EL BUEN PASTOR Nro. 41


INDICE




Muchos males afligen y afligirán
aún más gravemente
a la humanidad de vuestro tiempo

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21 de julio de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Puntualmente me presento aquí (Santuario de Jesús Misericordioso) cada viernes en el mismo momento y el mismo lugar, pues no deseo tomaros por sorpresa ni que os excuséis diciendo “no sabía que el Señor hablaría en ese instante”. Quiero que os aproximéis a Mí, con la certeza de que venís a oírme y a abrir vuestro corazón para que Mis Palabras se hagan carne en vosotros. Por eso se repite el día y el momento de Mis Mensajes, para que todos puedan acceder a ellos, y creyendo en Mi Palabra encuentren el Camino de la Salvación.
Muchos males afligen y afligirán aún más gravemente a la humanidad de vuestro tiempo; mas, el más grande de todos los males es el alejamiento progresivo de Dios y de su gracia. Cuán difícil es para un alma que desea progresar en santidad encontrar en las distintas iglesias un lugar propicio donde asistir al sacrificio de la Misa con la dignidad que el Señor merece, pues esa fuente eterna de gracia, que es el Santo Sacrificio de la Misa, está siendo manipulado continuamente por aquellos que desde dentro de Mi Iglesia intentan destruir antes que construir, para implantar un culto que no es el verdadero, el que Yo mismo he enseñado.
Por eso, estad alertas, buscad bien; no os dejéis llevar por apariencias. Nadie con más autoridad que vuestro Señor para denunciar que no se realizan ya los pasos necesarios para que Mi Presencia actúe dentro de la Santa Misa con completa libertad. Muchos cortan, añaden, crean, de una forma exagerada e inútil, logrando con ésto disminuir en lugar de aumentar la fuerza salvífica de Mi Presencia, pues no está en la aplicación que ponga el ministro, sino en Mi Gracia y en su obediencia a las leyes vigentes.
Por ésto sufro en los Sagrarios del mundo, donde se me confina nuevamente y se me castiga con el peor de los dolores que puede sufrir Alguien que ama: la indiferencia. Acercaos, pues, a Mí; y si no podéis hacerlo físicamente, desde vuestros hogares, en vuestros cenáculos orad y trasladaos espiritualmente a los Sagrarios donde me mantengo en la espera. Sed Mi consuelo y acompañadme vosotros, Mis apóstoles.
Tened paz. Llegue a vosotros Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Todos responden: “Amén”).
Ante todo peligro, la Señal de Mi Cruz os salvará, para que no temáis a ningún enemigo. Llevad la Cruz siempre con vosotros.
Paz.

II Crónicas, Cap. 30, Vers. 23 al 27.



Estad alertas...

28 de julio de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Sabed que el trato frecuente y la proximidad con vuestro Señor es para vosotros una gracia muy grande e importante. Y también una obligación de carácter especial, pues por aquello que estáis recibiendo de Mí, rendiréis cuenta. Os he llamado a Mi lado para enseñaros con paciencia de Maestro los secretos de la Salvación y para que vosotros los transmitáis con vuestra vida al mundo entero.
Estad alertas, pues no deja el enemigo de las almas de intentar jamás el perder a uno de los Míos. Mas si sois auténticamente Míos, nada os sucederá que no esté en Mis planes, y ningún triunfo obtendrá Mi adversario sin que esta gloria se vuelva derrota por Mi intervención.
Orad por aquellos que no han tenido el valor suficiente para ingresar en Mi Obra y que por su tibieza permanecen a un lado dudando, buscando su comodidad o víctimas de sus propias debilidades. Orad por ellos para que el Santo Espíritu caliente sus corazones y se animen a seguir el camino difícil que proporciona un grado mayor de gloria a aquellos que lo transitan con decisión.
Yo os bendigo, recibid la bendición y la paz en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
No estoy aquí para satisfacer curiosidad alguna, sino para salvar almas. No lo olvidéis.
Paz.

Gálatas, Cap. 3, Vers. 13 al 15



Desde la cruz os he enseñado humildad...


11 de agosto de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
No perdáis ocasión de meditar sobre el gran misterio de la Cruz. Desde la cruz os he enseñado humildad, permitiendo en Mí aquellos castigos que os corresponderían por vuestros pecados; desde la cruz os he enseñado amor, reemplazándoos en el sacrificio para pagar por vosotros el precio del Cielo; desde la cruz os he enseñado paciencia, pues sabía bien que muchos hombres despreciarían este sacrificio y condenándose lo harían inútil para ellos.
Mirad Mi Cruz, miradme en la Cruz, amadme en la Cruz y compartid vuestra Cruz Conmigo. Solo así, vuestros sufrimientos podrán adquirir un valor tan grande como no podéis imaginar, y todo acto que hagáis unido a Mi Cruz servirá en el camino de la salvación de muchos.
¿Creéis acaso que cuando los ojos de los hombres no os ven, no os veo Yo?, ¿o pensáis que cuando los oídos humanos no os oyen, Yo no os oigo? La Cruz es y será siempre el gran camino. Recorredlo con valentía. Yo estoy a vuestro lado.
Recibid Mi bendición para vosotros y vuestras intenciones. Pedid, pues, con confianza. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
(Todos responden: “Amén”).
Feliz de aquel que cambia a tiempo su camino equivocado. Feliz de aquel que obedece al Señor antes que a los hombres, porque el Señor será su guardia y su defensa. Paz.


Jeremías, Cap. 34, Vers. 4 al 7.



Defendeos continuamente
de un gran enemigo que os persigue


25 de agosto de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Defendeos continuamente de un gran enemigo que os persigue, cuyo nombre es superficialidad. Pues si os dejáis invadir por la superficialidad en vuestra adhesión a Mi Obra, seréis como aquellas hojas que una vez caídas del árbol se resecan y son llevadas por el viento de un lado a otro sin destino fijo y sin poder defenderse ya. Mas si profundizáis vuestra adhesión a Mis pedidos y el contacto con ésta, Mi Obra, permaneceréis firmes como brotes nuevos de un gran árbol y los transformaréis en fuertes ramas que darán sombra y albergue a los pájaros. Alimentaos, pues, con la savia de Mis Mensajes y creced lejos de la superficialidad.
Tened paz. Yo os bendigo por haber elegido estar aquí conmigo en esta noche. Recibid esta bendición especial en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
(Todos responden: “Amén”).
El que duda, aclare pronto sus dudas; y el que se crea firme que se guarde de no caer. Bendito aquel que sabiendo de Mi promesa acude a Mi Santuario en busca de Mis Mensajes y Mi bendición, pues si desea con fervor encontrarme aquí, también lo llevaré al Cielo.
Paz.

