EL BUEN PASTOR Nro. 30
(1 de mayo de 1992)


INDICE



¡YO HE DERROTADO
A VUESTROS MAYORES ENEMIGOS!

24 de abril de 1992.
Mi paz a vosotros, ovejas de mi grey.
No sois dignos de mí, si teméis a los enemigos estando Yo de vuestra parte.
No sois dignos de mí, si oyendo mis palabras continuáis con vuestra vida sin preocuparos por agradarme.
No sois dignos de mí, si habiendo oído a mi Madre aquí mismo, no seguís el camino que Ella os ha marcado.
No sois dignos de mí, si no creéis por sobre todas las cosas que quien en mí confía, vence todos los obstáculos, supera todas las situaciones, y alcanza la paz interior que surge en el alma del contacto con su Dios.
¡Sed vosotros dignos de mí dando verdadero testimonio de vuestro Amor con obras!
Vosotros, haceos dignos de mí, manteniendo limpia vuestra mirada como espejo de vuestra alma.
Haceos vosotros dignos de mí, no temiendo a nada ni a nadie que quiera separaros de mi lado, pues Yo he vencido todos los obstáculos; Yo he derrotado a vuestros mayores enemigos y aún la muerte ha caído rendida frente a mí; por eso ¡no temáis! ¡no os dejéis amedrentar por las insidias del Demonio!, pues, en vuestra debilidad, veréis mi fuerza y en vuestros errores mi Misericordia.
Tened paz, grandes gracias se derramarán sobre la humanidad entera, muy especialmente sobre aquellos que recuerden mi Misericordia en su día. Deseo, y reitero este pedido, que esta fiesta se celebre en toda mi Iglesia.
Recibid la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
De vuestra confianza depende mi intervención en vuestras vidas. Paz.

San Juan, Cap. 5, Vers. 19 al 30.



LA CONSAGRACIÓN ESTÁ EN MARCHA
Los siguientes extractos corresponden al pedido de Nuestro Señor Jesucristo de consagrar la ciudad de Berazategui a su Divina Misericordia. El 26 de abril, como parte de los actos de la Fiesta de la Divina Misericordia, se entregó al señor Intendente de Berazategui una imagen bendecida de Jesús Misericordioso, que gustosamente aceptó, en acto público, en nombre de toda la población. Este primer paso nos compromete a trabajar más fuertemente en la concreción de los deseos del Señor, y es fruto del esfuerzo y las oraciones realizadas desde el primero de estos pedidos. Invitamos a todos los cenáculos de oración y personas de la Obra a continuar rogando por esta intención.


Mensaje del 5 de febrero de 1987.
Esta ciudad (Berazategui) debe ser consagrada a Jesús Misericordioso, trabajen para eso.

Mensaje del 24 de febrero de 1989.
He pedido en el comienzo de esta Obra, la Consagración de una ciudad (Berazategui) a mi Divina Misericordia, y aún no se ha logrado nada al respecto: volved a insistir en este tema, pues esa será la primera consagrada a mí y la que iniciará una larga cadena de ciudades protegidas, a través de esta Obra, por mi Misericordia.

Mensaje del 1 de septiembre de 1989.
La Misericordia está sobre vosotros y os reitero un pedido: He solicitado se me consagre una ciudad (Berazategui) para protegerla especialmente y aún no se ha hecho nada sobre el particular, llevad mi pedido a manos de quién pueda hacerlo realidad.

Mensaje del 8 de diciembre de 1989.
HABLA LA SANTÍSIMA VIRGEN
Yo soy Patrona de esta región, y haciendo valer ese derecho que me ha sido dado, vengo hoy aquí a reclamar nuevamente en Nombre de mi Divino Hijo, se realice la Consagración de aquella ciudad (Berazategui) que Él mismo ha elegido como asiento de su Misericordia. Que los sacerdotes que están hoy aquí (tres sacerdotes presentes), hijos míos predilectos, como testigos calificados de este evento, lleven al Pastor responsable mi pedido.

HABLA NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
¿Habéis oído, ovejas de mi grey, el pedido que mi Madre os ha hecho? Ha querido Ella misma reforzar mi intención pues prontos están momentos muy difíciles; la crisis se agudiza en todo el mundo, y la gracia sobrenatural deberá actuar con mayor fuerza, por eso es necesaria la consagración individual y general comenzando por aquella ciudad (Berazategui) que Yo mismo como señal de Misericordia he elegido. Si lo hacéis, mi intervención será tan grande que el mundo entero se admirará; mas si no lo hacéis, si no lo hacéis, os dejaré seguir el camino de vuestra propia voluntad. Librados a esa suerte, nada lograréis.

Mensaje del 6 de julio de 1990.
He pedido en numerosas oportunidades y aún hoy repetiré ese pedido: Deseo que sea consagrada a mi Divina Misericordia la ciudad de Berazategui en la cual han comenzado estas manifestaciones de mi amor misericordioso, ella debe ser la primera consagrada, y esta es la queja más amarga y triste que quiero presentar hoy al pastor (Monseñor Jorge Novak) de esa diócesis...



