EL BUEN PASTOR Nro. 32
(16 de julio de 1993)


INDICE



REZAD Y SACRIFICAOS

18 de junio de 1993.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Es Mi deseo que Mis palabras lleguen con mayor frecuencia y mayor celeridad al resto de la humanidad, pues no sólo para vosotros es el tesoro de Mis enseñanzas sino para todo aquel que con buena voluntad desee adherirse a esta Obra. Por cuánto si nadie le acerca Mis Palabras: ¿cómo las conocerá y cómo las cumplirá? Por eso os solicito hoy, haced cuánto de vosotros dependa por acercar mis Palabras a todo el mundo.
Durante el transcurso de esta próxima semana, realizad todos los sacrificios y oraciones que podáis por las autoridades eclesiásticas de este país, para que el Señor que está iluminando vuestros corazones con sus palabras, pueda llegar también a los suyos, pues muchos de ellos se cierran a la verdad. Rezad y sacrificáos, pues, por vuestros sacerdotes, religiosas, religiosos, Obispos, Cardenales, para que reciban abundante luz que parte de mi Corazón y que esta luz ilumine su entendimiento, acreciente su Fe, su Esperanza y su Amor, y los mueva a un mayor celo por la salvación de las almas. De todo esto, todos saldréis beneficiados.
Tened paz, Yo os bendigo, recibid mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Mayor fruto conseguiréis cuanto mayor empeño pongáis en cumplir.
Paz.
Hechos de los Apóstoles, Cap. 2, Vers. 14 al 19.



NO GIMÁIS Y LLORÉIS APESADUMBRADOS

14 de mayo de 1993.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
No gimáis y lloréis apesadumbrados por vuestra vida espiritual poco productiva. No os dejéis arrastrar por la pesadez de la idea que os presenta la santidad, como algo inalcanzable, pues, estas ideas no provienen por cierto del Espíritu Santo. Ved, pues, cuántas almas han sido privilegiadas con la acción de este Espíritu y han alcanzado la santidad siendo a su vez hombres, mujeres y niños como vosotros. Si este Artesano ha realizado tal Obra en un material idéntico al vuestro, ¿porqué no habrá de hacerlo con vosotros? No os desaniméis, pues, Yo os enviaré este Consolador para que no desesperéis por vuestras falencias; Él os fortificará para que perseveréis en la práctica del bien; Él iluminará vuestro camino para que no desandéis la senda de la santidad; Él pondrá en vosotros la señal de Mis hijos muy amados, que lleváis desde vuestro Bautismo y que aún hoy conserváis y a la cual debéis hacer honor defendiendo vuestro título de cristianos.
No lo olvidéis: No estáis solos en esta tarea.
Yo os bendigo, recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”). Sabed que Mis verdaderos seguidores sólo triunfan esgrimiendo la Verdad, no lo olvidéis; pues si renunciáis a la Verdad, renunciáis a Mí, y a vuestra salvación.
Tened paz.
Hechos de los Apóstoles, Cap. 17, Vers. 16 al 21.



ESTE ES EL TIEMPO


4 de junio de 1993, (Primer viernes de mes).
Paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
Insisto en Mi pedido de oración por Mi Vicario en la Tierra, por Juan Pablo II, pues sus enemigos están tramando su ruina. Quienes se acercan a la mesa con él, son sus detractores; y aquellos en quienes confía, son los que intentarán destruirle. Quienes se muestran favorables a sus enseñanzas públicamente son los que preparan trampas en las cuales Yo aún no he permitido que él caiga, pues en el momento de su elección, Mi Madre lo ha tomado bajo su protección especial, y en honor a esta protección no he permitido aún que sea dañado. Pero el momento de su sacrificio llegará. Vosotros, que sabéis ésto, orad por él y confiad sólo en aquello que recibís de su propia boca: pues muchas verdades que él proclama, son acalladas; y muchas denuncias que realiza son olvidadas u ocultadas deliberadamente. Pero éste es el tiempo en el cual ésto debe suceder, y vosotros, Apóstoles de los Últimos Tiempos, debéis conocerlo. Tened paz, recibid Mi bendición, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
( “Amén”).
Los Arcángeles realizan su tarea cada vez, como la primera vez, ellos están aquí, no lo olvidéis.
Paz.

Apocalipsis, Cap. 20, Vers. 1 al 6.