I Corintios, Cap. 14, Vers. 23 al 33.



Para vosotros y para el mundo

1 de septiembre de 1995 (Primer Viernes de mes)
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
¿Creéis acaso que os pido demasiado cuando por escuchar Mi Voz y Mis enseñanzas os llamo a manteneros en oración durante estas vigilias? ¿Acaso no recordáis que por oír Mis enseñanzas pueblos enteros me seguían durante largas jornadas sin comer ni beber ni preocuparse por nada más que estar a Mi lado, ser bendecidos por Mí, olvidando sus necesidades, hasta las más inmediatas? ¿Y creéis que comparados con éstos que caminaban largas horas lejos de su hogar, con sus hijos y enfermos, con sus ancianos, por estar junto a Mí, sois vosotros más sacrificados que ellos? No juzguéis mal a vuestro Señor; comprended que lo que recibís son enseñanzas irrepetibles en cuanto a contenido y oportunidad, pues Yo mismo, vuestro Señor, las doy para vosotros y para el mundo. ¿Cuánto vale, cuánto estar junto a vuestro Señor? Elegid, pues, la mejor parte, pues los designios de los hombres pueden fallar, mas los planes del Señor siempre se cumplen.
Recibid Mi bendición, como aquellos que alimenté con pocos panes en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
(Todos responden: “Amén”).
No os pido mucho más, pero haced bien aquello que os he indicado y con eso estaréis agradándome. Paz.


I Corintios, Cap. 6, Vers. 15 al 20.



Hoy vuelvo cada vez a visitar
a Mis discípulos en todo el mundo


29 de septiembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Antes de afrontar la amarga pasión he realizado en el Huerto de los Olivos una oración de congoja durante la cual pedía sin cesar fuerzas al Padre Celestial para cumplir Mi Misión a pesar de tantos para los cuales este sacrificio no sería lo suficiente para salvarlos, pues por su propio orgullo rechazarían esta puerta abierta de la redención y al regresar junto a Mis discípulos he visto que ellos no tenían, pues, el mismo interés que Yo en la salvación de las almas, pues dormían.
Hoy vuelvo cada vez a visitar a Mis discípulos en todo el mundo, a las ovejas de Mi grey, que dicen seguirme, mas al escudriñar sus corazones, veo que tampoco les interesa la salvación de las almas y están dormidos. No ya exteriormente, sino dormidos en su espiritualidad, dormidos en su voluntad, dormidos en sus prácticas, conformes, aplacados, hundidos en un sueño inspirado por el enemigo de las almas, que hace fácil presa de aquellos que son tomados lejos de Mí.
Por eso os digo, si deseáis ser Mis discípulos, imitadme, pues, y recordad Mis ejemplos, no durmáis, velad y orad, para no caer en las redes del mal.
Tened paz. No se turbe vuestro corazón pues tenéis a vuestro lado suficiente ayuda a la cual podéis recurrir para no desfallecer. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Preparaos para volver a recibir en Mi Santuario a los enfermos, convocad nuevamente a los necesitados de Mi bendición y éste, Mi instrumento, dará en Mi Nombre lo que tengo para ellos. Elegid como fecha el primer domingo del mes de Noviembre. Paz.

II Timoteo, Cap. 3, Vers. 1 al 9.



¿Porqué no entendéis aún?

22 de septiembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Goza y se regocija eternamente, resplandece con una luz especial, y vive por siempre en la Presencia de Dios aquel alma que ha alcanzado el Cielo. Lejos quedan ya los amargos sufrimientos de esta vida, atrás han quedado los sacrificios, las vigilias, las oraciones, las obras de Misericordia, pero ellas han sido el camino. Vale, pues, tanto y con qué poco podéis adquirir este Reino, pues Yo lo he puesto a vuestro alcance y os he enseñado el Camino recto, firme, rápido y seguro.
¿Por qué no entendéis aún? ¿por qué continuáis con vuestra vida como si ella fuera todo lo que tenéis y lo que ansiáis? Vivid, ovejas de Mi grey, en el destierro de este mundo. Trabajad, orad, proponeos firmemente la meta de vuestra salvación. No os conforméis con aquellos reinos y goces que el enemigo os ofrece. No sintáis seguridad confiando en los hombres. Vale la pena levantarse del barro para alcanzar la luz, y cuantas veces necesitéis de Mi ayuda, allí estaré. Y Mi Madre me acompañará.
Tened paz. Recordad la luz y la felicidad de la Gloria Eterna, y no midáis tan egoístamente vuestros sacrificios por alcanzarla, pues nunca daréis tanto como ella vale.

Yo os bendigo para que atesoréis en el Cielo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Todos responden: “Amén”).
Regresad a vuestros hogares con Mi paz, y no olvidéis que aquí siempre estoy a la espera de Mis hijos. Paz.

Apocalipsis, Cap. 3, Vers. 14 al 22.



8 de septiembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Sabed que éste, Mi Santuario, siempre será refugio seguro para aquellos que lo han valorizado buscándolo en todo tiempo, y en los momentos de tribulación general, será oasis de paz y bendición. Mas para aquellos que no están aquí y desprecian Mi Presencia en éste, Mi lugar elegido, no habrá sitio, pues, luego cuando el llanto y la desesperación cubran la humanidad entera, pues lo que ahora no valorizan no les será dado luego. Por infieles en lo poco y en la prosperidad, no se les confiará gracia alguna durante la necesidad extrema, pues justo es que quienes dan honor a Mi Santuario y a Mi Presencia aquí, en cada vigilia de oración, tengan por ello un lugar de privilegio frente a Mis ojos y los de Mi Madre, que hoy os observa de forma muy especial.
Tened paz. Seguid el ejemplo de Aquella que todo lo abandonó para ponerse en manos de Dios y entregando todo, ganó mucho más aún de lo que podéis imaginaros. Seguid el ejemplo de Mi Madre y no os perderéis de la buena senda.
Tened paz, Yo os bendigo pues habéis elegido acompañarme en esta vigilia de oración, y Ella os será de sumo provecho para vosotros y vuestras intenciones. Recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Combatid continuamente con vuestras distracciones. No permitáis que ellas os alejen de Mi Voz.
Paz a los que honran Mi Presencia en este Santuario.