NOTA:
La totalidad de estos mensajes fue entregada en mano al señor Obispo en repetidas oportunidades sin obtener respuesta.



MUCHAS CRUCES
HAN SIDO EN VANO BENDECIDAS


17 de abril 1992, Viernes Santo (bendición de las cruces).
HABLA LA SANTISIMA VIRGEN MARIA
La paz con vosotros, hijos míos.
Ojalá esta paz os llegue y se mantenga dentro vuestro, ojalá esta bendición que recibiréis hoy sea luz en vuestras vidas, y os decidáis en forma definitiva a abrazar vuestra cruz, como mi Hijo, a seguir vuestro camino hasta el fin, como Él lo hizo, perfectamente obediente a su Padre.
Muchas cruces han quedado tiradas en el camino, muchas cruces han quedado olvidadas, muchas cruces han sido en vano bendecidas. No permitáis que esto suceda con vosotros, ¡no lo permitáis, yo os ayudaré!, por algo soy vuestra Madre y os amo.
Cumplo, pues, el encargo que mi Divino Hijo me ha realizado, levantad vuestras cruces, en Nombre de Dios Todopoderoso, queden bendecidas estas cruces, para ser utilizadas como armas contra el Enemigo de las almas, descienda sobre ellas la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo
(“Amén”).
Habéis aceptado la bendición, aceptad también vosotros las consecuencias de la cruz. Se aproximan épocas de mucho sufrimiento, aferráos pues, a la ayuda del Cielo para no caer.
En el Nombre de Mi Hijo, os dejo la Paz.

Ezequiel, Cap. 16, Vers. 59 al 63.



LO QUE NO HE LOGRADO CON LAS PALABRAS
TAL VEZ LO LOGRE CON EL SILENCIO

10 de abril de 1992.
Hechos de los Apóstoles, Cap. 24, Vers. 25 al 27.
Mi paz a vosotros, ovejas de mi grey.
La próxima reunión de oración, recibiréis la bendición de la cruces, la cual podrá volver a repetirse sobre aquellas que ya han sido bendecidas por mí. Para ello estará aquí nuevamente mi Madre, espero os hagáis dignos de su presencia.
No cesaré de intentar penetrar vuestros corazones con mi Misericordia; lo que no he logrado con palabras, tal vez lo logre con el silencio.
Recibid la bendición en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Paz.
.

Hechos de los Apóstoles, Cap. 24, Vers. 25 al 27.



TODOS OFENDÉOS MI CORAZÓN

3 de abril de 1992 (Primer Viernes de mes)...
Mi paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Muchos son los que dicen: «¿Dónde está pues el cumplimiento de las amenazas que el Señor ha hecho?, ¿dónde está, pues, el cumplimiento de los castigos a los cuales dijo sometería a la humanidad?». Muchos opinan de esta forma sin saber que, cuando el tiempo llegue, se arrepentirán hasta de haber pensado de esa forma, pues si ahora abuso de Misericordia, no mezquinaré posteriormente Justicia, pues os he dado tiempo, y tiempo al tiempo, y días sobre días, aún muy a pesar de vuestra desobediencia, os sigo esperando hasta un límite no conocido por vosotros, hombres, que clamáis por la Justicia de Dios, sin saber que también bajo ella podéis caer. No digáis: «El Señor demora en cumplir sus promesas de castigo», porque si el tiempo se alarga, la intensidad del mismo aumenta cuando las oportunidades son rechazadas, por eso ¡orad y orad mucho! toda esta creación impura y pecadora, incluídos vosotros, todos ofendéis gravemente mi Corazón todos los días, con vuestras inquietudes mundanas, con vuestro poco gusto por el sacrificio, con vuestra vana comodidad, con vuestros mezquinos intereses, con vuestra falta de Amor por mi Obra, con vuestra falta de interés por mis enseñanzas, todos ofendéis mi Corazón. Tenéis delante vuestro un tiempo, esforzáos, meditad, orad, ¡volved a mí! os espero.
Tened paz y recibid la fortaleza que os es necesaria para enfrentar estos momentos. Yo os bendigo en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Aquel que se sienta libre de todo pecado, que se proclame a sí mismo santo y ejemplo, mas si comparados con mi ejemplo os sentís pecadores, ¡éste es vuestro tiempo! ¡convertíos para obtener la libertad!
Paz.


I Corintios, Cap. 5, Vers. del 1 al 13.