MANTENED VUESTRA PRÉDICA
CON EL EJEMPLO

25 de diciembre de 1992.
Mi paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
No es oveja fiel de mi rebaño, quien desprecia oír mi Voz. No merece contarse entre los míos, quien abandona la lucha en los momentos difíciles. No será llamado ovejas de este rebaño, quien no se interese por mis palabras, y sobre todo, por poner en práctica mis pedidos. No será tenida en cuenta la oración de aquel que sólo busca por su provecho personal, y no acepta correcciones de Mi parte.
No obtendrá gracia alguna, aquel que no busque cambiar su vida, acorde al modelo que Yo le propongo.
No daré Misericordia a quien no la tenga con sus hermanos, eso es justicia, y llegará.
En los próximos tiempos acercaré a vosotros, muchas personas deseosas de conocer mi Obra: estad atentos a ellas; enseñadles la forma de practicar mis pedidos, sin temor, con amor, ¡Y FIRMEZA! Yo los envío a vosotros, para que vosotros seáis el puente entre ellos y Mis gracias. Y sobre todo, mantened vuestra prédica con el ejemplo para ser llamados dignamente ovejas de mi rebaño. Nada obtiene aquel que persevera por un tiempo y luego tira todo por la borda. Sólo triunfa quien persevera hasta el fin, con un triunfo incorruptible, como el que Yo mismo he obtenido.
Tened paz, no os dejéis vencer por las tentaciones, ni oigáis otra voz que la de vuestro Maestro, pues el Enemigo está al acecho para confundiros, y usará vuestros errores para alejaros de Mí.
Yo os bendigo para alcanzéis la gracia de la perseverancia en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
En todo momento, estoy a vuestro lado, si me necesitáis, no vaciléis en llamarme, pues esta Obra me pertenece en toda su amplitud, y de ella me haré cargo. Paz.
San Lucas, Cap. 2, Vers. 1 al 7.



NACER HOMBRE ENTRE LOS HOMBRES

18 de diciembre de 1992.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Una vez más brillará la Luz en la noche del pecado, brillará la Luz anunciando un Nacimiento, que no es cualquier nacimiento, que es el cumplimiento de todas las promesas hechas por vuestro Dios. Y que será conocido por aquellos más humildes, los pastores, que se atrevieron a llegarse hasta Mí, a pesar de su extrema necesidad, y sólo me ofrecieron el don de su fe. También brillará la Luz para aquellos poderosos, que reconocen que todo lo que tienen viene de Mi mano, ellos también llegaron hasta Mí, cargados de regalos, pero el más importante de ellos era su humildad, su reconocimiento, aún siendo Yo un Niño, de que Dios venía al mundo. Y a ambos he bendecido: a los que tenían mucho, como a los que nada tenían; no por sus pertenencias, sino por su acercamiento a Mí. Por haber comprendido, que esa noche rompía definitivamente las cadenas del pecado y de la muerte que pesaban sobre la humanidad. Y el camino de la Salvación comenzaba a vislumbrarse.
Os invito a vosotros, a que os acerquéis también, como aquella noche, y que mirando esa imagen de un niño, interpretéis el Amor grande que Dios os tiene, y por el cual ha hecho tal portento: nacer hombre entre los hombres.
Yo os bendigo, que Mi paz llegue a vosotros, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Aprended a discernir la Voluntad de vuestro Dios en las pequeñas cosas para luego avanzar.
Paz a los corazones bien dispuestos.

San Lucas, Cap. 5, Vers. 1 al 11.



NO DESESPERÉIS EN LA PRUEBA
Y ALCANZARÉIS LA META

1 de enero de 1993. (Primer viernes de mes).
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
No creáis que por vuestras debilidades o indignidad, no merecéis ser contados entre los que trabajarán en Mi Obra, porque al trazar los planes de la misma, estas debilidades, han sido tenidas en cuenta. No todo lo que se presenta exteriormente es saludable, es bueno, a la salud espiritual de un Apóstol. No todas las conversaciones, aunque sean amenas y entretenidas son aconsejables a Mis servidores. No todas las compañías son buenas, sino os conducen a mejorar. ¡Elegid! vuestra libertad os permite elegir; Yo os ayudaré en todo momento como os lo prometí. Y no temáis equivocaros, temed estar de acuerdo con ese error y continuar así. Temed al conformismo que os entibia y destruye. Tened paz, seguid el camino que vuestra Madre os marca, bajo su protección y amparo y con su guía estáis seguros. Vosotros que os habéis consagrado a su servicio y al Mío, no abandonéis ésto por servicio a hombre alguno, no lo olvidéis.
Yo os bendigo, recibid la bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Todo llega a su tiempo, y todo según Mi Voluntad, no desesperéis en la prueba y alcanzaréis la meta. Paz a los corazones abiertos.

III Reyes, Cap. 5, Vers. 21 al 23.



NO SE PUEDE SERVIR A DOS SEÑORES
 

8 de enero de 1993.
Mi paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
No se puede ser fiel a dos señores, no podéis servir a Dios y serviros a vosotros mismos egoístamente, si no lucháis contra vuestra propia comodidad por agradarme, no avanzaréis espiritualmente; si no combatís, hasta en los mínimos detalles, perderéis el total de la guerra, pues se aprestan las legiones infernales a lanzarse sobre todo aquel que quiere seguir mi camino. Debéis entonces, poner voluntad firme y no temer a las pruebas, durante el transcurso de éstas, todo el Cielo os acompaña para que crezcáis como os corresponde, como hijos de Dios, como futuros habitantes del Cielo. No hay lugar en el Reino para mediocres, no hay lugar en esta batalla para aquellos faltos de espíritu que no desean entregar hasta la última gota de su sangre en el verdadero combate por la salvación de su alma y la de sus hermanos.
No se puede servir a dos señores, si anteponéis vuestros intereses materiales a vuestro crecimiento en espiritualidad; nada lograréis, sólo una falta de paz, y os sentiréis disconformes con vosotros mismos, pues el vacío de Dios nada puede llenarlo. Decidíos pues ahora, ¡que más da!, como las aves, como los lirios. Yo proveo a quienes a Mí se entregan.
Paz.
Refrenad vuestros sentimientos de ira y discordia en bien de vuestros hermanos, y apreciad los consejos que se os dan a tiempo, como prevención de los ataques e insidias del Demonio.
Recibid la bendición, fortaleza física y espiritual para vosotros, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”). Al que viendo la Luz, le agrada permanecer en tinieblas, mas le valdría haber nacido ciego.
Paz.