San Judas, Vers. 17 al 25.



Donde veáis conventos y seminarios vacíos

13 de octubre de 1995
Mi paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
Cumplid como se os ha enseñado pidiendo al dueño del campo que envíe obreros a su mies. Orad frecuentemente por más vocaciones, mas sabed que vuestras oraciones serán oídas y se enviará nuevos sacerdotes, religiosos y religiosas a aquellos lugares en los que su formación garantice el mejor servicio al Altar del Señor. Pues en aquellos sitios en los que se enseñen doctrinas desviadas, en aquellas órdenes religiosas donde no se respete el espíritu de sus fundadores, no habrá, pues, vocaciones florecientes, puesto que si las hay se corre el riesgo de que sean arruinadas por los peligros que las rodean.
No dejéis de pedir para que el dueño del campo envíe más obreros a su mies y los enviará, pues, a aquellos lugares donde su trabajo será fructífero.
Dice el Señor: No daré Mis hijos a las manos de Mis enemigos, antes bien los guardaré y protegeré especialmente. Es ésta, pues, otra señal: donde veáis conventos y seminarios vacíos, falta de vocaciones, sabed que la responsabilidad principal está en aquellos que debiendo preparar el camino con su ejemplo realizan el efecto contrario, alejando a aquellos que sienten el llamado en su corazón, mas se desilusionan al ver los errores cometidos y no reparados a tiempo.
Será, pues, una gran señal, puesto que la fe se enfriará. Y no habrá quien lleve, casi, el auténtico testimonio del Evangelio. Por eso, también os he llamado a vosotros para que sigáis siendo puente efectivo y firme entre Mis enseñanzas y la humanidad.
Tened paz. Os bendigo y a vuestras familias. Desead siempre que de ellas surjan vocaciones al servicio del Señor en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
No me llaméis Señor de vuestras vidas si cuando os pido un sacrificio os volvéis contra Mí, pues en el último día seré Yo quien no os conozca, si ahora me negáis. Paz.

Apocalipsis, Cap. 3, Vers. 1 al 6.



No os prestéis a murmuraciones

27 de octubre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Muchos combates debe librar el apóstol para mantenerse firme en su fe, mas existe uno en el cual debe poner todo su empeño, y de salir victorioso en éste, la mayoría de la batalla estará a su favor: es el combate por el dominio de la propia lengua.
Muchos hombres y mujeres alcanzan grandes grados de santidad, mas se destacan, sobre todo, quienes dominan su lengua. No os prestéis a murmuraciones, ni permitáis interiormente pensamientos que atentan contra vuestros hermanos. No emitáis juicios apresurados, ni enseñéis por cierto aquello que no es seguro, pues muchas cosas pueden perder a un hombre en el camino del Reino, mas si no ha dominado su lengua, difícilmente avanzará seguro.
Y no olvidéis evitar en la mayor manera posible las palabras inútiles. Verdad es, Yo el Señor, os he dado este enorme don de la palabra para utilizarlo, pero utilizadlo bien, pues si lo hacéis con prudencia y humildad, lograréis tesoros, mas si os dejáis dominar en lugar de ser dominadores, mucho perderéis.
Tened paz. Yo os bendigo, recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Oíd Mis Palabras y enseñanzas, ponedlas en prácticas, este es el gran que cedo a la Humanidad. Nunca se podrá decir que el Señor abandona a sus hijos. Paz.

Eclesiástico, Cap. 5., Vers. 11 al 18.



Por intervención de vuestra Madre

6 de octubre de 1995 (Primer Viernes de mes)
Mi paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Yo, el Señor, he enviado a Mi Angel aquí, a este lugar
(Santuario de Jesús Misericordioso), a recoger vuestras oraciones y pedidos y a alcanzaros Mis gracias cuando os entregáis a Mí con el corazón dispuesto.
El es Angel de Verdad y de Amor y de Unidad; los mantendrá protegidos en este sitio, traerá la gracia de la salud a los enfermos y la conversión a aquellos pecadores por los cuales se pidan.
Mas no oréis aquí con una simple repetición de palabras sino esforzándoos por hacerlo cada vez mejor y poniéndoos como meta meditar sobre los diferentes momentos de Mi vida que la oración os acerque. Él, que mora aquí y que día y noche está atento a Mis órdenes, os ayudará.
Tened paz. Sabed que por intervención de vuestra Madre, Mi Madre, toda oración realizada como Ella lo ha enseñado, será obsequiada con una gracia especial durante el día de Su Fiesta
(Nuestra Señora del Rosario). Por eso, quien en éste, Mi Santuario recite la oración del Rosario pidiendo por alguna intención particular, ésta le será concedida indefectiblemente en plazo y tiempo que Yo determinaré, por atención a Mi Madre Santísima y como pedido especial suyo. Mas debe realizarse aquí en Mi Santuario y en Mi Presencia.
Yo os bendigo que Mi ángel os acerque esta bendición con toda su fuerza en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Los espíritus malignos rodean a las almas que desean progresar, tendiéndole trampas, mas de la mano de vuestra Madre nada debéis temer. Paz.

San Lucas, Cap. 14, Vers. 25 al 35.



Como Moisés cuidó en el desierto
al pueblo elegido

20 de octubre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Verdad es que difícilmente pueda un rico entrar en el Reino de los Cielos, no por lo mucho que posea, sino por la forma en que lo administra. Si no hace uso de la caridad verdadera, malgastará sus bienes buscando solamente su propio provecho egoísta. ¿Sabéis vosotros quienes son los más ricos en este mundo? ¿Sabéis, pues, quienes deben distribuir a la humanidad los mayores bienes? Son aquellos llamados al Servicio del Altar, Mis sacerdotes, que tienen como misión distribuir la riqueza interminable de los tesoros que la Santa Iglesia guarda para toda la humanidad.
Por eso, como aquellos ricos que no usan de caridad en la administración de sus bienes, así también aquellos sacerdotes que no usen de caridad en la administración de los sacramentos a los fieles, no entrarán fácilmente en el Reino de los Cielos. Pues si no tuviesen qué dar, no se les tomaría en cuenta; pero mucho es lo que he dejado en sus manos y si no lo distribuyen por comodidad, egoísmo, falta de amor, rendirán ajustadas cuentas frente a Mí.
Ellos son, pues, los guardianes y administradores del tesoro más grande. Si no ocupan en esto su tiempo, todo lo demás de nada sirve, pues el mayor amor otorga los mayores bienes. Y aquel bien que he dejado en los sacramentos no puede ser superado por ningún otro bien material.
Tened paz. Bendito aquel que se preocupa de administrar los sacramentos a Mi pueblo y los alimenta y cuida, como Moisés cuidó en el desierto a su pueblo elegido, porque infinita será su recompensa. Pobre aquel que deja a Mi pueblo con sed y hambre de bienes sobrenaturales, porque sed y hambre sufrirán en sus castigos. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Recordad: un árbol se conoce por sus frutos; un administrador fiel, por la preocupación que pone en la administración de los bienes. No confiéis en aquellos en quienes Yo, el Señor, no confío. Paz.