NO HAY LUGAR PARA APÓSTOLES
LEJOS DE SU MAESTRO



27 de marzo de 1992.
Paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Si deseáis saberlo, de vosotros espero un corazón limpio, una recta intención, voluntad firme adherida a mis pedidos, caridad en el trato, prudencia al hablar, y en las miradas, y sobre todo humildad, gran dosis de humildad. ¿No habéis tenido aún suficientes ejemplos con mi Madre y con los demás Santos que me acompañan hoy en la Gloria Celestial? ¡Humildad!, ovejas mías, la llave y el secreto que alcanza el Corazón de Dios. Y por los sufrimientos venideros, deberéis tener paciencia heroica y oración constante. Todo eso deseo de vosotros y vosotros sólo deseáis de mí que bendiga esta agua, sólo deseáis quedaros con las gracias; sólo deseáis un compromiso suave y llevadero. ¡No os engañéis!, bendeciré pues vuestras aguas, pero de nada os vale si vuestro corazón está lejos de mí; pensad, reflexionad: ¿Dónde estabáis vosotros cuando mi Obra era perseguida?, ¿dónde estábais vosotros cuando os llamé para dar testimonio en ésta mi ciudad
(Berazategui)?, ¿dónde estábais?
Mas en el exceso de mi Misericordia aún os llamo y tenéis tiempo, y como muestra os entrego nuevamente esta agua bendecida con poder especial, contra todo aquello que puede alejaros de mí. Sean benditas estas aguas, contra el Demonio, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”); contra el mundo, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (“Amén”); contra todas las tentaciones de la carne, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (“Amén”). Y a vosotros para que sepáis utilizarla con dignidad, Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (“Amén”).
Sabed que no hay paz lejos del Señor, como no hay fresco lejos del agua que surge de mi Corazón Misericordioso traspasado por vuestro amor. No hay pues lugar para apóstoles lejos de su Maestro.
Paz a todos.

Hechos de los Apóstoles, Cap. 17, Vers. 1 al 15.



VUESTROS OJOS SON LA PUERTA
DE ENTRADA DE GRANDES TENTACIONES
 

20 de marzo de 1992.
Mi paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Nunca es tan necesario como en estos tiempos, que mortifiquéis vuestros sentidos, muy especialmente la vista, pues vuestros ojos son la puerta de entrada de grandes tentaciones si no los mantenéis perfectamente dominados, pues la ocasión está en cada esquina, en cada calle, en cada lugar, a través de revistas, diarios, personas, hechos. La agresión a la cual son sometidos los sentidos de aquellos que quieren acercarse a mí, alcanza a veces hasta la brutalidad, por eso debéis resistir y guardar discreción en vuestras miradas.
También es mi deseo que refrenéis vuestra forma de hablar y palabras, tanto sea en cantidad, como en clase de apreciaciones que emitís.
Sabed que este tema ya ha sido motivo de otros mensajes, pero reitero, recordad que rendiréis cuenta de la más mínima palabra dicha en privado; por tanto, sed cuidadosos y especialmente en este tiempo cuaresmal, de cómo os dirigís unos a otros, y cuánto tiempo dedicáis al diálogo y a los temas de diálogo que utilizáis.
En el próximo viernes realizaremos la bendición del agua. Traed aquí el agua y será bendecida; mas no como un simple amuleto, sino para fortaleceros y para utilizar aquí, en mi Santuario. Esta agua recibirá nuevamente triple bendición especial; recordádlo, será durante la reunión del próximo viernes. Si otros desean estar aquí, que sepan cómo deben comportarse en Presencia del Señor y serán admitidos.
Tened paz, Yo soy la Fuente de Vida, Yo soy vuestra fuerza, Yo soy vuestro Dios, vuestro Señor que os bendice en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
No entreguéis vuestro corazón a las pasiones, entregádmelo a Mí.
Paz
.

San Lucas, Cap. 6, Vers. 47 al 49.



LAS SIETE ADVERTENCIAS FINALES

13 de marzo de 1992.
La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Según el desarrollo de los acontecimientos actuales y según la etapa que estáis viviendo dentro de ésta, mi Obra, sabed que ha llegado el tiempo de daros a conocer las siete advertencias finales, luego de las cuales, sólo restará el tercer mensaje universal, estas siete advertencias estarán dirigidas a todo el mundo, pero muy especialmente a este país
(Argentina), serán dadas en las reuniones pertinentes cuando lo considere necesario, sin advertencia previa para vosotros pues no sabréis cuándo, pero llegarán. Estas siete advertencias son los lazos que mi Corazón tiende hacia este género humano que no desea oír la Voz de su Dios. En lo que respecta al tercer mensaje universal, éste será dado ante la proximidad de grandes acontecimientos que traerán como última etapa mi Advenimiento como justo Juez.
¡Cuánto os conozco! Sé que ésto despierta vuestra curiosidad e interés; mas no es lo que deseo. Deseo que ésto despierte vuestro celo apostólico, deseo que ésto os llame a un compromiso mayor, a un trabajo cada vez más comprometido por transmitir mis Palabras, a una fe vivida y defendida en obras.
Mas muchos de vosotros tenéis todavía el corazón endurecido. Meditad, meditad porque ya llegan los momentos de decisión y estar adherido a esta Obra puede significar la pérdida de la vida material, mas Yo estaré con vosotros a cada instante y los prodigios y señales que realizaré en este lugar, no serán olvidados por quienes los presencien, ya lo veréis.
Tened paz, os bendigo y os invito a ser auténticos seguidores de esta Obra en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
No olvidéis que estoy con vosotros, no lo olvidéis, pues Yo no lo olvido.
Paz.


Hechos de los Apóstoles, Cap. 16, Vers. 16 al 34.



