien cuánto vale un alma que se pierde.
Y no sigáis desoyendo los llamados de mi Madre, ni escondiendo sus palabras, pues si no permitís que se sepa lo que Ella quiere decir, lo diré Yo, y delataré también a aquellos que injustamente acallan la Voz de la Madre, Reina y Señora de Todo lo Creado, pues si en mi plan de salvación he preparado la intervención maternal de mi Santa Madre en estos tiempos, no sois vosotros, los hombres, los que vais a hacer inútil esta intervención. Yo haré que florezcan miles de almas místicas, si en lugar de oírlas, las combaten, si en lugar de aconsejarlas, las ignoran, si en lugar de defenderlas, las persiguen. Son momentos duros, hijos míos, y debemos estar unidos, la Cabeza que soy Yo, vuestro Señor, y los miembros que sois vosotros, mi Iglesia.
Tened paz, amados míos, dejad todo en mano de vuestro Dios y entregaos plenamente al trabajo por las almas, veréis que del árbol más seco pueden surgir brotes nuevos.
Recibid la bendición y vuestros Ángeles Custodios, ellos os acompañen y estén con vosotros siempre, Yo os bendigo y os sano en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”). Recibid según vuestra Fe.
Bendito aquel que en mi Nombre trabaja en el mundo sin ser del mundo, porque a él pertenece mi Reino.
No desfallezcáis en las pruebas, Yo estoy a vuestro lado.
Tened paz.

Romanos, Cap. 6, Vers. 1 al 11.



Si vuestra intención es recta
y si tenéis limpia vuestra alma,
no temáis, vuestro Dios no está lejos


14 de julio de 1989.
Que mi paz descienda sobre vosotros, ovejas de mi grey.
Nuevamente vengo a vosotros a traeros mi Palabra de guía, nuevamente vuestro Maestro y Pastor está aquí haciendo oír la Voz que habla a las almas, pues si hoy os hablo a vosotros, a través vuestro hablo a otros, sed portadores de mis palabras, sed seguidores míos, sed estandartes de mi Obra.
En las peores horas, en las mayores dificultades, en los problemas más agudos, allí está vuestro Señor a vuestro lado. No penséis que me he olvidado de vosotros, no penséis, por un momento, que estáis lejos de mí, sólo el pecado os aleja de mí. Si vuestra intención es recta y si tenéis limpia vuestra alma, no temáis, vuestro Dios no está lejos.
Honrad con culto especial este día domingo, la Fiesta de vuestra Santísima Madre, mi Madre, Reina del Monte Carmelo, Señora de todos aquellos que visten el santo hábito, y madre especialísima de los que llevan su Escapulario, este sacramental es prueba de amor de una madre a sus hijos y así debéis llevarlo, como prueba de amor y como signo de fidelidad, como pacto y alianza en una lucha sin cuartel por los ideales de misericordia y Perdón, de Justicia y de Paz.
No dejéis que vuestro fervor decaiga, por el contrario, aumentadlo con lecturas convenientes y realizad obras de misericordia corporales con la debida disposición espiritual, así os sentiréis plenamente integrados a mi Corazón misericordioso que sólo desea dar y dar, que sólo desea bendecir y bendecir, que sólo desea mostrar amor. No dejéis pasar, pues, esta hora extraordinaria de misericordia divina, pues os aseguro que quienes no aprovechen este momento de abundantes gracias, tendrán un gran dolor por su arrepentimiento y una gran carga por su necedad.
Dejad que otros corran tras las cosas del mundo, vosotros usadlas en beneficio de las almas.
Sabed que estáis gozando de un privilegio especial por participar en estas manifestaciones celestiales y que por ello también deberéis rendir cuenta. No es sólo encontrarse en un lugar donde se reza, en cada lugar donde mi Palabra se hace oír, mis Ángeles toman nota de los presentes y saben como Yo lo sé, que son responsables por haber oído lo que oís, y son responsables por intentar cumplir lo que os pido, y son responsables por intentar cambiar lo que es censurado; no es sólo oír y nada más, mis ángeles lo saben, vosotros me conocéis y estáis aquí hoy, no podréis luego negarlo sin perjuicio para vosotros.
Recibid la bendición, que el Fuego del Espíritu Santo caliente vuestras almas y reavive en vosotros las virtudes de Fe, Esperanza y Amor. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
No llega a destino aquel que se sienta a mitad de su camino y abandona la marcha. No os sentéis a esperar, avanzad, avanzad hacia mí. Sé que el camino es duro, mas si Yo voy con vosotros ¿a qué teméis?
La próxima reunión de Oración será dedicada especialmente a la bendición de sacramentales: medallas, cruces, escapularios, Rosarios, que luego serán utilizados como signo de alianza entre vosotros y conmigo.
Tened paz, amados míos, perseverad en el bien. Si las fuerzas físicas decaen, que el espíritu esté pronto a responder, y a nada temáis, ni a lo pasado, ni a lo presente, ni a lo que viene.
Mi Espíritu quede en vosotros.

