EL BUEN PASTOR Nro. 25
(15 de febrero de 1991)


INDICE



Recordad las señales que os identifican

6 de enero de 1991, ciudad de Berazategui
(Reunión de los Apóstoles de los Últimos Tiempos).
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Por vez primera en este sitio, bendecido especialmente por mi presencia, recibís mi Voz. No podían ser otros aquellos que pusiesen por primera vez sus plantas en este lugar sagrado; doblad pues, con justicia vuestra rodilla en el interior de este Santuario. Vosotros seréis los encargados de llevar al mundo la novedad: El Señor quiere hacerse presente aquí y desde aquí bendecir a todos los que con justo y recto corazón se acerquen humildemente a pedir las gracias en este sitio, en oración, postrados a sus pies. Seréis vosotros pues los que esparciréis la noticia pues deseo que de todas partes lleguen aquí, deseo hacer de este lugar el centro de irradiación de mi misericordia y vosotros debéis informar a otros, no es un lugar más ni es un lugar común, es un lugar santo donde se gustarán especialmente las cosas de Dios en el silencio y la oración.
Deseo de ahora en más todas las reuniones sean realizadas en este sitio sin excepción y según las condiciones que mi instrumento indique.
Os he llamado también para encargaros una tarea propia de apóstoles, propia de valerosos Apóstoles de los Últimos Tiempos: combatid, luchad y rendid esta ciudad por amor a mis pies. Haced que ella sea prontamente consagrada, poned todos vuestros esfuerzos en ello y os premiaré abundantemente.
Y una advertencia, mucho debéis trabajar para que el número de apóstoles aumente día a día, pues en cuatro años, en cuatro años, recordad, las fuerzas del mal habrán avanzado en manera tal que todo estará enviciado y corrompido, por eso harán falta muchos Apóstoles para hacer frente a las fuerzas del Enemigo. Tenéis cuatro años para hacer florecer esta semilla que ahora es árbol del cual vosotros sóis los primeros frutos.
Sacad provecho de mis enseñanzas y no ahorréis energías en seguir mis indicaciones, pues como vosotros confiáis en mí, así deposito Yo hoy mi plena confianza en vosotros. Sabed que en muchas partes del mundo, mensajes y apariciones han ido disminuyendo por responsabilidad de aquellos que al recibirla no han sabido cumplir con firmeza. No seáis así, si Yo estoy con vosotros para indicaros cómo proceder: confiad plenamente y trabajad.
Recordad las señales que os identifican: recepción de la comunión de rodillas, para luchar contra la falta de piedad y respeto al Santísimo Sacramento del Altar, las mujeres con vuestras cabezas cubiertas y el decoro y la modestia en todo momento de vuestra vida, aún en la intimidad. Ancianos y niños unidos también en la oración y los sacrificios, vosotros sois la fuerza silenciosa que al oír mi llamado ha comenzado a reconstruir este mundo y a reconquistarlo para mí, mas deseo que eso sea encarado en primer lugar sobre esta ciudad, vuelvo a repetiros, rendidla amorosamente a mis pies.
Yo os bendigo, obtened la paz y la salud, sed vosotros los primeros beneficiados en vuestra visita a mi Santuario y traed a otros aquí, para que bebiendo del río de agua viva, obtengan las gracias de cuerpo y alma.
Recibid, amados míos, la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
Vuestro Enemigo está siempre alerta, mas si estáis cerca mío, nada debéis temer.
Tened paz, vivid en paz, construid la paz, sois los mensajeros de mi paz.

San Lucas, Cap. 2, Vers. 1 al 20.



No luchéis contra mí,
pues no deseo enemigos sino almas que salvar

9 de noviembre de 1990
Tened paz y aprended la lección o mucho sufriréis.
Aún no os habéis pedido perdón unos a otros a pesar de que os habéis ofendido mutuamente; aún no habéis caído en la cuenta de que aquel que rechaza la corrección fraterna me rechaza a mí.
Estáis en peligro y sin vuestro Pastor sucumbiréis; elegid vosotros: cambiad de actitud de hoy en más y produciréis los frutos, si no lo hacéis, seréis víctimas de vuestra propia porfía. Hablo para alentaros y para que aquellos que han venido a vanagloriarse por que mi Voz no va a hacerse escuchar ya, sepan que si no es aquí, será en otro lado, pero la Voz se oirá y la oirán los corazones de buena voluntad.
No luchéis contra mí pues no deseo enemigos sino almas que salvar. Meditad, meditad profundamente y sacad provecho de todo lo que os he enseñado hasta hoy.
Recibid la bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
Id en paz.