ORIGENES DE LOS MENSAJES

Desde el 5 de Abril de 1985, Miguel Ángel recibe Mensajes de Jesús Misericordioso, en forma de locuciones internas, a través de los cuales el Señor lo viene instruyendo para la formación de un movimiento dedicado a reactivar la espiritualidad dentro de la Iglesia y dar a conocer la Devoción a la Divina Misericordia en todo el mundo, mediante la práctica activa de las 14 obras de misericordia corporales y espirituales. Cada viernes se realizan los denominados Cenáculos, de 21:00 a 0:00 horas, en los cuales y ante la vista de todos, se reciben los mensajes transcriptos en esta publicación. Nuestro Señor pide una auténtica conversión, retorno a la Oración y los Sacramentos, formación de Cenáculos en los hogares y plazas públicas, entronizando en ellos imagenes de la Divina Misericordia.
Para realizar las Obras de Misericordia, organizadamente, se ha formado la Fundación Misericordia Divina que cuenta con la Bendición Apostólica de Su Santidad Juan Pablo II, otorgada el 16 de julio de 1990, y reiterada en agosto de 1991.



PUES SI SE ENSEÑAN
CONOCIMIENTOS SIN FE
TARDE O TEMPRANO
SE TERMINARÁ EN SOBERBIA

6 de marzo de 1992 (Primer viernes de mes).
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Deseo advertiros de un peligro especial; deseo poneros sobre aviso de una situación que da fuerza al Enemigo de las almas entre vosotros. Él ha tomado los sectores superiores de la educación y hace que toda la educación de todo los paises del mundo esté dirigida a abandonar progresivamente la fe en Dios. Ved como en las aulas de enseñanza ya no existe el signo de mi Cruz, ved como ya no se tratan temas religiosos. Observad como mi Evangelio es pisoteado por quienes enseñan en honor a la ciencia. Y no es solución pues la apertura de colegios que dicen llamarse católicos, pues estos son peores aún: Allí se enseña mi doctrina deformada y se pervierte desde pequeños la noción de Iglesia y de Dios. Escasos, muy pocos son los lugares donde vuestros hijos pueden recibir educación conveniente. Esto no significa que no deben concurrir, sino que exige de vosotros la formación complementaria, la adaptación de esa realidad a la realidad cristiana. Pues si se enseñan conocimientos sin fe, tarde o temprano se terminará en la soberbia, por eso apoyad a vuestros hijos y vigilad atentamente, lo que aprenden, cómo, cuándo y de quién, para evitar desviaciones.
Demás está preveniros sobre el accionar del Enemigo de las almas que quiere, a través de las malas compañías, transformar a todos en sus servidores. Por eso mirad con atención con quienes vuestros hijos hacen amistad, y no temáis parecer demasiado cortantes ante el peligro e intervenir, porque luego será tarde. De vosotros depende, de vosotros solamente, como padres y como educadores.
Si encontráis profesores y maestros que enseñan dignamente como Yo os lo pido, apoyádlos, acercáos a ellos, ayudádlos.
La lucha es muy dura, mas Yo estaré presente en medio vuestro, no temáis.
Tened paz, durante el rezo de la Consagración a mi Divina Misericordia, mis Arcángeles pasarán entre vosotros signando vuestras frentes. Que esta señal represente vuestro cambio sincero de vida y vuestra adhesión a mí.
Yo os bendigo, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
No os interesen amistades humanas, no os interesen conveniencias propias, sólo lo que el Señor quiere de vuestras vidas, aunque sea una cruz. Paz.


Joel, Cap. 3, Vers. 9 al 15.



NO TOMÉIS MIS PALABRAS Y MENSAJES
COMO SIMPLES CONSEJOS DE HOMBRES

28 de febrero de 1992.
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
No toméis mis palabras y mensajes como simples consejos de hombres. No dejéis pasar mis enseñanzas como puras enseñanzas humanas, pues si bien es cierto que son frecuentes entre vosotros, no es menos cierto que son efectivas y están dadas desde un punto de vista único: el punto de vista de vuestro Dios, que todo lo ve, y todo lo corregirá para vuestro bien si aceptáis esa corrección.
Sabéis entonces que mi deseo es que se tome en serio mis palabras y enseñanzas de hoy y de siempre, pues en todas ellas vuelco la plenitud de mi Misericordia y Amor por vosotros.
Vosotros no sois los destinatarios finales, sino que debéis ser instrumentos aptos para llegar a otros. Muchos aún esperan el consuelo de un consejo dado a tiempo con firmeza y claridad como sólo Yo puedo hacerlo. Y debéis vosotros ser los portadores de esta alegría a otras almas. Sed pues entonces lo que Yo deseo que seáis para obtener plena felicidad. No os pongáis objetivos humanos, buscad las cosas de lo Alto, atesorad en el Cielo, y sólo así obtendréis auténtica felicidad.
Tened paz. No dudéis en recurrir a mí en vuestras necesidades, siempre estaré atento para bendeciros, si me sois fieles, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Haced perdurar esta bendición en vosotros con una conducta digna de los hijos de Dios.
Paz.


San Juan, Cap. 8, Vers. 21 al 30.