Romanos, Cap. 9, Vers. 5 al 13.



Con estas tres armas el Demonio os ataca

10 de noviembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
No permitáis bajo ninguna circunstancia de vuestra vida que el enemigo de las almas os infunda temor; no permitáis ante ninguna situación que el maligno os lleve a perder la alegría; no dejéis en ningún momento que crezca en vuestro interior los pensamientos que os lleven a vivir aislados de los demás.
Con esta tres armas el Demonio os ataca. Temor, que os paraliza y no os permite realizar las obras que os hacen crecer interiormente. Tristeza, que os quita la esperanza de llegar al Reino, donde gozaréis por siempre. ¿Sois acaso sus hijos, o sois hijos del Señor?
Si os aisláis en vosotros mismos, no tendréis oportunidad de practicar el gran mandato de la caridad, para vuestro bien y el de los demás. Recordad siempre, estas piedras están en vuestro camino. No sintáis temor de acercaros a vuestro Señor si estáis arrepentidos de vuestra mala conducta. No viváis en vuestro mundo egoísta, ni permitáis que el Demonio os amargue la vida con malos pensamientos.
Tened paz. El auténtico seguidor del Señor transmite paz que recibe de su Señor, emana alegría que su Señor le da, y vive en la seguridad de la verdadera y firme esperanza, pues la mano del Señor está sobre él y lo bendice como Yo a vosotros.
Os libre esta bendición del temor, de la tristeza, de la pesadez y del deseo de aislamiento en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
No olvidéis que la buena senda siempre es la más difícil. Mas que con verdadero esfuerzo, todo podéis lograr si confiáis en Mí. Paz.

Daniel, Cap. 4, Vers. 31 al 34.



Mantened lejos al mundo y sus pensamientos

17 de noviembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
¿Puede, acaso, un cordero dormitar tranquilo al lado de un lobo? No será que éste, esperando a que se duerma, atacará y matará para devorarlo y fingiéndose dormido le inspire confianza para que se entregue al sueño y poder atraparlo mejor? Sabed que vuestro enemigo es más peligroso si os acercáis por vuestra propia voluntad y caéis bajo su influencia.
No puede un auténtico apóstol del Señor dormitar tranquilamente en su espiritualidad mientras el mundo espera a su lado para devorarlo. No puede ni debe confiarse demasiado un seguidor del Señor de las enseñanzas de ese mundo por más inofensivas que estas parezcan y seguir sus corrientes y modas, pues tarde o temprano, como un lobo se avalanzará sobre su alma y devorará la gracia que en ella habita haciéndola su víctima. Mantened lejos al mundo y sus pensamientos. Temedle por el daño que puede causaros y no caigáis en ocasión de ser sus presas.
Soy vuestro Pastor y os lo advierto. Nada tienen que ver las ovejas de Mi grey con los lobos del mundo.
Tened paz. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
(Todos responden: “Amén”).
Si acaso aún no habéis advertido el poder de Mi bendición, observad la diferencia entre quienes la reciben habitualmente y quienes no y comprenderéis.
Paz.


II San Pedro, Cap. 1, Vers. 3 al 11.



¿Quién es el hombre
para obstaculizar los planes de Dios?


22 de diciembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Volveréis a recordarme como cada año, viniendo al mundo como niño. Reflexionad, pues: ¿cuántos niños son privados de ese derecho que Yo, el Señor, les he otorgado al nacer? Mi mano los ha llamado a la vida y la mano del hombre, guiada por el Demonio, los condena a la muerte a través de la práctica del ABORTO. Pensad y reflexionad: cómo contradice la Voluntad creadora de Dios este acto de soberbia del hombre que os lleva a querer decidir a quién dar vida y a quién quitarla. Nunca está lejos ni se aparta de Mi vista este pecado, cuya gravedad abarca a todos aquellos que intervienen, directa o indirectamente en este atentado a la vida.
Y pero aún, aquellos gobiernos que fomentan esta práctica como algo necesario, en la hora del castigo, los paises que han aceptado ésto sufrirán enormemente. Mucho más que aquellos en los que se ha luchado por el derecho a ser llamados al mundo. Pues a cada uno de ellos doy una misión. ¿Quién es el hombre para obstaculizar los planes de Dios?
¿Puedo nacer conforme, venir al mundo como Niño, viendo lo que hacéis?
Tened paz. No abandonéis vuestra lucha hasta obtener el triunfo. Cortad, arrancad, echad al fuego todo lo que no os sirve para vuestra salvación. Y así seréis llamados dignos seguidores Míos. Nada tenéis que ver, nada, con las enseñanzas del mundo.
Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Recordad que la verdadera unión de todos los cristianos sólo es posible bajo el poder de un solo pastor y éste es Mi representante en la Tierra, el Papa; de otra manera, ninguna unidad será posible. Por eso os he dicho: un solo rebaño y un solo Pastor. Paz.

I Carta a los Tesalonicenses, Cap. 4, Vers. 1 al 12.