Ezequiel, Cap. 45 , Vers. 9 al 11.



Si vuestros propios hermanos os dejan de lado
o secretamente os critican
es porque no entienden los tiempos que corren



21 de julio 1989.
Mi paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Han llegado los momentos en que luego de una etapa de crecimiento individual, debéis mostrar la solidez de una Obra que ha nacido como fruto de la Misericordia Divina y debéis mostrarlo con vuestro proceder. No dejéis pasar oportunidad para hablar de mí con palabras o con obras, no dejéis pasar oportunidad para ofrecer todo lo que hacéis a mí, pues así transformáis todo en plegaria agradable a vuestro Padre del Cielo que bendecirá con abundantes frutos vuestras iniciativas, no dejéis pasar oportunidad de pedir y sacrificaros por otras almas que necesiten de la ayuda que viene de la gracia de Dios para no perderse definitivamente en el abismo; no dejéis pasar oportunidades y sed valientes. Yo estoy con vosotros en cada prueba, y si este mundo no os comprende y os combate, y si vuestros propios hermanos os dejan de lado o secretamente os critican es porque no entienden los tiempos que corren, pues al venir en forma humana a este mundo, escribas y fariseos se han opuesto a mí, ha sido porque no han sabido ver el tiempo y sus señales, pues la plenitud estaba allí, frente a ellos, el Reino había bajado frente a ellos, mas su corazón duro prefería su propia opinión antes que la verdad que Yo les mostraba, y por no querer discernir correctamente, perdieron la gracia de conocerme: guardaos que no os suceda lo mismo, pues éstos son los tiempos de los cuales se hablaba, éstos son los tiempos del mayor trabajo de mi enemigo y el vuestro, éstos son los tiempos de mi Madre, siempre Madre, siempre Virgen, que con su Corazón Inmaculado está formando el escuadrón invencible que aplasta la cabeza del enemigo de las almas definitivamente, éstos son los tiempos de la misericordia para los pecadores arrepentidos, éstos son los tiempos de despertar, debéis despertar de vuestro letargo y sacudir a otros con vuestra forma de seguirme. No temáis la locura, aquí tenéis un guía cuerdo; no temáis la burla, vuestro Maestro también ha pasado por ella; no temáis la incomprensión, el mundo no conoce las cosas de Dios, temed sólo al Altísimo, temed y amad su inclinación amorosa hacia vosotros, temed por vuestras debilidades, amadlo por su misericordia, así es vuestro Dios: lento para el enojo y pronto para el perdón, mas la humanidad entera ha abusado y en forma indigna de mi misericordia, por eso, estos tiempos que vivís son propiamente dicho: los Ultimos Tiempos, últimos para arrepentiros, últimos para trabajar por el Reino, últimos para volver a Dios, últimos para aquellos que han elegido la oscuridad, creáis o no, entendáis o no: ésto es así. Si estos tiempos no fueran especiales no habría tantas manifestaciones del Cielo y del Infierno, unas para atraeros a mí, otras para confundiros, sólo el que tiene la luz de la Fe y la gracia de Dios puede discernir con corrección.
No perdáis la paz, amados míos, no os dejéis engañar por aquellas voces que creen tener mayor autoridad que la Voz del Creador, pues nada hay en lo que vuestro Señor os da que pueda haceros mal, sino en cambio, siguiendo el camino que os marco, llegaréis a la auténtica santidad. Todos vosotros estáis llamados a servirme con humildad en vuestros lugares con las pequeñas cosas, siendo fieles en lo poco se os irá confiando más. Signo de este llamado son los objetos que habéis traído hoy aquí, Sacramentales, para su bendición. Estos objetos son bendecidos ahora y su fuerza está en la práctica cristiana que realicen quienes los porten, pues si echáis agua sobre una piedra, ésa resbala, mas si la echáis sobre una esponja, ésta absorbe toda el agua, así es con la gracia que emana de mi bendición, elegid vosotros: piedra o esponja.
Descienda sobre estos objetos la bendición del Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo
(“Amén”).
Y sobre cada uno de vosotros, hijos míos, también mi bendición para que obtengáis la fuerza necesaria de continuar en el camino que el Señor os ha marcado. Os bendigo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (“Amén”).
Las palabras de los hombres son siempre discutibles, las palabras del Señor son la Verdad. Vivid la Verdad y moraréis en el Cielo.
La paz con vosotros.