POBRE DE AQUEL HIJO QUE A TIEMPO
NO SABE ELEVAR LA VISTA
HACIA EL BUEN EJEMPLO DE SUS PADRES

21 de febrero de 1992.
Mi paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Es mi deseo que conozcáis cada una de las circunstancias en las cuales vuestro Enemigo y el mío saca partido y sale victorioso sobre vosotros y las fuerzas angélicas, buscando perderos más y más, lejos de mí. Por eso mis enseñanzas llegan a vosotros de esta manera: hoy os hablaré sobre el sacramento del matrimonio.
Este ha sido no sólo olvidado sino desvirtuado y en la actualidad quienes reciben este sacramento en su mayoría carecen de preparación y de interés por el mismo, cayendo en una mera formalidad que hace luego que estas uniones fracasen, pues no es su deseo al presentarse frente a mí, en mi Iglesia, buscar mi bendición, sino mostrar frente a otros que continúan con una tradición puramente humana, algo social, y no lo que es en realidad: la relación del hombre con Dios. De esta forma y herida en su base la familia no puede luego producir los frutos, los grandes frutos que debiera. Pues no es igual el crecimiento de los hijos y aún la convivencia del hombre y la mujer en un hogar que intenta cumplir con Dios, que un hogar en el cual sólo se viven las cosas del mundo y nada más.
Buscad vosotros, una vida santa en vuestro matrimonio, una unión santa, como es Santo vuestro Señor, con los deberes y las obligaciones, a la vez con los derechos y alegrías, todo con mi bendición, sin supremacía de una u otra parte. Pues si bien el hombre representa la autoridad dentro de la familia no tiene pues porqué ser una autoridad tirana y falta de caridad, ni tampoco tiene porqué invertirse la escala de valores en una familia cristiana llegando a ser los hijos o la esposa los que manden al padre, y mucho menos aún si este quiere ser verdadero discípulo mío.
¡Y tú que eres padre de familia, entiéndelo!: No lograréis arrastrar con tu ejemplo a los que te rodean, si los que viven a tu lado continuamente, no ven en ti un auténtico cristiano.
¡Y tú, madre de familia, comprende!: Que nada ganas con realizar bien todas las tareas, si olvidas la salvación de los tuyos y en primer lugar aquel a quien Dios te ha dado como esposo. Pobre de aquel que usa esta relación para perder, pervertir o aprovecharse del otro; pobre de aquel hijo que a tiempo no sabe elevar la vista hacia el buen ejemplo de sus padres; pobre de aquellos padres que escandalicen a sus hijos con sus actitudes. Destruyendo esta vida santa, se está destruyendo toda la sociedad humana y la base de la salvación, pues la unión en el amor a Dios, hará que muchos se salven. Pero si logra el Demonio sembrar la discordia dentro mismo de la familia, tiene media batalla ganada en contra de sus miembros. Por eso Yo os llamo a renovar los votos de amor que habéis presentado frente al altar, unos por otros, vosotros, al recibir el sacramento del matrimonio.
Y vosotros que dedicáis vuestra vida por completo a mí, también habéis nacido a esta vida a través del matrimonio de vuestros padres, pues por consiguiente, orad por ellos y agradeced esa unión que os da la posibilidad de hoy servirme en libertad. Y vosotros que os preparáis para contraer matrimonio según las leyes de Dios, no lo hagáis a la ligera, pensádlo bien, dialogad, sí, pero dialogad también conmigo a través de la oración. Si en todos los demás actos de vuestra vida puedo inspiraros, cuánto más en éste que debe estar guiado por el amor.
Tened paz, ya retomaremos este tema, seguiremos en esta misma senda, descubriendo paso a paso el accionar de la Serpiente Enemiga, pues descubriéndolo lograremos esquivar sus insidias. Vosotros unidos a mí, no temáis.
Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
La paz habitará siempre en aquellos hogares donde la Voluntad de Dios es lo primero sobre toda otra voluntad, no lo olvidéis.
Paz a vosotros.


Hechos de los Apóstoles, Cap. 20, Vers. 29 al 38.



AÚN ESPERO DE VOSOTROS
MUCHO MÁS COMPROMISO


Santiago del Estero, 6 de diciembre de 1991.

La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Mi palabra es un nuevo llamado a que cumpláis con mis pedidos.
Habéis comenzado ya el camino que os marqué, mas mucho os falta por andar, aún espero de vosotros mucho más compromiso. Debéis trabajar por el crecimiento de esta Obra pues ella ha sido confiada en vuestras manos. No temáis las dificultades, Yo marcho junto a vosotros y mi protección no os abandonará.
Tened paz, fortalecéos y avanzad con valor; hacen falta muchos y buenos Apóstoles de los Últimos Tiempos.
Yo os bendigo, recibid la bendición del Señor, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Creed y recibiréis en abundancia; buscad, y encontraréis el verdadero camino; confiad, y no seréis defraudados.
Mi paz quede entre vosotros.

Hechos de los Apóstoles, Cap. 2, Vers. 14 al 22.



SI HABÉIS ELEGIDO EL CAMINO DIFÍCIL,
¿PORQUÉ OS QUEJÁIS
AHORA DE SU ESTRECHEZ?