San Mateo, Cap. 7, Vers. 21 al 27.



La cruz es la llave con la cual podéis alcanzar
las puertas de los cielos

2 de noviembre de 1990 (Bendición de las cruces, primer viernes de mes).
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Cada día que pase se os hará más y más difícil seguir el camino que Yo os he trazado pues el mundo se vuelve cada día más en contra de aquellos que desean imitar mi forma de vida y cada vez combate con formas nuevas a todos mis seguidores. Por eso sabedlo hoy que la cruz es vuestro signo como Apóstoles de los Últimos Tiempos; sois los valientes defensores de la cruz en este mundo que hoy desea y busca como nunca el placer y la complacencia. Vosotros predicáis el dolor de la cruz llevada por amor: ¿cómo no rechazar una idea así?, ¿cómo no intentar destruir una Obra así?
En el momento en que el máximo confort, bienestar y placer reinan, ¿quién hablará de la cruz? Aún dentro de mi Iglesia son muy pocos los que saben el valor que tiene este signo de amor y de unión. Recuperaréis vosotros el auténtico valor de la cruz, con ella venceréis las tentaciones, con ella alejaréis al Enemigo de la almas, con ella obtendréis paz, con ella convertiréis aún a los más empedernidos, en ella hallaréis el ejemplo de humildad que deseo que sigáis: humildad hasta la muerte, aún la más baja de las muertes. Sabed que el que se humille será ensalzado, eso grita desde su silencio la cruz, que no es una cruz cualquiera, es mi cruz, la cruz de vuestro Dios, el signo de su Amor.
Pensad bien si deseáis aceptar todos los dolores, pruebas y tribulaciones que Yo desee mandaros para la salvación de las almas: pensadlo bien.
Tomad en vuestra mano la cruz que deseáis sea bendecida
(todos toman su cruz en la mano). Todas deberéis ponerlas luego en contacto con esta (con la cruz de Miguel Ángel). Al recibir el contacto de esta completaréis la bendición que dará a quienes la porten con verdadera humildad y confianza, la fortaleza necesaria.
Yo, el Señor, bendigo estas cruces con todo el poder que me ha sido dado en el Cielo y en la Tierra para que ellas sean signo de mi amor por vosotros y áncora segura de salvación para muchas almas.
Recibid la bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
Sus portadores serán auténticas víctimas de amor para completar en ellos los sufrimientos que otros hermanos necesiten para su salvación. En el momento de comulgar, llevadlas siempre con vosotros.
Que la paz descienda a vuestros corazones, los limpie de todo mal y los proteja.
Tenéis en vuestras manos el tesoro de la misericordia que se derrama en torrentes hacia la humanidad: encausádla convenientemente para que la mayoría aproveche de ella y entren por la puerta de la salvación.
La cruz es la llave con la cual podéis alcanzar las puertas de los Cielos.
No me retiraré de en medio vuestro sin advertiros: mantened mis pedidos, orad como habéis aprendido y practicad lo que os enseñé, de lo contrario, no volveré a dirigiros la palabra, salvo en raras excepciones. Haced pues que vuestras reuniones sean agradables a mí para que me manifieste convenientemente.
Paz.

Colosenses, Cap. 1, Vers. 24 al 29.