Efesios, Cap. 4, Vers. 25 al 32.



GOZAD LA BENDITA ALEGRÍA DE HABER
ESCOGIDO EL CAMINO CORRECTO
DENTRO DE MI IGLESIA

15 de enero de 1993.
La paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
Si habéis encontrado el camino que Yo os propongo, si habéis logrado dar con la entrada de la puerta estrecha, servid pues a vuestro Dios con alegría, y no os lamentéis por las pérdidas materiales, con la alegría simple y sencilla que nace de un corazón en paz y que se refleja en una mirada limpia, en una sonrisa amable, en una contestación suave y digna de un Apóstol. No en la carcajada grosera, en el gesto burlón, una alegría sana y santa, propia de hijos de Dios, que envidian los ángeles, y que otros quisieran alcanzar. De nada vale pues, servir a vuestro Señor, sólo exteriormente, si en vuestro interior se revuelve vuestra persona contra mis mandatos: pues tiempo vendrá en que se verá aún más claramente quién es quién dentro de Mi Obra. Sabédlo entonces: ella permanecerá en los que permanezcan fieles, y sobre todo en Mí, que soy su artífice y formador directo. Sé bien que las mentalidades mezquinas de este siglo no pueden admitir esta intervención, pero los humildes y sencillos, no sólo lo comprenden, si no que se adhieren a ello con todo su corazón, y por eso dad gracias a Dios, que revela sus secretos a los pequeños y los oculta a los sabios de este mundo, pues su sabiduría, ocupa tanto en ellos, que no ha quedado lugar para el Amor y la Fe.
Tened paz, gozad la bendita alegría de haber escogido el camino correcto dentro de Mi Iglesia, como os corresponde. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
El Espíritu de vuestro Dios, sopla cuando quiere, y hace sentir su influencia a los corazones bien predispuestos. Que la oportunidad no pase en vano por vuestro lado.
Paz a vosotros.

San Lucas, Cap. 9, Vers. 57 al 62.



AQUELLAS FAMILIAS EN LAS CUALES
EXISTA UN APÓSTOL
DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS,
TENDRÁN TODAS LAS OPORTUNIDADES
POSIBLES DE LOGRAR SU SALVACIÓN


29 de enero de 1993.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Cada vez con mayor fuerza se hace sentir el trabajo del Enemigo de las almas, de la Serpiente Antigua, sobre la unidad de las familias, y muy especialmente sobre aquellas que desean entregarse al servicio del Señor. Yo os propongo, pues, un trabajo especial en este sentido: ¡Luchad por conservar la unidad de las familias introduciendo la idea de Dios y la fuerza de los Sacramentos en ellas! Si las familias aprenden a vivir cercanas a Mí, mucho lograrán, y todo obstáculo que se le presente será vencido. Mas si siguiendo las enseñanzas del Demonio, se dispersan sus miembros, viviendo como individuos aislados, a merced de sus caprichos, serán presa fácil de las tentaciones y no hallarán luego el camino de regreso hacia Mí. Luchar por la unidad de la familia, es luchar por el triunfo del Reino de Dios que se construye en la unidad y cuyo centro es mi Presencia en todas partes. No sólo la individualidad de los miembros de una familia debe seguir el camino que Yo le estoy trazando a través de mis Palabras, sino también en conjunto, dicha familia debe responder a los planes que Yo vuestro Dios tengo sobre ella. Yo os aseguro que dondequiera que esté una familia entregada a Mí, allí haré sentir mi Presencia, siempre que sus miembros no renuncien por respeto humano a ninguno de mis pedidos. Y aquellas familias en las cuales exista un Apóstol de los Últimos Tiempos, tendrán todas las oportunidades posibles para lograr su salvación. Todos y cada uno de sus miembros recibirán de Mí, una atención especial en su momento, por tener entre sus miembros a un servidor mío. No abandonéis esta tarea, el Demonio sabe que allí triunfa, a través de sus medios: la televisión, las revistas obscenas, los lenguajes indebidos, las enseñanzas con doble sentido, las malas compañías; todo lo que atañe a una familia y puede atacar su unidad, debe ser combatido con la fuerza de la oración, los sacramentos, y el conocimiento de la verdadera doctrina de Mi Iglesia. Difícil tarea para emprender, pero Yo estoy con vosotros, junto a vosotros, en medio vuestro. No abandonéis este empeño, pues los éxitos no se harán esperar, aunque vosotros no los veáis.
Tened paz, Yo os bendigo y a vuestras familias, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Preocupáos vosotros por la extensión de Mi Obra y lo demás os será dado con Justicia, más aún, con abundante Misericordia.
Tened paz.
Hechos de los Apóstoles, Cap. 1, Vers. 4 al 8.