Recordad que ellos son quienes
acercan a Mí vuestros pedidos


1 de diciembre de 1995 (Primer Viernes de mes).
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Muchas veces os preguntáis si se mantienen en los cenáculos de oración, de aquellas personas que se han alejado de Mi Obra, los ángeles guardianes custodios de ese Cenáculo. Sabed que este servicio que Mis ángeles brindan es para aquellos que adhiriendo a Mi Obra trabajan continuamente dentro de ella. Es un regalo especial que Yo, el Señor, doy a quienes desean servirme y obedecer Mis pedidos. Mas cuando este deseo de servicio y esta obediencia han sido abandonados, Mis ángeles se retiran pues no hay motivo ya para que este privilegio continúe si libremente el alma ha elegido otro camino. No digo, pues, que se condene; mas sabed que no poseen los privilegios especiales que si otorgo a quienes han formado su Cenáculo de Oración y estando presentes aquí han pedido su ángel custodio.
Recordad que ellos son quienes acercan a Mí vuestros pedidos y os alcanzan Mis gracias. Vuestros fieles compañeros y guías que no os abandonarán, si no me abandonáis.
Tened paz; hoy Mis arcángeles renovarán en vosotros Mi señal en vuestra frente en el momento en que Yo os bendiga. Obrad y vivid como dignos portadores de esta señal. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Mi Corazón está abierto y lleno de gracias para vosotros. Recurrid siempre a Él y todo lo obtendréis. Paz.

I Corintios, Cap. 11, Vers. 1 al 16.



Si estos Diez Mandamientos
fuesen puestos en práctica


8 de diciembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Sabed que no ha perdido vigencia, ni la perderá jamás, el Decálogo que habéis recibido de manos de Dios como Mandamientos de Amor. Si estos diez Mandamientos fuesen puestos en práctica tal y como os han sido enseñado muchísimas almas alcanzarían la salvación y muy diferente sería el estado del mundo.
Pues esta generación procede como las anteriores y copiando sus errores los perfecciona para mal. Pues pasa de la indiferencia al combate abierto contra las enseñanzas de Dios. ¿Qué honor y qué Gloria recibiré entonces de éstos que resisten Mis Mandatos, aún cuando conocen que son el camino de la Salvación? Y aún peor, ¿qué haré y cómo procederé con aquellos que cambian, quitan o deforman Mis Mandamientos?
Aprended, pues, a practicarlos; pues, os repito, no han pasado ni pasarán y seguirán siendo por siempre la Ley de Dios.
Yo os bendigo según vuestra entrega, según vuestro deseo de seguirme, según el Amor que habéis manifestado a Mi Madre así recibiréis en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Quien la oye, me oye; quien la honra, me honra; quien la recibe, me recibe y se salvará. Quien la desprecia, me desprecia; quien la olvida, me olvida; quien la combate, me combate y perecerá. Pues Ella es Mi Madre y os la he dado por vuestra. Aceptadla y amadla como tal.
Paz.

San Judas, Vers. 14 al 23.



Desde el principio y por siempre debe ser así

15 de diciembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Desde el principio ha sido creada la mujer para el hombre y el hombre para la mujer. Desde el principio y por siempre debe ser así. Al buscar unirse hombres con hombres y mujeres con mujeres están disgustando la Voluntad Divina del Creador y ofendiendo gravemente sus planes sobre la humanidad. Yo, el Señor, os lo digo: no será aceptado en el Reino de los Cielos quienes mantienen, alientan, defienden, provocan y aún cada día tratan de acrecentar estos desórdenes graves entre hombres y mujeres.
¿Acaso no recordáis cuando los grandes castigos cayeron sobre enormes ciudades? ¿No tenéis en vuestra mente que este pecado, que este desorden grave contra la Voluntad de Dios que cometen quienes pretenden hacer naturalmente lo antinatural y normalmente aquello que no lo es ya fue castigado y lo será con la misma justicia y severidad, ahora y hasta el fin de los tiempos? No en vano se ha predicho que los hombres de esta generación serían más perverso que las anteriores.
Manteneos vosotros firmes y alejados de estas prácticas y de quienes la realizan. No caigáis vosotros también en el error de justificarlos. Orad por ellos, mas no los imitéis. Este mal acarreará otros males muy grandes sobre toda la humanidad, ya lo veréis. Paz.
Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Manteneos limpios de pensamiento, palabra y obra, y Yo os resguardaré siempre.
Nuevamente paz.

Apocalipsis, Cap. 19, Vers. 17 al 21.




Es una flor sembrada en medio del pantano

29 de diciembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
En un jardín bien cuidado crecen juntas numerosas flores, todas ellas, de hermoso color y agradable perfume que compiten entre sí con su colorido para atraer la vista de quien las mira. Difícil será, entre muchas, distinguir las mejores; gran trabajo llevará elegir. Mas que diremos si una de esas flores es trasladada a un lugar inhóspito y agresivo, a un lugar oscuro, triste, un lugar que la rodea de un ambiente contrario a su belleza. Acaso por su contraste, ¿no brillará más allí esta flor? ¿No parecerá una joya entre tanta bajeza? ¿Su aroma y sus colores no se destacarán más en medio del pantano que la circunda? Pues bien, así es Mi Obra: es una flor sembrada en medio del pantano, rodeada de adversidades, acechada de enemigos, pero flor al fin que brilla con colores propios y perfuma con aroma inigualable, por contraste con la falsedad reinante, con la tibieza espiritual. Brillará la flor de Mi Obra no por mérito propio sino por Mi Misericordia, pues Yo, el Señor, la he hecho así.
Mas no os dejéis engañar pues su belleza no es superficial sino que sus raíces se hunden profundamente en Mi Corazón y beben de las aguas, Aguas Vivas, que brotan de él. Por eso no morirá ni se marchitará mientras esté firmemente plantada así. Yo, el Señor, lo prometo y así será.
Tened paz, Yo os bendigo. Sea esta bendición como el rocío de la mañana para las flores del jardín en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Mucho sufrirán quienes eligieron el camino fácil de la tibieza y han hecho acuerdo con el enemigo dejando de combatirlo. Porque éste los obligará a tomar partido por su causa aunque no los deseen por haber rechazado la causa del Señor. Paz.

Hebreos, Cap. 10, Vers. 19 al 25.