Mucho camino debéis andar aún,
mucho camino y muy peligroso

16 de noviembre de 1990
La paz llegue a los corazones bien dispuestos.
No han sido, según veo, suficientes mis palabras; no he sido lo suficientemente claro al expresarme entre vosotros, pues algunos aún hoy os presentáis frente a mí con el corazón endurecido. Nada puedo daros si no cedéis: ¡abrid las puertas al Señor! Será porque creéis verme con claridad en vuestras oraciones y prácticas y os cuesta verme en vuestros hermanos.
Mucho camino debéis andar aún, mucho camino y muy peligroso, y sólo adheridos a mí lograréis avanzar. Pensad bien, pues, y encaminad vuestra vida por la vía segura.
He puesto frente a vosotros a aquel que guía este rebaño en mi Nombre y que naturalmente puede ejercer su poder, poder que Yo mismo le he encomendado sobre cada uno de los que se han consagrado como Apóstoles de los Últimos Tiempos. Haced cuanto él os pide y me estaréis complaciendo, él os exigirá y Yo a él, y sus cuentas son mayores que las vuestras a la hora de rendir.
Deseo para el año entrante, el primer Domingo del año
(6 de enero de 1991), una reunión de todos los consagrados Apóstoles de los Últimos Tiempos, he dicho todos, en el lugar elegido para la Fundación Misericordia Divina. Allí, siguiendo mis instrucciones, recibiréis por boca de éste lo que deseo daros. El año entrante es de suma importancia para la Orden y debéis prepararos bien, cuidad que nadie falte, si se considera auténtico Apóstol de los Últimos Tiempos. Si reconocéis la Voz de vuestro Maestro y estáis dispuestos al sacrificio por seguir mis mandatos, recibid la bendición.
Yo os bendigo para que seáis motivo de fe en otros y no de escándalo, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
Seguid con vuestra oración, ella se hace agradable a mi Corazón cuando surge del soplo del Espíritu Santo que habita en vuestras almas en estado de gracia.
Paz a mis seguidores fieles.

San Mateo, Cap. 27, Vers. 3 al 10.



Todas estas enseñanzas ya han sido dadas
pero no por eso han sido cumplidas


25 de noviembre de 1990
Reunión de enfermos
La paz llegue a vosotros, ovejas de mi grey.
Recibid la paz que sólo vuestro Dios puede daros que ya anide en vuestro corazón y no os abandone.
El gran tesoro de estos tiempos está siendo abandonado paulatinamente o desvalorizado por los fieles cristianos. Os preguntáis porqué avanza tanto la fuerza del Enemigo; os preguntaréis porqué manda el Demonio en este mundo: es porque vosotros, mis seguidores, no apreciáis convenientemente el Santo Sacrificio de la Misa y la presencia de vuestro Dios en la Sagrada Eucaristía.
Para participar dignamente del Santo Sacrificio debéis prepararos previamente. Llegad con anticipación al templo, unos minutos son suficientes, recoged vuestros sentidos, poneos de rodillas frente a mí, orad en silencio y pedid inspiración para poder sacar el mayor provecho posible. Durante la Santa Misa evitad toda distracción que os lleve de una persona a otra, de un objeto a otro, centrad vuestra atención en mi presencia en primer lugar, a través de las lecturas y luego a través de la Santa Eucaristía. Dad el valor que tiene la presencia de vuestro Dios en medio de todos vosotros reunidos en mi Nombre, no es simplemente una cena de amigos, ni es una invitación de uno más, sino que es Dios que se presenta. ¿No habéis pensado jamás cómo os miro desde el altar?, ¿o acaso creéis que la Eucaristía es un pan muerto? no es así, hijos. Y vosotros que os decís seguidores del Señor, debéis valorar en todo su peso y medida esta enorme prueba de misericordia, pues numerosos atentados siguen dándose en contra de este Santo Sacrificio y seguirán tratando de quitarle lo sagrado, mas en vosotros está defender la verdad Poneos seriamente a pensar y participad con humildad en la Ceremonia Litúrgica. No os dejéis llevar por las distracciones, vuelvo a repetir, y pedid, pedid mucho durante la Santa Misa.
Luego de la Comunión haced convenientemente vuestra acción de gracias, no es de buen gusto, no me agrada, hijos Míos, que habiendo recibido mi Cuerpo y mi Sangre, sigáis el ritmo natural de vuestra vida o comencéis inmediatamente a elevar canciones o a conversar entre vosotros o que os volváis a vuestros asientos como si tal cosa. El Señor ha entrado en vosotros y debéis una acción de gracias digna de esta presencia que se os acerca. Cumplidlo, cumplidlo y me agradaréis, Yo os hablaré a vuestros corazones y os infundiré mi Espíritu para que obtengáis fuerza.
Y en el momento de la bendición final, no os retiréis apresuradamente, no os olvidéis que en la Santa Misa habéis participado del Sacrificio del Calvario y de mi Resurrección gloriosa, no os retiréis como quien debe cumplir un horario simplemente, quedáos unos minutos más en señal de agradecimiento.
Si no aprovecháis al máximo estos grandes dones que se vuelcan en vosotros, no podréis soportar lo que vendrá. Reconoced, entonces, cómo vuestro Pastor os guía hacia aguas frescas y pastos tiernos y buscad el consuelo siempre en mí, siempre en mí, amados míos.
La Santa Misa es la oración perfecta y todos los Ángeles y Santos están allí junto al altar, con mi Madre Santísima. Actuad convenientemente a estas presencias, mostráos como corresponde a un digno hijo de Dios, sed respetuosos de la Corte Celestial que se une a vosotros en este Sacrificio inigualable.
Tened paz. Yo bendigo a todos vosotros para que recibáis la salud de cuerpo y alma, según vuestro compromiso y amor a mí, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
Todas estas enseñanzas ya han sido dadas pero no por eso han sido cumplidas. Recordad bien lo que os he dicho para cumplirlo prontamente, si me amáis, haced esto por mí.
Paz a vosotros.