Mateo, Cap. 7, Vers. 13 al 20.



Nada hay oculto que no saldrá a la luz,
nada dejaré por decir si debo decirlo
ahora en vuestro tiempo
pues yo sé cuando, cómo y dónde


4 de agosto de 1989.
La paz con vosotros, ovejas de mi rebaño.
Os había anunciado con mucha anticipación que seríais duramente rechazados, aún en el seno de mi Iglesia, no perdáis por esto la paz, pues luego del rechazo puede abrirse una puerta mayor si hay buena voluntad de ambas partes.
Nada hay oculto que no saldrá a la luz, nada dejaré por decir si debo decirlo ahora en vuestro tiempo pues Yo sé cuando cómo y dónde.
Y si os aducen falsedad en estas comunicaciones celestiales en las cuales os he anticipado estos rechazos, con sus negativas y persecuciones, no hacen más que dar cumplimiento a mis profecías anteriores y por consiguiente con esta actitud corroborar la autenticidad de mis palabras.
Os he dicho que esta lucha está entablada y hay unión entre las fuerzas del Cielo y de la Tierra contra los poderes infernales desatados con toda furia contra la humanidad, los hijos de la luz, vosotros, mis hijos, tenéis el deber de alumbrar y llevar con vuestro proceder, mis consejos, mis palabras, mis consuelos, a aquellos que lo necesiten. Vosotros debéis ser la misericordia en persona, vosotros debéis ser el amor de Dios que se muestra a todos por igual. No hagáis vosotros, acepción de personas como vuestro Señor no la hace, bendecid a quienes os persiguen y construid con el bien la nueva civilización del amor. Un nuevo brillo dará al mundo y a la Iglesia la intervención del Espíritu Santo, ¡oh intervención poderosa que a las puertas está y que renovará todo con el paso del Fuego!
No temáis por la estabilidad de esta Obra pues los míos siempre os reconocerán y ya sabéis que prefiero pocos y fieles.
Los Ángeles Custodios para los cenáculos están aquí hoy y partirán a cumplir su misión luego de recibir mi bendición final. Usad de ellos como ayuda y apoyo en todo momento, pues los momentos de dificultades son los preferidos por el demonio para sembrar la desazón en las almas elegidas para mi servicio, por eso os digo recurrid a ellos, su misión es ayudaros.
A las puertas del mensaje Universal, cuyas consecuencias sólo Yo sé y cuyos beneficios serán tan grandes como nadie puede preveer pues los hombres solo reconocen lo que pueden sentir, gustar, tocar, ver, oler, oír, en cambio existe otra realidad, la realidad del Espíritu y de las cosas eternas, en esa realidad se ha entablado la batalla, y en esa realidad espiritual estáis trabajando vosotros.
Tened paz en vuestros corazones y no dejéis jamás de recurrir a mí presentándome vuestros pedidos, pues hay lugar dentro de mi Corazón para cada uno de ellos. Tened la íntima alegría de vivir en el camino recto, aún con lágrimas en los ojos, tened el suave consuelo de practicar el bien pues los ojos de vuestro Señor siempre están sobre aquellos que lo siguen.
Os bendigo, recibid la gracia del Señor en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Feliz aquel que escucha la Palabra de su Dios y la pone en práctica pues un lugar hay en el Reino de los Cielos para él.
Tened paz, que mi amor os mantenga siempre unidos.