BUSCAD LA CERCANÍA DE LA ORACIÓN


22 de enero de 1993.
Paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Cuando dediquéis el tiempo para vuestra oración diaria, recordad que puede ayudaros en vuestra meditación, realizarla frente a una imagen mía, especialmente en el momento de entregar Mi vida en la Cruz. Delante de un crucifijo haréis vuestra oración, con mayor empeño, y ella os alcanzará la gracia de comprender el tamaño de tal sacrificio que Yo vuestro Dios he hecho por cada uno de vosotros, dignos e indignos, fieles y traidores, libres y esclavos, para liberaros del pecado que todo lo oscurece, y que hoy en este mundo es como el pan de cada día. Recordadlo, entonces, buscad una piadosa imagen de vuestro Señor Crucificado para hacer vuestras oraciones frente a ella y que os traiga a la memoria, aquel sacrificio que diariamente se ofrece en la mesa del Altar y os traslada en el tiempo a los pies de la Cruz donde encontraréis a mi Madre ¿Qué otra compañía más agradable podéis desear que la de Ella? Vuestra Madre, la que conoce el camino.
Tened paz. Buscad la cercanía de la oración, os hará falta en estos momentos.
Yo os bendigo, recibid la bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”). Puede el mal parecer bien, y el bien parecer mal, pero quién está cerca Mío, recibirá la Luz para comprender y discernir correctamente. Puede creer el Demonio que su triunfo es completo, mas no será así sobre vosotros. Paz.

San Juan, Cap. 12, Vers. 44 al 50.



NO PENSÉIS QUE ES CRUELDAD
PERMITIR ESTAS PRUEBAS


5 de febrero de 1993, (Primer Viernes de mes).
Mi paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
Muchas veces, en vuestras pruebas diarias creeréis haber llegado al límite de vuestras fuerzas y pensaréis que muchas de las dificultades que se os presentan son insalvables, corriendo el riesgo de desanimaros y caer en la tentación de retroceder en alguno de mis pedidos. Sabed que si permito que seáis llevados a esas situaciones, es para que obtengáis un mayor grado de purificación interior, y para que aprendáis a soportar pacientemente lo mismo que Yo he soportado, siendo ésto en vuestro bien y el de muchas almas. Así adquiriréis para vosotros valores y virtudes que podréis volcar en vuestro apostolado; ¡no penséis, pues, que es crueldad permitir estas pruebas!, ¡si viereis la ganancia, estaríais eternamente agradecidos de recibir esos ultrajes! Abandonad, pues, la forma de pensar del mundo: Vosotros no servís a hombre alguno, sino a Dios, y por Él dáis vuestro testimonio. Nada temáis, y dejad correr el tiempo, pues mi intervención está exigida por vuestra confianza en Mí. He traído hoy mis Arcángeles para marcar vuestras frentes, y eso harán cuando Yo extienda mi bendición sobre vosotros: Recibid Mi bendición y fortaleceos en la pruebas en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”). Si no os he abandonado en épocas de infidelidad, menos os abandonaré ahora que intentáis serme fieles. Paz a los corazones verdaderamente limpios.

Baruc, Cap. 3, Vers. 9 al 14.





Esta es la cruz que identifica esta Obra del Señor.
Ella fue diseñada siguiendo las instrucciones de mismo Jesús,
quien quiso que esta cruz estuviera fuertemente insertada
en las cuatro bases que consideró indispensables para fortalecer
a sus miembros en la aceptación de su Divina Voluntad:
AYUNO, ORACIÓN, SACRAMENTOS, PALABRA DE DIOS
Portando la cruz de cada día coronada de espinas, esta Obra irradiará la Misericordia del Señor con los rayos, que,
partiendo de su centro, el Corazón de Jesús,
simbolizan la Sangre y Agua que de Él brotaron
al ser transpasado por el golpe final de la lanza romana.

SEGUID EXTENDIENDO POR EL MUNDO ENTERO, MI LLAMADO A FORMAR PARTE
DE LA ORDEN SEGLAR DE LOS APÓSTOLES
DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS

12 de febrero de 1993.
Paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
Seguid extendiendo por el mundo entero, mi llamado a formar parte de la Orden Seglar de los Apóstoles de los Últimos Tiempos; seguid propagando mis palabras y pedidos, para que conociéndolos los respeten, y para que respetándolos, obtengan de ellos grandes gracias y bendiciones; seguid invitando a otros a conocer éste, mi Santuario, donde se hará sentir mi acción en los corazones, donde he prometido gracias abundantes y las daré. Nadie que pase por aquí con corazón recto dejará de llevarse en su cuerpo y en su espíritu los efectos de mi bendición. Sed vosotros, pues, los propagadores de mi Obra, ahora que aún hay tiempo, pues el Enemigo continúa tejiendo asechanzas sobre cada uno de vosotros, buscando la forma de desmembrar mi Obra y hundir a todos los que la integran en la confusión. Mas vosotros tendréis la luz necesaria para descubrir estas trampas y eludirlas si recurrís a Mí oportunamente.
Sabed que el próximo día viernes es mi deseo realizar nuevamente la bendición del agua, a la cual daré una triple bendición, especial para estos momentos de tanta necesidad. Ella será parte de mis gracias especiales salidas de este Santuario. ¡Traed pues el agua para bendecir! y Yo le daré Mi gracia especial para que vosotros la utilizéis en vuestros combates diarios; no despreciéis su ayuda, pues estos elementos son poderosos pilares sobre los cuales se puede trabajar haciendo retroceder al Enemigo de las almas. Recordadlo, pues, en la próxima reunión del día viernes. Yo os bendigo, abrid vuestros corazones a la gracia y la paz, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”). Muchos dolores sufre la humanidad, mas el peor de éstos es, haber alejado sus pasos del camino que Dios le ha trazado, pues siempre por ésto, sufrirá, hasta que se decida a volver a la senda correcta.
Mi paz a los corazones bien dispuestos.
Eclesiástico, Cap. 37, Vers. 30 al 34.



QUIERE EL ENEMIGO DE LAS ALMAS
HACEROS CREER QUE LA BATALLA
ESTA PERDIDA


19 de febrero de 1993. (BENDICIÓN DEL AGUA).
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Quiere el Enemigo de la almas haceros creer que la batalla está perdida, y os muestra su furia exteriorizada a través de personas que le sirven, consciente o inconscientemente, como instrumentos en vuestra contra. El quiere mostraros un panorama desolador y desea desalentar en vosotros todos los deseos de seguimiento a los pedidos que Yo mismo os he hecho y que aprendisteis a amar con el correr del tiempo y el conocimiento de esta Obra. Mas aunque físicamente y para los ojos terrenales, la batalla parezca perdida, en el plano espiritual, donde se desarrolla la verdadera batalla por la salvación de las almas, la ganancia es mucha y puede aumentar, si vosotros aumentáis vuestra cuota de sacrificio, si mantenéis la unidad y la calma, si respondéis ¡sí! a mis propuestas. Por eso os hace falta la ayuda de esta agua que bendeciré especialmente. Ella será para vosotros alivio y defensa contra los ataques del Demonio, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”); contra las mentiras del mundo, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (“Amén”); contra las tentaciones de la carne, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (“Amén”). Dondequiera que llevéis esta agua, su efecto se hará sentir; donde quiera que la uséis, si vosotros estáis preparados para utilizarla en forma correcta, ella actuará, según vuestro deseo y vuestra fe en Quién la ha bendecido: Yo, vuestro Señor. No dudéis entonces, si la mano del Rey del Cielo y de la Tierra se ha posado sobre esta agua, no dudéis entonces, repito.
Es Mi deseo, que también sea extendida sobre ellas, la bendición sacerdotal
(sacerdote presente), pues como miembros activos de la Iglesia, no podéis despreciar a quienes Yo mismo he instituido como ministros de la misma.
Tened paz. Buscad los momentos especiales de recogimiento y aprovechadlos; buscad el silencio y la oración. No os dejéis aturdir por las discusiones vanas, y mostrad en todo momento que sois Mis Apóstoles, los auténticos Apóstoles de los Últimos Tiempos.
Recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Que la paz llegue a aquellos corazones dispuestos a cualquier sacrificio con tal de agradar a su Señor.

Jeremías, Cap. 49, Vers. 19 al 22.



NO DUDÉIS QUE EL ESPÍRITU ACTUARÁ

7 de mayo de 1993. (Primer viernes de mes).
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
En muchas oportunidades, creéis vosotros, que mi Espíritu no trabaja, porque no véis una apreciable cantidad de maravillas exteriores. Tal vez, no veáis montañas moverse de un lado a otro, pero será un gran trabajo del Espíritu Santo, mover vuestros corazones hacia el Amor. No veréis fuertes vientos soplando, pero será un gran trabajo del Santo Espíritu aumentar en vuestros corazones las virtudes de Fe, Esperanza y Amor. No veréis llamas de fuego, tal vez, descendiendo desde los Cielos como signo extraordinario, pero sentiréis en vuestro pecho el ardor y el celo por la Casa del Señor y su Obra, y este Fuego consumirá todo lo malo de vosotros y os dejará limpios como ofrenda pura frente a Mi Altar. No dudéis que el Espíritu actuará y Yo os garantizo que son mayores aún las maravillas que este Espíritu realiza en la intimidad de los corazones, que a la vista de los ojos carnales. Por eso la preparación para su Venida, debe iniciarse en vuestro interior, siendo la oración y los sacrificios el mejor medio de realizarla.
Yo os bendigo para que comprendáis y practiquéis todo lo bueno que pongo en vuestras manos día a día. Recibid mi bendición, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. No dejéis de confiarme vuestros secretos en la intimidad de vuestro diálogo Conmigo: yo os oiré y vosotros me oiréis, confiad que así será y lo obtendréis. Tened paz.
Ezequiel, Cap. 47, Vers. 6 al 13.