Job, Cap. 26.



El mundo os ha puesto
en la misma exigencia que Yo:
Conmigo o contra mí
 

30 de noviembre de 1990
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
En el tiempo en que vivís, vuestra situación se torna cada vez más comprometida. Y el mundo os ha puesto en la misma exigencia que Yo: conmigo o contra mí, decidid pues, y sabed que más que vuestras acciones me interesan vuestras actitudes interiores; más que las apariencias me interesa lo que nace en vuestro corazón.
Sed sinceros conmigo y cumplid por amor los pedidos que os hago; sufrid, mas si sufrís por este Dios que os ama, ningún sufrimiento encontraréis que tanto premio os acarreará. Continuad, pues, insistiendo en recibir la comunión de rodillas, continuad, pues, con vuestra forma de vestir que os distingue del resto, especialmente las mujeres, continuad y no dejéis de lado la práctica de cubrir vuestras cabezas cuando oráis o cuando entráis en el templo ante mi presencia, amadas mías. Todo eso tiene una motivación mayor que el simple acto, hay en ésto una forma de trabar el accionar del Enemigo que pone distancia entre las almas que realizan estas prácticas y él, pues no soporta esa obediencia, no soporta esa cadena de amor que une al Señor con sus almas.
Seguid entonces por este camino y veréis que las reacciones contrarias os están mostrando quiénes están a favor de la defensa de la auténtica Iglesia y quiénes desde dentro están trabajando por destruirla, ellos mismos se ponen en evidencia y vosotros sólo debéis cumplir, sólo debéis cumplir fielmente. Más que vuestras acciones me interesa vuestra entrega de corazón.
Tened paz, Yo os bendigo con bendición de amor, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
No perdáis la perseverancia que es el signo de los auténticos seguidores del Señor.
Sed luz para el mundo como Yo lo fuí y lo soy ahora a través vuestro.
Mi Espíritu quede entre vosotros y os fortalezca.

San Marcos, Cap. 14, Vers. 22 al 25.