Y esto es realidad por Mi Amor Misericordioso

5 de enero de 1996 (Primer Viernes de mes)
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Si un tribunal mundano se atreviese a perdonar a todos aquellos malhechores y delincuentes que ante él compareciesen, con la sola promesa de no volver a cometer sus delitos y arrepentirse de haber dañado a otros con su acción, ¿no creéis que muchos se presentarían frente a este juez buscando aliviarse de sus culpas y muchos más, con seguridad, tomarían otro camino? Ahora bien, si ésto que un juez simplemente humano puede realizar, ganaría a tantos, cuánto más Yo, Juez de toda la humanidad, puedo ofrecer en perdón y en Misericordia a quienes a Mí se acerquen arrepentidos sinceramente y con el propósito de enmendar sus vidas. Y esto es realidad por Mi amor Misericordioso. Las llamas de Mi Corazón consumen miserias, miserias y pecados de toda la humanidad. Invitad vosotros, invitad en Mi Nombre a todos a aprovechar este momento especial en que el Juez de jueces sentado en su Tribunal aún no aplica sus leyes sino que perdona misericordiosamente.
Quienes oigan la llamada y respondan, felices serán por siempre. Quienes se mantengan en su error están luchando contra algo más que un hombre.
Tened paz, Yo os bendigo y os repito Mi mandato: sed mensajeros de Mi Amor Misericordioso en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Mientras tengáis vida estáis a tiempo de retomar el camino. Nunca es tarde cuando en Dios se confía. Paz.

Zacarías, Cap. 6, Vers. 9 al 15.



Con intención de desviaros del buen camino

12 de enero de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Debéis saber que todos mis mensajes son importantes para vuestra formación. Todos ellos marcan claramente un rumbo para Mi Obra y os muestran Mi Voluntad actual. En ellos os repito aquellas enseñanzas que en otro tiempo he dado y que hoy han quedado olvidadas o son malinterpretadas con intención de desviaros del buen camino.
Por eso es necesario para vosotros que os alimentéis de ellos, que no dejéis pasar oportunidad de estar presente aquí
(Santuario de Jesús Misericordioso), cuando vuestro Señor habla y enseña.
Yo os digo que muchos en todo el mundo quisieran ocupar el lugar que vosotros ocupáis y no les es permitido. No despreciéis vosotros Mi Presencia aquí: acudid al encuentro de vuestro Señor. Ninguna excusa es valedera cuando está en juego la salvación de muchas almas. Nada he hecho y nada haré en vano y si es Mi Voluntad daros Mis Mensajes es que ésto exactamente necesitáis.
Y junto a ellos Mi Bendición que os hará fuertes y os abrirá el entendimiento en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Quien no desapega a su corazón de los afectos familiares y personales, padre, madre, hermanos, hermanas, hijos, amigos, por seguirme no es digno de Mí, ni ha entendido lo que Mi Presencia aquí significa. Bienaventurado el que hallando el tesoro vigila sobre él día y noche para que el enemigo no se lo arrebate. Paz.

Ezequiel, Cap. 20, Vers. 39 al 49.



Pues Mi carga es liviana y Mis mandatos
llenos de Amor y Misericordia

24 de noviembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Hoy como en los primeros tiempos de mi Iglesia seréis llamados por aquellos que no creen en Mí a responder dando razón de vuestra fe. Mas no os preocupéis ni busquéis argumentos. Yo os aseguro que si confiáis en la intervención del Espíritu Santo, Él presentará vuestra defensa. Él hablará por vosotros y a través vuestro con mansedumbre y humildad, mas con una justicia que será irresistible para vuestros adversarios. Pues Rey Soy y vosotros Mis vasallos. Yo os protegeré mientras estéis bajo Mi cuidado y me seáis leales y fieles. ¿Como no hacerlo si los reyes de este mundo lo hacen y perfectamente? Pues Rey Soy y lo repito, pero Rey de Misericordia y Amor; Rey de los corazones bien dispuestos; Rey de los verdaderos humildes; Rey de quienes me dan un lugar en su corazón y ponen Mi trono en él. En vosotros, Mis vasallos, quiero reinar y en todo el mundo; no para oprimiros, sino para daros todo, ahora y en la Eternidad. Allí descubriréis que bien habéis hecho en seguir a este Rey y no a los reyes del mundo, pues Mi carga es liviana y Mis mandatos llenos de Amor y Misericordia.
Tened paz. Recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Servid con confianza a este Rey y Él os hará reinar junto a Él, no ya como servidores sino como amigos en su verdadero Reino que no tiene fin. Paz.

San Lucas, Cap. 6, Vers. 12 al 19.



Será profeta de sí mismo
y el mundo lo escuchará

19 de enero de 1996
La paz con vosotros, ovejas de mi grey.
Dentro de un tiempo se alzará en el mundo una voz que hablará palabras engañosas y falsas doctrinas y llevará a la humanidad a pensar que se trata de Mí. Será profeta de sí mismo y el mundo lo escuchará, le dará su apoyo. Y todos aquellos que han luchado contra Mi Iglesia, se unirán a él.
Mas sucederá todavía algo más grave pues dentro mismo de Mi Iglesia reinará la confusión y se lo tomará por quien no es. Sólo aquellos acostumbrados a la voz del Maestro verdadero resistirán sin ser engañados. Por eso, ovejas Mías, quiero que sepáis diferenciar lo que vuestro Señor os dice de las falsedades que este enemigo traerá y cuyas consecuencias serán graves para quienes no estén preparados.
Una vez más, queriendo imitarme, pondrá a los hombres frente al dilema: “Conmigo o contra Mí”, bajo la apariencia de unidad. Oprimirá al mundo entero y se alzará como un Dios. Mas llegado su tiempo, su reinado tendrá el fin que merece y la Justicia brillará nuevamente. Yo pondré las cosas en su perfecto orden, y así entenderán que Yo, el Señor, he sido, soy y seré Rey por siempre. Rey de Amor y Misericordia, mas Rey justo y poderoso. Y expresaré toda Mi bondad hacia aquellos que en las horas de persecución me fueron fieles.
Tened paz, Yo os bendigo para que estéis entre aquellos que pasen la Gran Prueba en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Creced y fortaleceos interiormente, preparaos vigorosamente para el apostolado, haced cuanto esté a vuestro alcance para que la Verdad triunfe sobre la mentira. El resto lo haré Yo. Paz.


Hechos de los Apóstoles, Cap. 1, Vers. 1 al 8.