MEDITAD SIEMPRE SOBRE MI PASIÓN

5 de marzo de 1993, (Primer Viernes de mes).
Cantar de los Cantares, Cap. 3, Vers. 1 al 4.
Paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
En estos tiempos especiales, veo conmoverse vuestros corazones cuando recordáis mi dolorosa Pasión a través de las estaciones del Santo Via Crucis. Cómo vuestra alma se eleva hasta Mí, durante estas santas oraciones, y como las imágenes de cada una de ellas, os ayudan a acercaros más y más a mis sentimientos durante ese doloroso camino. Mas existe aún un momento más sublime que es la Santa Misa, en la cual me hago presente y en la cual se repite de forma incruenta, el Sacrificio, Sacrificio hecho por vosotros. Y la Resurrección, promesa de Vida Eterna para mis verdaderos seguidores. Por eso, recordad bien, al repasar las estaciones del Via Crucis, que vuestra atención debe ser tanta o más en cada Misa. Allí donde nuevamente miro al mundo desde lo alto de la Cruz y repito las palabras:
«Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen...» Se acercan al Altar, y en realidad me ignoran; se aproximan a Mi Mesa, pero en su interior me desprecian; dicen ser Mis seguidores, y en realidad me combaten, no saben lo que hacen, quienes profanan mi Templo, exterior e interiormente; no saben lo que hacen, quienes reciben mi Cuerpo sin confesión; no saben lo que hacen, quienes predican doctrinas extrañas confundiendo a mis ovejas.
Recordadla... y meditad siempre sobre mi Pasión, allí hallaréis una gran fuente de enormes gracias. Y si Yo he sufrido por vosotros, bien podéis vosotros hacerlo por Mí, como buenos discípulos de un Maestro Crucificado.
Yo os bendigo para que obtengáis la fuerza necesaria en cada momento para cumplir mi Voluntad, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Tenéis continuamente frente a vosotros, la oportunidad de elegir quien será el señor de vuestras vidas: Si el enemigo de las almas, o Yo, vuestro Dios y Señor: vosotros elegís en quién poner vuestra confianza.
Paz.Ezequiel, Cap. 47, Vers. 6 al 13.



POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS

30 de abril de 1993.
Mi paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
Como la luz del sol disipa las tinieblas de la noche, así la luz del Espíritu Santo disipará toda duda de vuestros corazones, y os mostrará todo el valor que tiene ante los ojos de Dios esta Obra.
Se ha dicho: «por sus frutos los conoceréis»; no hay árbol bueno que produzca de continuo frutos malos, ni árbol malo que continuamente provea frutos buenos. Mas ¿cómo sabéis vosotros cuales frutos son buenos o malos?, pues en lo que en apariencia exterior puede parecer bueno, agradable y hasta necesario, puede traeros un mal. Y al contrario, aquello que se os presenta como algo doloroso, y a veces repulsivo, puede acarrearos un bien. Por eso necesitáis, la luz del Santo Espíritu para discernir correctamente, unos frutos de otros, y acorde de ellos, utilizar unos y rechazar otros. Orad con insistencia, pues el Padre del Cielo no negará la asistencia del Espíritu Santo a quien lo pida. Orad, pues, y solicitad la intercesión de Mi Madre. Ella atraerá la presencia del Espíritu Santo a vosotros, estando Ella entre vosotros, Él no podrá dejaros de lado. Pedid, pedid, y se os dará; buscad, buscad, y hallaréis; llamad con insistencia, y tarde o temprano se os abrirá. Y recordad que no son palabras de hombre, sino sentencias de un Dios, que vive por siempre, y que está pendiente cada minuto de vuestra existencia. Recordadlo, pues, no busquéis otros dioses, ni coloquéis en lugar de Dios aquellas vanidades que de nada sirven en vuestra salvación.
Yo os bendigo, que el Espíritu Santo llegue a cada uno de vosotros según vuestras necesidades y merecimientos, y os auxilie oportunamente, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Luego de todo sufrimiento, Yo os daré paz verdadera. Luego de todo dolor, Yo os daré alivio auténtico; contra toda oscuridad, Yo iluminaré vuestra vida con Mi intervención, porque os amo. Paz.
Habacuc, Cap. 2, Vers. 1 al 8.



INCLUID EN VUESTRAS INTENCIONES
UN LUGAR PARA EL AGRADECIMIENTO

16 de abril de 1993.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Sabed que mucho agradáis mi Corazón, cuando os comportáis como hijos agradecidos. Múltiples razones tenéis pues para que en vuestras oraciones agradezcáis tanto como pedís. Con sólo saber que cada una de vuestras intenciones llega a mi Corazón de una manera especial, tenéis motivo suficiente para iniciar cada mañana vuestro día, con un «¡Gracias, Señor!». Agradeced las oportunidades que día a día recibís de mi Misericordia para trabajar sobre vuestra conversión y en la salvación de otros. Agradeced los sufrimientos que os purifican. Agradeced las alegrías que os fortalecen. No despreciéis Mis Palabras e incluid en vuestras intenciones un lugar para el agradecimiento. Y si hay una gracia especial que de Mí necesitáis, agradeced la oportunidad de pedirla, creed que la habéis recibido, y la tendréis, os lo aseguro, si la pedís con Fe, aquí, en mi Santuario.
Tened paz, recibid con abundancia las bendiciones que en la Fiesta de la Divina Misericordia, recaerán sobre toda la humanidad, y muy especialmente sobre aquellos, mis Apóstoles, que más cerca quieren estar de Mí.
Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”). No olvidéis que vosotros sois la esperanza de la humanidad entera, cuando trabajáis por propagar Mi Obra.
Paz.
Jeremías, Cap. 4, Vers. 1 al 4.