7 de febrero de 1992 (Primer Viernes de mes).
Mi paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Si habéis elegido el camino difícil, ¿porqué os quejáis ahora de su estrechez?; si habéis escogido la senda espinosa, ¿porqué os doléis ahora por este avance de las espinas y de las dificultades; si habéis elegido la puerta estrecha, ¿porqué recrimináis ahora lo difícil de atravesarla?
Os lo había anticipado y os lo repito: Si marcháis conmigo, sufriréis como Yo, para ganar lo que Yo gané para vosotros. Ayudáos mutuamente y guardad la caridad con vosotros aún en los pensamientos. No os juzguéis con tanta severidad pues no podréis luego escapar a vuestros propios juicios. Yo os lo he dicho y os lo repito: quienes han sido puestos para cumplir las tareas deben desempeñarlas con severidad, de otra forma ya no estaría aquí. Y éste
(Miguel Angel) os dirá en cada caso lo que se ajusta a mi parecer.
Uníos frecuentemente en la oración pidiendo unos por otros pues el florecimiento de esta Obra seguirá, a pesar de todo, pues Yo la sostengo, Yo soy su vida.
Nadie podrá quitarme jamás el atributo de la Misericordia y mientras haya Misericordia en mi Corazón, esta Obra vivirá, con vosotros o con otros, de vosotros depende.
Pero sabed que Dios no se desentiende de esta humanidad sino que le prepara los remedios propios para que sane prontamente.
Tened paz, sumergíos en mi Misericordia y pedid con confianza, nada os faltará si dependéis sólo de mí.
Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Mis Ángeles han hecho su trabajo, volved en paz a vuestros hogares y continuad mi Obra en vosotros.
Paz.

Gálatas, Cap. 4, Vers. 1 al 7.



ESTE TESORO ES
EL SACRAMENTO DE LA CONFESIÓN

31 de enero de 1992.
La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Sabed que tenéis en vuestras manos una carta de triunfo fundamental sobre el Enemigo de las almas. Sabed que tenéis a vuestra disposición una forma de lucha rápida y efectiva que os brindará enormes satisfacciones y os ayudará prontamente a crecer como Yo lo deseo. Este tesoro es el sacramento de la confesión. A través de el y sólo por el lográis la libertad de las cadenas que el Demonio os hace cargar cuando caéis en las tentaciones. Por eso: ¡haced bien vuestras confesiones!, frecuentemente, analizando vuestros actos cada día, con cuidado y esmero pero sin escrúpulos vanos, esto os llevará a tener una idea cabal de vuestros defectos y caídas y buscar en cada uno de los casos el remedio conveniente. Mas a través del mismo sacramento de la confesión, obtendréis fuerza y más fuerza cada vez para no recaer. Si no lo habéis logrado aún, es que vuestras confesiones son deficientes, esforzáos por hacerlas mejor. Id al confesionario con tranquilidad, confiados a mi Misericordia, pero con intención de acusaros, no de excusaros, sólo así lograréis la paz que este Sacramento trae. Pues bien, allí está, aprovechádla y recordad que la frecuencia de diez días es lo pedido por mí y que puede ayudaros de manera efectiva en estos tiempos en los cuales las tentaciones os rodean y ahogan.
Tened paz, Yo os bendigo, recibid la fuerza para poner por obra mis pedidos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Acudid al tribunal de la Misericordia para no caer bajo el peso de la Justicia.
Paz.


San Mateo, Cap. 27, Vers. 27 al 31.



NO HAY MOTIVO PARA DESCONFIAR
DE LO QUE DIOS DECLARA

Entre Ríos, 4 de noviembre de 1991.
La paz descienda a vosotros, ovejas de mi grey.
Todo cuanto hagáis por amor a mí, por cada uno de mis elegidos, no será dejado sin su justa recompensa y mi bendición será abundante sobre todos aquellos que luchando aún con sus propias debilidades, decidan iniciar el camino que mi Madre os ha marcado. ¡Alegráos, pues, alegráos de recibir el llamado cuando aún hay tiempo y responded prontamente!
Yo os bendigo, que esta bendición os dé fortaleza y perseverancia en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
No abandonéis el recto camino, no hay motivo para desconfiar de lo que Dios declara.
Tened paz, las gracias que habéis solicitado, prontamente serán concedidas y seréis vosotros nuevos testigos de que vuestro Señor no olvida a sus fieles seguidores.
Paz.


San Lucas, Cap. 10, Vers. 1 al 9.