Nada de lo que se os pide es imposible,
al contrario,
con mi gracia todo lo lograréis

14 de diciembre de 1990
Mi paz a vosotros ovejas de mi grey.
Continuad el camino de la fidelidad a mis palabras que a pesar de ser pedregoso os lleva a la perfección.
Recordad en el próximo viernes anterior a la fiesta de Navidad bendeciré a aquellas imágenes que me representan en el día de mi nacimiento para todos aquellos que personalmente estén presentes en dicha reunión. Venid pues y traed esa pequeña imagen que será vuestro tesoro en la noche de Navidad, pues con mi bendición os dará la fuerza y bendecirá vuestros hogares. Si sabéis aprovecharla grandes gracias os vendrán a través de este pequeño niño.
No os dejéis tentar, amados míos, por las cosas fáciles. En esta época, en este mundo, en estos años que corren sólo se atrae a los hombres con cosas simples, fáciles, cómodas, sensuales. Nadie habla ya de sacrificios, ni habla de preocupación por alcanzar algo, todo parecería estar al alcance de la mano, aún el Cielo, mas no es así, el Cielo será para aquellos que se esfuercen en conseguirlo y negándose a sí mismos, tomando su cruz y siguiendo mi camino.
Ved pues alrededor vuestro cuánta luz hace falta y esa luz debe partir de vosotros, de vuestra forma de proceder, de vuestras palabras, de vuestros gestos, no dejéis que los demás pierdan su fe, viendo vuestra tibieza. Santificad todo el mundo con vuestra presencia en cada lugar, si me lleváis con vosotros en vuestros corazones Yo irradiaré mi misericordia y haré que las almas se acerquen paulatinamente. Vuestra misión, vuestra simple misión, vuestra pura misión, es ser auténticos hijos de Dios, vivid como tales, practicad el seguimiento de vuestro Señor aún en los máximos sacrificios y orad por todos.
Nada de lo que se os pide es imposible, al contrario, con mi Gracia todo lo lograréis. Animáos pues, es vuestra hora, la hora de los Apóstoles de los Últimos Tiempos, movilizáos, pues, en busca de almas antes que sean extraviadas o hundidas.
¡Responded y responded pronto! ¡la humanidad os necesita!
Tened paz, no olvidéis mi pedido.
Yo os bendigo para que os mantengáis unidos siempre a mí, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
Vosotros sóis el remedio que debe aplicarse en estos tiempos al enfermo Cuerpo Místico, sabedlo, y comportáos como Yo os he pedido. Vosotros sois la medicina que Dios pone al alcance de toda la humanidad: obrad consecuentemente.
Paz a los corazones limpios.

Hechos de los Apóstoles, Cap. 21, Vers. 1 al 14.



Aquí realizaré las obras más importantes
en los corazones de los hombres


25 de enero de 1991
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Recibid con abundancia, la paz, como sólo Yo puedo daros; la paz que proviene de la armonía entre vuestra relación conmigo y con vuestros hermanos.
Sabed que este Santuario en el cual mi misericordia se ha posesionado en forma especial es uno de vuestros tesoros más grandes. Aquí realizaré las obras más importantes en los corazones de los hombres: Una novena en honor a la Divina Misericordia rezada durante los nueve días, a las tres de la tarde, será indefectiblemente escuchada, si se la hace en este sitio, y obtendréis la gracia que pedís según mi Voluntad.
No he venido a quitaros sino a daros aún más; no he venido a hundiros sino a elevar vuestra dignidad de hijos de Dios; no he venido a condenar sino a llamar a la conversión mas ¡pobre de aquel que no oiga mi llamado!, ¡pobre de aquel que desprecie mi mano tendida!, ¡pobre de aquel que se aleja voluntariamente del lado de su Dios, porque poca esperanza de salvación tendrá!
En el próximo viernes, traed a mí los cirios para bendecir, uno por persona, a los que estén presentes exclusivamente, un cirio por persona, una vela que significa la luz que habéis recibido el día de vuestro Bautismo y que os protegerá ante los grandes peligros que se ciernen sobre la humanidad. Recordadlo bien, predisponéos bien y recibiréis esa bendición especial.
Sabed que vuestro Dios nada hace en vano y nada pide por vanidad sino que saca buen fruto de cada cosa que vosotros ponéis a sus pies. Yo sé construir sobre vuestros éxitos y sobre vuestros fracasos, no temáis nada, el timón está firme entre mis manos, vuestro Dios nunca falla, y no os dejará solos.
Tened paz, amadas almas mías, en este sagrado recinto donde reside mi misericordia, Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
Otros muchos vendrán aquí y aquí recibirán lo que necesitan, enseñadles vosotros a encontrar el camino hacia mi Corazón.
Que la paz llegue a los corazones humildes.