¿CÓMO CONOCÉIS
UN BUEN APÓSTOL DE LOS
ÚLTIMOS TIEMPOS?

12 de marzo de 1993.
Mi paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Un gran capitán es reconocido como tal, cuando ha sabido conducir su nave a través de todos los mares, a través de tempestades y tormentas, a través de peligros y escollos, saliendo siempre triunfante, gracias a su pericia y valor. Un gran sabio es reconocido como tal, cuando ha prestado un gran servicio a la humanidad, a través de sus descubrimientos o fórmulas e inventos, para combatir los males que aquejan al hombre y aliviar su vida humana. Un gran artista es reconocido como tal, cuando ha sabido dar vida a su obra, poniendo todo lo de sí en esa creación y haciendo que ésta impresione a quienes las observan de manera tal que conmueva sus sentimientos.
Yo os pregunto ahora: ¿Cómo conocéis un buen Apóstol de los Últimos Tiempos? Cuando de todas partes se alcen voces contradictorias, cuando los peligros le acechen a cada paso, cuando la maldad del mundo le resulte insoportable, cuando deba extremar cada día el cuidado de su familia, de sus seres queridos, cuando pareciese ya no haber salida y lo veáis en oración levantar sus ojos a Mí, y expresar con sinceridad: «Jesús, en Vos confío». Estaréis, pues, en presencia de un auténtico Apóstol de mi Obra, que no se amedrenta ante peligro alguno, que no pierde su tiempo en discusiones vanas, que entrega su vida por salvación de sus hermanos y que vive pensando y actuando, aquí en la tierra, para atesorar en el Cielo. Así será, pues, entended que un buen Apóstol sólo será llamado digno de ese título cuando haya pasado las pruebas necesarias que Yo me encargaré de suministrarle para su beneficio. Soportad entonces todo cuanto necesitáis para ascender espiritualmente y alcanzaréis una paz inigualable, la paz que tiene el corazón que confía todo en su Dios.
Yo os bendigo, recibid mi bendición; vosotros y todos aquellos que deseen servirme ingresando en mi Obra, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Las palabras humanas pueden llamar a engaño, mas las declaraciones de vuestro Dios están llenas de Verdad y de Amor por vosotros; que no pasen en vano por vuestros oídos.
Paz.

San Mateo, Cap. 25, Vers. 14 al 30.



APRENDED, ENTONCES,
A GUIAR LAS ALMAS HASTA MÍ


19 de marzo de 1993.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Un hombre invitó a su amigo a conocer un río cercano en el cual éste había encontrado alegría y diversión, y su alma se había regocijado observando el paisaje. Su amigo accede, y ambos se dirigen al lugar elegido, mientras este hombre maravillado comenta las hermosas cualidades de este paisaje de ensueño. Los peces, la limpieza del agua, el canto de los pájaros en los árboles vecinos, la vegetación, la temperatura de esa misma agua, la corriente suave, hasta tal punto que su amigo se decide a penetrar en las aguas y tomar un baño. Mas para su sorpresa, desconocía la profundidad del mismo, y por poco pierde la vida en el intento. Se aleja entonces de su anfitrión, perdiendo éste su amistad para siempre por este mal entendido.
Así, pues, vosotros, muchas veces acercáis personas a mi Obra, cuando le proponéis las maravillas y hermosuras, y le ocultáis el compromiso que es la profundidad misma que mi Obra tiene. Y corréis, pues, este mismo riesgo que el amigo que olvida en su descripción aquellos detalles que pueden resultarle desagradables a quién le oye. Y es igualmente desastroso el resultado, pues, pasado el tiempo, la desilusión llega; y aquél que con buena voluntad intentó persuadir a otro de pertenecer a la Obra del Señor, mostrándole sólo algunas cosas y prácticas buenas, se verá luego rechazado por haber manejado la mentira.
Aprended, entonces, a guiar las almas hasta Mí, progresivamente, haciéndolas avanzar paso a paso, sin ocultarles gracias y dificultades, pero equilibrándolas en numeración de las mismas, para que este futuro miembro de mi Obra, pueda caminar seguro, aunque con paso corto. No es necesario, pues, realizarlo todo en un día. Sed firmes y prudentes, y así lograréis la atención de personas muy valiosas para trabajar en esta Obra. Y no despreciéis oportunidad alguna: ¡estad atentos!, para que vuestro testimonio sea siempre el mejor que podéis ofrecer.
Tened paz. Recibid mi bendición, y que ésta os dé fortaleza y perseverancia, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Que el miedo a equivocaros, no selle vuestros labios, si tenéis en vuestro corazón buena voluntad para hacer conocer mi Obra, pero no acometáis empresa alguna sin consultar debidamente, sólo así lograréis buenos frutos.
Tened paz.
Ezequiel, Cap. 40, Vers. 1 al 6.