Romanos, Cap. 3, Vers. 21 al 26



No dejéis de cumplir con Dios
por agradar a los hombres


18 de agosto de 1989.

Hechos de los Apóstoles, Cap. 15, Vers. 22 al 29.

Que mi paz llegue a vosotros, ovejas de mi grey.
Ya os he anunciado lo difícil que sería para vosotros mantener la batalla en estos días en los cuales el enemigo de las almas desata con toda furia y mala intención sus ataques sobre vosotros. Sabed que debéis dar, uno a uno, testimonio individual de vuestra adhesión a mí, con vuestro proceder debéis ser firmes, pues en vosotros está el mostrar la Verdad en su práctica. Si os llamáis seguidores de la Verdad y ante la primer brisa contraria abandonáis todo ¿qué verdad es aquella a la que seguís? Y si os queréis llamar apóstoles y ante la primer voz del mundo que se alza autoritaria o insinuante, olvidáis la Voz de su Maestro ¿apóstoles de quién sois? Y si deseáis pertenecer a la Santa Iglesia que Yo he fundado mas dejáis que su Cuerpo sea lacerado sin defenderla ni expiar, sin tomar partido en su defensa, privadamente y públicamente llegado el caso, si no sois vosotros los que defendéis a la Iglesia ¿a qué iglesia pertenecéis? Y si os queréis llamar cristianos y no os interesa saber nada de el Cristo Crucificado y despreciáis y os alejáis cada día más de la cruz y del dolor propio y ajeno ¿cuál es vuestro Cristo?
Felices vosotros cuando debáis subir por una cuesta empinada por seguirme, cuando seáis víctimas y no victimarios. Felices vosotros, pues los enemigos del demonio son amigos de Dios.
Y no cedáis vuestros lugares en esta lucha, pues nadie hará lo que debéis hacer cada uno de vosotros, llamados por mí a hacerlo, desde el día en que tenéis vida.
Mantened la unidad y no desesperéis en las pruebas, este mundo también será sacudido por ellas, y eso diferencia a mis seguidores de aquellos impíos, la forma en que pasan por las pruebas.
Tened paz en vuestros corazones, mirada limpia, firmeza en el accionar y NO DEJÉIS DE CUMPLIR CON DIOS POR AGRADAR A LOS HOMBRES.
Nadie puede salvar vuestra alma, nadie, sino vosotros mismos con la ayuda de la gracia. No pongáis este precioso tesoro en manos de caprichos y vanidades, no expongáis al peligro algo tan santo. Vosotros habéis sido creados para estar a mi lado, en felicidad eterna. Cumpliendo lo que os mando, estáis cumpliendo con vuestro último fin y así tendréis paz.
No deis importancia a las palabras vanas y a las críticas destructivas sin fundamento, pensad y actuad con el corazón puesto en mí.
Que mi paz inunde vuestras almas.
Yo os bendigo, amados míos, recibid en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Sed fieles en lo poco y mucho más os confiaré.
La paz a vosotros.



EL BUEN PASTOR

Copywright by Fundación Misericordia Divina
Asociación de laicos católicos