Os corregiré cuantas veces sea necesario

3 de noviembre de 1995 (Primer Viernes de mes).
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Ningún padre, si verdaderamente ama a sus hijos, deja de aconsejarlos convenientemente a pesar de que éstos hayan pasado su tiempo de niñez, adolescencia y juventud, pues un buen padre siempre siente preocupación por sus hijos. Ningún buen maestro escatimará esfuerzos para seguir enseñando a sus seguidores a pesar de su edad, sin hacer diferencias, puesto que la edad cronológica no es signo de sabiduría.
Como Maestro y Padre vuestro debo continuar enseñándoos en cada uno de Mis Mensajes pues a pesar de que algunos de vosotros habéis crecido en edad, os mantenéis espiritualmente pequeños en vuestra fe. Es Mi deseo que maduréis y os corregiré cuantas veces sea necesario, os agrade o no, pues esa es Mi tarea como Maestro y Redentor vuestro: mostraros el verdadero Camino, con vuestro agrado o contra vuestro gusto, os seguiré marcando vuestras fallas y continuaré pidiéndoos que pongáis remedio a estos problemas que se suscitan en vuestro interior y que Yo conozco muy bien.
Pensad qué compromiso tenéis Conmigo y actuad acorde a él. Que vuestros actos, gestos, palabras, iniciativas reflejen en todo momento que sois de Mi pertenencia. Conoced y respetad Mis enseñanzas y así lograréis crecer interiormente hasta alcanzar vuestra madurez espiritual que os hará tan fuertes que seréis capaces de llevar a otros por el camino de la Salvación. Mas si os empeñáis en continuar con vuestros defectos, sin convertiros realmente, ningún fruto lograréis: vuestros años pasarán pero nada ganaréis en ellos.
Yo os bendigo. Recordad que en este día reciben sus ángeles custodios los nuevos Cenáculos de Oración en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Yo he bendecido y bendeciré aún más estas manos que serán Mi instrumento en las cuales invisiblemente se encuentran las marcas que denuncian su pertenencia a Mí. Confiad en ellas y obtendréis gracias importantes. Paz.


San Mateo, Cap. 27, Vers. 3 al 10.



Seréis testigos
y portadores hoy de un reclamo




15 de septiembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Seréis testigos y portadores hoy de un reclamo que Yo, el Señor, hago a aquellos que difunden la Devoción a Mi Divina Misericordia.
Sabéis que esta tabla de salvación debe llegar con urgencia a la humanidad entera, para que buscándome me encuentren allí y puedan aferrarse a Mí en los momentos de dolor que se aproximan. Mas sucede que algunos, llevados por sus propios pensamientos, han compuesto otro tipo de oraciones con las cuales pretenden identificar esta Devoción, mas no es así: He tenido una confidente, un hija predilecta iluminada por Mí. A ella he dictado palabra por palabra cuáles eran las oraciones que componían la Coronilla, la Novena, el Acto de Consagración y le he mostrado Mi imagen. Sobre todo ésto, enseñado directamente por Mí, guardaré Mi Promesa, pues a ello se refiere, mas sobre aquellas oraciones, pedidos y prácticas compuestas por personas piadosas, solamente daré la misma atención que doy a las oraciones personales de cualquiera de Mis hijos que desea hablarme.
Entendedlo bien: las promesas de la Devoción a la Divina Misericordia sólo son válidas para aquellos que cumplen con las oraciones por Mí dictadas directamente a través de Sor María Faustina Kowalska. Respetad, pues, la diferencia entre algo creado directamente por Dios y algo creado por la imaginación humana aunque con buena intención.
Tened paz. Ved claramente el camino que he marcado y seguiré marcando siempre y no os dejéis engañar con monedas adulteradas. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Siempre que elijáis, elegid lo mejor, si vuestro Señor os ha enseñado un camino ¿porqué buscar otros?
Paz a quienes valoran Mi Santuario y Mi Ciudad.

San Lucas, Cap. 8, Vers. 4 al 10.



No os presentéis a Mí pensando engañarme

2 de febrero de 1996 (Primer Viernes de Mes)
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
No os presentéis ante Mí pensando engañarme. No creáis que os juzgaré por vuestros gestos exteriores sin ver vuestros corazones. No os pongáis en Mi Presencia para burlaros de Mí elevando con los labios una oración que vuestro corazón rechaza. Os lo he dicho y hoy lo repito: vuestra humildad es lo que deseo, que crezcáis en el verdadero amor y os humilléis pidiendo perdón y ganéis así fuerza sobrenatural que Mi gracia os dará.
No intentéis engañarme ni burlar Mi mirada, ni creáis que no veo vuestro corazón, pues Yo soy Luz y como Luz ilumino hasta los rincones más escondidos de vuestros pensamientos. No me molesta ver allí y aquí pecados si es que vosotros queréis dejarlos quemar en el horno de Mi Corazón, mas si intentáis ocultarlos haciendo las paces con el enemigo, enemigos Míos también seréis, aunque estéis aquí exteriormente. Sed auténticos imitadores Míos en espíritu y en verdad y os salvaréis.
Tened paz, recibid la paz como ningún otro puede daros, que ésta penetre en los corazones con buena disposición y limpie todo mal en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
No os dejéis sorprender por los ataques del enemigo que aprovecha vuestras debilidades. Arrepentíos, convertíos, volved pronto a Mí, pedid perdón y perdón recibiréis en Mi Nombre. Paz.

Jeremías, Cap. 33, Vers. 14 al 18.



Mas no forzaré vuestra libertad

16 de febrero de 1996
Mi paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
¿Conocéis acaso algún buscador de oro que se conforme recolectando piedras sin valor, plata o carbón, o más bien pone todo su empeño en encontrar aquello para lo que ha dedicado su vida? ¿Conocéis algún escritor de renombre que comenzado un libro no termine su obra con esmero para que sus lectores lo admiren cada día más? ¿Conocéis algún hombre de ciencia que dirigiéndose a sus discípulos inmediatos les mienta o les transmita conceptos equivocados acerca de sus experimentos y descubrimientos más famosos? Pues, no.
El buscador de oro buscará hasta encontrar lo mejor, el escritor escribirá con todo su talento poniendo todo de sí, el científico transmitirá sus conocimientos, y así, en todo orden de la vida, los hombres buscan lo mejor. Pero no veis acaso que en el ordenamiento espiritual Yo os ofrezco algo más que el oro, más duradero que la fama, más poderoso que los conocimientos científicos, sin despreciar ninguno de ellos comparados a vuestro progreso espiritual son nada. Porque todo lo demás hoy es y mañana acaba con el tiempo, mas aquello que perfecciona y modela vuestra alma perdurará por siempre.
Dejadme trabajar en vosotros, dejadme hallar en vosotros la Obra terminada del Amor de Dios. Dejadme que os adorne con el oro de la Caridad; permitidme cada vez más que escriba en vuestros corazones Mis Mandamientos y Leyes; dadme oportunidad para que os transmita los conocimientos verdaderos que os permitirán alcanzar el Cielo. Soy vuestro Dios, mas no forzaré vuestra libertad. Tenéis frente a vosotros la posibilidad de dejarme actuar y ahora es el momento.
Tened paz, recibid Mi bendición con fuerza y poder en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Vivid en este mundo pero acumulad vuestros tesoros en el Reino de los Cielos. Allí Yo mismo os recibiré si os lo merecéis. Paz.