Hechos de los Apóstoles, Cap. 13, Vers. 47 al 52.



¿Qué frutos váis a mostrar?


18 de enero de 1991
La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Oíd las enseñanzas de la Voz que habla a las almas para que vuestra respuesta sea auténtica y vuestro compromiso verdadero.
Un sembrador escogió de su granero semilla especial, preparó la tierra, la abonó y colocó en ella primorosamente cuidadas estas semillas de las cuales tanto él esperaba. El paso del tiempo, el riego y los cuidados, hicieron lo demás pues esta semilla produjo prontamente un pequeño tallo y luego un árbol, fuerte y grande, del cual el sembrador se sentía orgulloso al pensar en sus frutos. Llegada la época conveniente, las flores lo cubrieron y luego los frutos tan esperados se hicieron ver. Con auténtica ansiedad el sembrador se acercó a estos árboles y probó de sus frutos, mas descubrió con decepción que los mismos eran amargos. Todos y cada uno de los frutos fueron amargos e inútiles aún para alimento de animales. ¿Serán así vuestros frutos, sólo agradables exteriormente, pero ácidos y amargos en su interior?, ¿qué frutos vais a mostrar? La semilla, es mi gracia, las atenciones, mi misericordia y amor, el tronco firme es mi bendición, los frutos son vuestra vida de todos los días. Yo soy el sembrador y espero en vosotros frutos agradables. Obrad pues acorde a mis pedidos o el tiempo que he dedicado a esta semilla habrá sido en vano.
Orad en estos días por el Papa cuya autoridad será seriamente cuestionada pues está en preparación un plan para destruir su imagen frente a todos los fieles. Orad por él y sabed que ante todo esta guerra que se ha desatado no es un castigo divino sino una consecuencia de vivir una vida alejada de los preceptos de Dios, del auténtico Dios, de vuestro Dios que os ama y os habla y os bendice en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
Poned cuidado en vuestra espiritualidad como lo hacéis en vuestro vestido, vuestro alimento, vuestras comodidades, sólo así demostraréis que habéis entendido mi mensaje.
La paz a los corazones abiertos a mi gracia.

San Judas, Cap. 1, Vers. 5 al 17.