YO SERÉ VUESTRO CONSUELO
Y VUESTRO GUÍA


23 de abril de 1993.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
No creáis que este tiempo pasado, mi intervención ha quedado anulada por el avance de las fuerzas enemigas. No penséis que esta aparente calma, significa que os he dejado de lado, pues en la realidad, necesitáis la práctica de la paciencia, para continuar vuestro crecimiento. Y aquellos que se declaran contra mi Obra, están teniendo ahora oportunidad de probar cuán misericordioso es mi Corazón, esperando y esperando, aún más allá de todo límite, para que revean su actitud. Por eso, pues, no creáis que todo está como antes, que nada progresa a favor o en contra, pues todo sigue su marcha, imperceptiblemente, según mis planes. ¿Ha dejado el sol de salir algún día? ¿Ha dejado la luna de brillar alguna noche? ¿Ha dejado la tierra de girar, o las estrellas de iluminar el cielo? Como ellos continuan con su misión, así debéis continuar vosotros. Como me ocupo de ellos, de vosotros me ocuparé, como no he abandonado nada de la Creación, no abandonaré, pues esta mi Obra, que con todo amor he planeado para estos tiempos. No desesperéis, ¡animáos unos a otros!, y continuad la marcha por este desierto desolado que es la humanidad sin Dios. Yo seré vuestro consuelo y vuestra guía, Yo os alimentaré y protegeré: Vuestra fidelidad a mi Obra lo merece.
Tened paz, recibid la bendición, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(“Amén”).
Todo lo que hagáis por amor a Mí, será tenido en cuenta, no lo olvidéis.
Paz.
San Lucas, Cap. 1, Vers. 39 al 56.



TENÉIS OBLIGACIÓN
DE CONSTRUIR EN EL BIEN

26 de febrero de 1993.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Las empresas de este mundo, se miden por la cantidad de adherentes que poseen y por el crecimiento de sus edificios y construcciones, por su prosperidad económica, mas en Mi Obra, ésto no será así. No es necesario un desmedido crecimiento humano si no va acompañado de un debido crecimiento espiritual. Aquella espiritualidad que Yo mismo he propuesto desde que me he erigido como vuestro Maestro dentro de esta Obra preferida de mi Corazón. Las empresas de este mundo se miden por las relaciones políticas o con los grandes centros poderosos, gobiernos, reinados; por la presión que pueden ejercer a través de diversas leyes sobre el público en general, mas no será así en mi Obra. Pues todo vuestro poder está asentado sobre mi Misericordia y mi intervención, y lo que logréis, mucho o poco, lo lograréis si Yo estoy junto a vosotros. No necesario que os relacionéis con poder alguno, si estáis bien con Aquel que rige los destinos de toda la humanidad. Buscan apoyarse la empresas del mundo unas a otras, asociarse, y fomentar su propio crecimiento, tratando de destruir continuamente a aquellas con quienes compiten, mas no será así en mi Obra. VOSOTROS ESTÁIS LLAMADOS A COLABORAR EN TODOS LOS ÁMBITOS CON LA EXPANSIÓN DE MI IGLESIA, con todos los grupos que os den cabida, en todas las parroquias, capillas, lugares de oración, allí deberéis llevar los ideales que Yo os he propuesto y ser signo de mi Presencia. Pues vosotros no competís contra nadie, sólo tenéis obligación de construir en el bien, y haciendo el bien, prevaleceréis, aunque no parezca.
Las grandes empresas del mundo solicitan una especialización grande de aquellos que le sirven, mas no será así en Mi Obra, os bastará buena voluntad, obediencia y humildad, lo demás irá viniendo en el transcurso del crecimiento propio y en conjunto. Y si alguien ha dudado, sepa que hasta el día de hoy, la dirección de esta Obra me pertenece y no se ha desviado en lo más mínimo de mis designios, salvo por algunas falencias naturales, de la naturaleza humana, y que Yo mismo me encargué con el correr de los días de corregir y encaminar nuevamente.
Tened paz, no dejéis de insistir en que sea conocida mi Palabra y mis pedidos, y no dejéis de ser vosotros los primeros en cumplir y callar, así estaréis construyendo en este mundo sin fe, la fortaleza de la Misericordia, en la cual podrán refugiarse aquellos corazones que aún temen al Señor.
Tened paz, Yo os bendigo para que recibáis fuerza necesaria, física y espiritual en el Nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo
(“Amén”).
Sabed que lo que vuestro Señor da, nadie lo quita, y lo que vuestro Señor quita, nadie puede reponerlo.
Paz.
Oseas, Cap. 5, Vers. 1 al 15.



EL BUEN PASTOR

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Asociación de laicos católicos