NO DEMORÉIS EN SEGUIR
AQUELLO QUE ES BUENO


3 de enero de 1992 (Primer viernes de mes).
La paz a vosotros, ovejas de mi grey.
La humanidad entera continúa tendiendo caminos que la alejan de mí, más y más. Los falsos dioses, los ídolos de esta generación, reemplazan mi Presencia en los corazones de los hombres. Mas la fuerza apostólica que durante años vengo preparando en distintas partes de este mundo, debe cumplir hoy como nunca con su misión: Reafirmar mi Presencia dentro de la Iglesia y especialmente en la Sagrada Eucaristía y reactivar el uso de la oración como medio de santificación primera.
No demoréis en seguir aquello que es bueno; no siempre estará a vuestra disposición la oportunidad.
Deseo que en este año se restablezcan las reuniones trimestrales para enfermos, siempre el último sábado de mes, cada tres meses, es este lugar.
Recordadlo, pues por algo he dado potestad a estas manos para sanar, y lo veréis.
Necesitáis ser fortalecidos, Yo os fortaleceré; necesitáis consuelo, Yo os consolaré; necesitáis luz, Yo os iluminaré. Todo lo que vuestra vida necesita está en mí, pues así os he destinado, a ser felices sólo en mí.
No busquéis la felicidad fuera del Señor pues no la hallaréis.
Recibid la gracia y la fortaleza en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Recordad siempre que una palabra oportuna respaldada con la oración puede salvar un alma.
Paz a vosotros.

Sofonías, Cap. 2, Vers. 1 al 3.



SI LUCHÁIS SOLOS, NADA CONSEGUIRÉIS

27 de diciembre de 1991.
Mi paz llegue a vosotros, ovejas de mi grey.
Es mi deseo llevaros a una mayor perfección espiritual y muchas veces vuestra poca voluntad entorpece este crecimiento.
He intentado una y otra vez a través de esta Obra realizar un llamado a todas las almas de buena voluntad y lo vuelvo a reiterar: No os llamo a un imposible ni os llamo por vuestro mal. Sois vosotros y vuestros hermanos que os beneficiareis oyendo mi llamado. Y ha llegado la hora y ya está aquí de que se haga conocer en abundancia mis pedidos. Tenedlo presente, vosotros: Leed y releed mis Palabras anteriores y no os distraigáis del camino por cosas mundanas.
Sabed que estáis tratando con vuestro Señor, sabed que queda poco tiempo, sabed que las gracias serán abundantísimas para poder soportar lo que vendrá, sabed que todo es fruto de mi Amor por vosotros.
Recibid la fortaleza que esta bendición penetre en vuestros corazones bien dispuestos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Si lucháis solos nada conseguiréis, si buscáis mi compañía todo se hará posible por mi gracia.
Confiad y esperad.
Paz.


Jeremías, Cap. 16, Vers. 14 al 18.



QUE VUESTRA ÚNICA PREOCUPACIÓN
SEA CONSERVAR
VUESTRA AMISTAD CONMIGO



17 de enero de 1992.
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Nada de lo que sucede podrá ser resistido sin una auténtica y profunda formación espiritual que lograréis en el contacto con mi Palabra. Debéis leer asiduamente mi Palabra, la Santa Biblia, no sólo como una lectura más, sino como lo que es: la Voz de Dios para vosotros.
La meditación de ésas, mis palabras, os introducirá en mis planes salvíficos sobre toda la humanidad y os traerá de la mano hacia mí. No despreciéis los momentos en que leéis mi Palabra, no desaprovechéis ocasiones con otras lecturas. Y guardáos bien de pensar que os hablo de gran cantidad de lectura, me refiero a conocimiento de mi Palabra, la meditación de la misma, no en cantidad sino en calidad. Mi gracia acudirá prontamente a vosotros y el Espíritu Santo os iluminará para que saquéis auténtico provecho. Recordadlo, y también son necesarias mis Palabras actuales, los Mensajes que habéis recibido no son en el tiempo lejanos para vosotros, todos son verdaderamente actuales. Releedlos y meditadlos también.
Vuestra fortaleza espiritual debe estar así formada en la Voz de vuestro Maestro: ¡Si viéreis la hermosura que alcanza un alma cuando penetra los misterios de mi Palabra y los aplica en el camino de la perfección!, ésto unido a los Sacramentos, a la oración, a la participación de la Santa Misa, os convertirá en verdaderas luces para el mundo. Si lo intentáis, Yo estaré con vosotros para auxiliaros.
Tened paz.
Recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Que vuestra única preocupación sea conservar vuestra amistad conmigo.
Paz.


Jeremías, Cap. 6, Vers. 9 al 16.