Y esta es la queja más amarga y triste


6 de julio de 1990 (Primer viernes de mes).
La paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
Nuevamente llega aquí hasta ustedes, amados míos, confidentes de mi Corazón misericordioso, la Voz que se hace llamado y súplica de un Dios sediento por habitar en vuestras almas.
No equivoquéis vuestras apreciaciones ni emitáis juicios apresurados; no os he convocado hoy aquí para hablaros mal de los pastores, sino para remarcar aquello que me interesa sea cambiado prontamente, en estos días
. He pedido en numerosas oportunidades (Mensajes: 5–2–87, 24–2–89, 1–9–89, 8–12–89) y aún hoy repetiré ese pedido: deseo que sea consagrada a mi Divina Misericordia la ciudad de Berazategui  en la cual han comenzado estas manifestaciones de mi amor misericordioso, ella debe ser la primera consagrada, y esta es la queja más amarga y triste que quiero presentar hoy al pastor (Monseñor Jorge Novak, fallecido 11 años después de este mensaje, el 9 de julio de 2001 a raíz de un tumor cancerígeno en el estómago a los 73 años de edad) de esa Diócesis (de Quilmes, Provincia de Buenos Aires, Argentina), pues desde hace un tiempo ha sido afectado por una enfermedad que no le permite desempeñarse como debería y se ha rodeado de sirvientes poco fieles que están trabando el camino del Señor. Por eso estoy ahora advirtiéndolo públicamente para que si de alguna forma llega este mensaje a sus manos, el pastor tome los recaudos necesarios para que cesen sus actividades los lobos con piel de cordero.
Esta Diócesis se ha caracterizado por ser el fruto, el mal fruto, de la Teología de la Liberación y con una mala aplicación del Concilio Vaticano II han arruinado a casi la mayoría de los fieles, por no decir a su totalidad. Han inventado una nueva iglesia de hombres que vive pensando en los hombres y para los hombres y buscando sólo la felicidad de los hombres sin interesar la opinión de Dios. Es así que muchos sacerdotes inventan su propia plegaria eucarística, ninguno de ellos viste como sacerdote, y sólo eso os diré. Niegan muchas veces sin motivo la asistencia para las confesiones restándole importancia a este sacramento mientras por otro lado bendicen comunitariamente las uniones ilegítimas. ¡Atención!, sabedlo bien, no es un mal sólo de esa Diócesis, pero si quiero que sea sanada especialmente esa Diócesis pues comenzando la consagración por la ciudad indicada luego seguirá el resto y así como he dejado el poder de sanar a los enfermos a este instrumento, el pastor seguirá herido mientras no recurra a él, en sus manos está.
Amados míos, en estos tiempos es sumamente necesario que no abandonéis la práctica del ayuno que os enseñé, pues éste os dará la fortaleza necesaria para rendir bien en la demás prácticas de piedad. El ayuno no daña, todo lo contrario. Tened valor para encarar con firmeza este compromiso y os vuelvo a aclarar las excepciones: los enfermos, los ancianos, los imposibilitados. Haced el ayuno como os pedí, dadme esa parte en vuestra vida, dominad vuestro cuerpo, someted vuestras pasiones y así os prepararéis para recibir mi gracia.
Deseo de vosotros que seáis los fieles Apóstoles de los Últimos Tiempos y el ayunar dos veces por semana os debe caracterizar en todas partes, sin publicidad ni propaganda, sin caras demacradas, sólo con el corazón alegre de saber que el espíritu está dominando a la carne por amor a Dios; no abandonéis ese sacrificio porque es indispensable para la vida de esta Obra.
Tened paz.
L
levad mis palabras a las manos del pastor de esa diócesis que os he mencionado, él sabe que su autoridad ha mermado y Yo mismo se lo advertí durante su enfermedad: «ya no serás obispo» le he dicho y en la actualidad no lo es pues otros dominan detrás de él. Si lo hago público es para que se revierta esa situación y la Iglesia crezca, pero crezca auténticamente, no en número físico sino en espiritualidad.
Mi paz a vosotros.
Estas imágenes recibirán la bendición. Frente a ellas haced oración cuando necesitéis con insistencia asistencia del Cielo y la Madre no os abandonará. Descienda la bendición sobre ellas en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén). Colocadla en un lugar de privilegio en vuestros hogares, colocadla donde nada llame más la atención que Ella. Porque de no ser por su intercesión, muchos males habrían caído ya sobre la humanidad. P
ermaneced unidos y orando pues la medida de la justicia se está cumpliendo y el castigo a la humanidad vendrá. Yo os enviaré siete días antes a través de este instrumento un aviso para que os preparéis mejor, pero mantenéos cerca de él para estar al tanto. La paz anide en los corazones limpios, dad a todos de lo que os he dado gratuitamente: misericordia y perdón.
Id en paz.

Habacuc, Cap. 1, Vers. 9 al 14.




Si dejáis pasar esta oportunidad no habrá otra

7 de diciembre de 1990 (Primer viernes de mes).
El Señor está muy preocupado porque parece que la humanidad no quiere entender, no quiere comprender, ni quiere ver lo que Él le está mostrando y está tomando un camino equivocado y en lugar de volver hacia Dios está caminando hacia el lado contrario. Pero algunos, sí. Dice el Señor, que aún son muy pocos los que responden como Él espera en todo el mundo, pero aunque más no sea por esos pocos todavía está esperando.
Que este país va a sufrir mucho, sí, porque su corazón es muy duro. (Diálogo) ¿quién?, si, ¿pero hay que decir eso? Que hay muchos, que hay muchos trabajando dentro de la Iglesia para destruirla, y que hay muchos, si, sacerdotes y hasta obispos que están comprometidos en movimientos que van contra la Religión Católica. Pero, si, si, hay muchos que trabajan para la masonería. ¿Qué? si, y yo sé que es difícil. Dice que es muy difícil lo que viene y el resultado que van a tener estas palabras, va a caer, si, si, sobre mí, (Diálogo) pero que todos aquellos que están entregados a Él no teman, de que no tengan miedo a nada ni a nadie que lo que es de Dios nadie lo toca. Sí, sí, yo sé que es así.
Que recemos el otro misterio que Él está aquí y después va a hablar, sí, que lo mantenga en secreto, sí, lo voy a hacer, hasta, sí, hasta que me digas, bueno está bien. Hay que seguir rezando, sí, seguimos rezando, en el cuarto misterio (doloroso) dificultosamente va camino al Calvario el Señor, se lo ve camino al Calvario y se está levantando despacio, dice que las hipocresías de los que creen servirlo hacen más dura y pesada su cruz, si, rezamos, los Ángeles también con nosotros, los Ángeles Custodios de los cenáculos van a rezar con nosotros: Jesús en vos confío.

La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
De nada os sirve oir si no practicáis, de nada os sirve una conversión exterior si vuestro corazón está alejado de mí. Vosotros sois los portadores de mi llamado, llamo a esta humanidad perversa y alejada a la conversión y acercamiento a la Ley de Dios. Muy poco tiempo tenéis para trabajar, pero si lo hacéis con firmeza y seguís mis indicaciones, lograréis éxitos espirituales que serán vuestro galardón en el Reino. Yo soy vuestro Dios y vosotros mis criaturas, mi Corazón late por cada uno de vosotros y mis ojos están de continuo posados en vuestras acciones, no para juzgaros, sino para corregiros y llamaros aún en este tiempo de misericordia, mas sabedlo bien: si dejáis pasar esta oportunidad no habrá otra. Cuando me siente en mi trono de Juez ya no oiré reclamo alguno, sino que tomaré debida cuenta de los hechos y sobre ellos juzgaré con juicio irrevocable. Mantenéos pues irreprochables a los ojos de vuestro Señor y salid al mundo a llevar mi Palabra.
Tened paz. Dejo en vuestros corazones la paz que necesitáis para emprender esta misión de salvación que sólo vosotros podéis entender, vosotros, mis Apóstoles de los Últimos Tiempos: id pues, el que crea en lo que anunciáis hallará el camino de la salvación.
Yo os bendigo, recibid la bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
Mis Ángeles marcarán vuestra frente y renovarán vuestro compromiso frente a mí. Que vuestras acciones concuerden con ésto: vivid en el mundo, pero vivid como señalados de Dios, como elegidos, como hijos de la luz, como apóstoles. Ya no sois los mismos ahora habéis encontrado el Camino, la Verdad y la Vida.
Que mi Espíritu descienda sobre vosotros si lo anheláis con corazón sincero.
Paz.

Romanos, Cap. 8, Vers. 35 al 39.



Tomad ánimo y seguid adelante,
pues Yo voy con vosotros en esta misión

11 de enero de 1991.
La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Cuando todas las puertas se cierren a vuestro alrededor, las puertas de mi Santuario y de mi Corazón estarán siempre abiertas para recibiros, cuando no recibáis palabra alguna de aliento y consuelo, mis palabras de amor y misericordia estarán esperando por vosotros, cuando el mundo os odie y persiga insistentemente por ser mis verdaderos seguidores, Yo os recibiré y refugiaré en mí y os mantendré seguros, cuando la desesperanza y el odio se apoderen de la humanidad hallaréis en mí vuestra luz porque Yo soy vuestro Dios y Maestro, vuestro hermano y amigo, vuestra Luz, si creéis en mí no erraréis el camino. Tomad ánimo y seguid adelante pues Yo voy con vosotros en esta misión.
Tened paz, recibid una bendición abundante en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Amén).
Yo soy el refugio de las almas, enseñadles a confiar en mí y habréis hecho por ellas lo mejor.
Paz y bendición a los corazones bien dispuestos.

II Tesalonicenses, Cap. 3, Vers. 1 al 18.



EL BUEN PASTOR

Copywright by Fundación Misericordia Divina
Asociación de laicos católicos