VUESTROS AGONIZANTES
NO SON DEBIDAMENTE ATENDIDOS

14 de febrero de 1992.
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Preparad vuestros corazones para recibirme, preparad vuestra alma, no sólo vuestros cuerpos en posición de oración ni vuestras palabras repitiendo las súplicas, vuestro interior debe estar también preparado a recibir lo que Yo el Señor de la Misericordia vengo a traeros y lo sabéis, la mejor preparación es un verdadero estado de gracia a través de la confesión y una buena predisposición hacia todos vuestros hermanos. Revisando vuestra caridad en el trato mutuo, sólo así estaréis verdaderamente capacitados para entender la magnitud de estas manifestaciones y aprovecharlas al máximo.
Sabed que el Enemigo de las almas saca hoy provecho como nunca de una situación que por repetida parece haber quedado en el olvido y en la cual, vosotros, mis seguidores, los cristianos, estáis perdiendo cada vez más terreno: esto es el momento de la agonía y la muerte; no hay un momento más difícil, no hay un trance en el cual no se necesite tanta asistencia como el desgarrón que produce la separación de esta vida. Vuestros agonizantes no son debidamente atendidos y el sacramento de la Unción de los Enfermos ha quedado para ser recibido por aquellos que pueden dirigirse a las parroquias: ¿entonces, pues, que tipo de asistencia producen?
Como sé también y vosotros lo sabéis que muchos de mis ministros niegan ese último acto de caridad de asistir a un lecho de muerte donde puede salvarse un alma.
Vosotros debéis ejercitaros en ser puentes de Misericordia, captar estas situaciones y buscar la ayuda necesaria al menos con la oración y en especial la Coronilla a la Divina Misericordia, rezadla y hacedla rezar, no sabéis cuánta falta hace, ni os dáis cuenta cuántos en ese último momento pierden la batalla final por no estar preparados y por no tener quién se mantenga a su lado ayudándolos a bien morir.
Recordádlo, recordádlo siempre, os hará falta, cada vez, cada vez más.
Paz. Yo os bendigo, reposad todas vuestras intenciones en mi Corazón que no cesa de pensar en vosotros. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Sed los portadores de la Misericordia de Dios hacia aquellos que nada saben de ella.
Paz.


San Juan, Cap. 14, Vers. 27 al 31.



PERSEVERAD, PERSEVERAD
Y LOGRARÉIS EL PREMIO

Paraguay, 24 de noviembre de 1991.
Mi paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Un largo y dificultoso camino aguarda aún a todos mis seguidores, mas en este camino contáis con mi asistencia permanente. Seré Yo, vuestro Señor, quien os acompañe, apoye y bendiga y quien os ayude a soportar vuestros sufrimientos. Haced realidad vuestra consagración poniendo por obra mis Palabras, hacédlo y pronto, pues este mundo necesita de vuestro testimonio, muchas almas esperan. Vosotros, mis Apóstoles, debéis ser un puente de Misericordia entre ellas y el Cielo.
Yo os bendigo, recibid paz, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Lo que con esfuerzo logréis, no quedará sin premio
(en el Cielo).
Todo lo que por mí hagáis, será recompensado prontamente. No creáis que olvido vuestros sacrificios.
Perseverad, perseverad y lograréis el premio.
Paz.


San Mateo, Cap. 7, Vers. 13 al 14.



ES MOMENTO DE UNIDAD ENTRE AQUELLOS
QUE QUIEREN SER MIS FIELES SERVIDORES

Córdoba, 9 de noviembre de 1991.
Mi paz a vosotros, ovejas de mi grey.
Si buscáis con cuidado, siempre hay algo que corregir; si miráis con atención, siempre hay algo que cambiar; si miráis con los ojos del alma, veréis como Yo os veo y encontraréis materia apta para cambios y adaptaciones a mi Palabra. Nunca creáis que todo está hecho, nunca penséis que el camino ha terminado, porque el camino que habéis emprendido terminará sólo cuando nos encontremos frente a frente, y allí, me mostraréis vuestro amor y las obras que este amor os ha movido a hacer.
Es momento de entrega total, es momento de lucha, y es momento de unidad entre aquellos que quieren ser mis fieles servidores. Os he enviado un hijo predilecto, un instrumento apreciado, para que toméis sus palabras y recibáis las mías y las pongáis por obra; que su paso entre vosotros no haya sido en vano.
Recibid la bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Nunca estáis solos, siempre estoy a vuestro lado, no lo olvidéis.
Paz.


San Juan, Cap. 1, Vers. 1 al 15.



HOY COMO NUNCA OS LLAMO A MANTENEROS
UNIDOS A MI OBRA

20 de diciembre de 1991.
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Hoy como nunca os llamo a manteneros unidos a mi Obra, como el medio de alcanzar vuestra salvación y la de muchos. Hoy como nunca es necesario una plena aceptación de mis pedidos y podéis ver que la negación de los mismos trae alejamiento y caída en manos del Enemigo que no perdona un solo error. No miréis a derecha ni izquierda, mantened vuestra mirada fija en mí y avanzad, esa es la forma, pues aquellos que en otro tiempo han estado a vuestra derecha e izquierda, hoy ya no lo están, y si en ellos os apoyabais, hoy caeréis. Mas si vuestra fuerza depende sólo de mí y de mi Palabra no tenéis que temer.
Haced conocer mi deseo de que se visite este lugar y se pida aquí todo tipo de gracia. Haced saber que quien pida en este lugar por los méritos de mi Pasión, si realiza su pedido en estado de gracia, será oído especialmente por mí. Y sabed que este lugar debe ser cuidado y mantenido de la forma especial acorde a su importancia.
Vosotros tenéis ahora la responsabilidad de hacer realidad mis deseos.
Tened paz.
Fortalecéos unos a otros. No abandonéis el buen combate de la fe y alcanzaréis la Gloria.
Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Como en Belén naceré si me dáis un lugar.
Paz.


Colosenses, Cap. 3, Vers. 3 al 11.



EL BUEN PASTOR

Copywright by Fundación Misericordia Divina
Asociación de laicos católicos