I Corintios, Cap. 7, Vers. 17 al 24.




Una ancianidad vivida cristianamente
es perla de gran valor


22 de marzo de 1996
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Una ancianidad vivida cristianamente es perla de gran valor. Vivid vuestra vida de manera tal que llegando a vuestros últimos años podáis tener la paz en vuestro corazón y la mirada serena cuando penséis en el encuentro Conmigo. Vosotros ancianos, no sois de ninguna manera inútiles para el Reino de Dios, pues por el contrario, mucho tenéis para ofrecer, mucho tenéis para dar, mucho tenéis para aportar en la construcción de un mundo mejor. Y si en los trabajos del mundo sois rechazados, aquí, en Mi Corazón, tenéis un lugar. Y si vuestros sacrificios para otros parecen inútiles, para Mí son monedas valiosas que atesoráis en el Cielo. El secreto, pues, está en ofrecer todo ésto unido a Mi Pasión. Ya os lo he dicho y os lo repito: uniéndoos a Mi Pasión, multiplicáis vuestras ganancias.
Amados ancianos, no lleguéis apesadumbrados al límite de vuestra vida, pues vuestra alma está pronta a encontrarse con el Amado Eterno. Y si la enfermedad os aqueja, ¡cuánto más seréis consolado en el Reino! Vuestro puesto en este combate espiritual es irreemplazable; todos tienen su lugar y vosotros especialmente.
Animaos y fortaleceos. La llegada de la muerte, cuando estáis en paz con el Señor, es la apertura de una nueva vida que pondrá fin a los dolores y cargas de ésta. No os apeguéis a este mundo y a medida que los años avanzan pensad frecuentemente en vuestra Patria Celestial, vuestra auténtica Tierra Prometida donde Yo, el Señor, a todos os preparo un lugar.
Tened paz. Ofrecedme vuestras oraciones y sacrificios, vuestros dolores, vuestras penas y vuestras alegrías; todo tiene valor si lo ofrecéis con amor. Yo os bendigo en especial a vosotros ancianos; sabed que no sois despreciados por el Señor sino amados. Recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Pedid especialmente en el curso de esta semana por aquellos que sufriendo a solas, se rebelan contra la Voluntad de Dios por no tener quien los consuele.
Paz.

Hechos de los Apóstoles, Cap. 16, Vers. 16 al 40.



Dejadme manejar los tiempos

23 de febrero de 1996
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Nuevamente me presento ante vosotros para traeros Mis enseñanzas. No dejéis de orar por aquellos que más os preocupan por su dureza de corazón o porque insisten en apartarse de Mí a pesar de las oportunidades en que a ellos me presento. No dejéis de pedir con fervor por vuestros familiares, amigos, conocidos que más os preocupan buscando su conversión, pues como Moisés sacó agua de la dura roca, así puedo sacar Yo bondad de un corazón de piedra por la actuación de Mi Gracia. Dejadme manejar los tiempos, poned vosotros sacrificio y oración, y los resultados serán inmejorables. Dad a todos oportunidad como Yo os la doy de acercarse a Mí y así lograréis alejar la influencia del enemigo y triunfará Mi Amor.
Tened paz, recibid Mi bendición que al descender sobre vosotros será para aquellos más necesitados. Pensad, pues, ahora en ellos y recibirán en vuestro lugar la bendición del Señor en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Yo sé ablandar los corazones y llegar a lo profundo de las almas; confiadme aquellos cuya conversión deseáis y os ayudaré. Paz.

Jeremías, Cap. 24, Vers. 1 al 4.



Alistaos para el combate

15 de marzo de 1996
La paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
Preparaos, pues, para vivir tiempos como nunca antes se han visto. Tiempos en los que el mismísimo Satanás suelto en el mundo tendrá poder como nunca antes para azotar a la humanidad intentando arrancarle la fe. El Padre se lo ha concedido, porque la humanidad lejos de querer agradar a Dios, quiere ir por sus propios caminos. Sabed bien que las contradicciones que viviréis son signos de veracidad para esta Obra y profecía cumplida. No pretendáis la adhesión de la multitud. Como en tiempos de Noé, los hombres sumergidos en sus pecados, no apreciaron la advertencia que él recibió, mas le sirvió para salvarse y con él aquellos más cercanos que creyéndole le obedecían.
No os dejaré sin guía, no os faltará la luz, el consejo y la reprimenda, cuando sea necesaria, para que no os apartéis del buen camino. Pero viviréis tiempos únicos, difíciles como ninguno antes, de persecuciones y dolores, de incomprensión, de frialdad frente a las verdades de la fe. Los mismos profetas que hablaron en Mi Nombre caerán confundidos si no se previenen. Los mismos elegidos guiarán a sus seguidores al error si no combaten la influencia del mal espíritu. Apreciad el oro cuando lo tenéis en vuestras manos antes que el ladrón os lo arrebate.
Tened paz. Fortaleceos mutuamente, vivid el auténtico amor, construid la unidad, sed fieles al que Es fiel. Yo os bendigo para que en medio de las tribulaciones y aún con lágrimas en los ojos os sintáis reconfortados. Recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Alistaos para el combate, no será fácil el triunfo, mas tenéis quien os guíe. No lo perdáis de vista. Paz.

I Timoteo, Cap. 4, Vers. 1 al 5.



Abrid vuestro corazón a las correcciones

8 de marzo de 1996
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Finalizado un día de trabajo gustaba de reunirme con Mis Apóstoles para exhortarlos especialmente y compartir sus experiencias diversas en su tarea que cada día crecía bajo Mi dirección. Verdad es que algunos comprendían mejor que otros cuál era su misión como entre vosotros. Cierto es que les agradaba oír las explicaciones de las parábolas como a vosotros. Verdad es que se incomodaban con las correcciones sobre todo cuando eran realizadas delante de los demás como vosotros. Mas éstas eran necesarias. Mi Iglesia estaba naciendo y debía nacer rectamente, de buena semilla, y aún así, a pesar de los cuidados, uno de ellos falló como también puede sucederos a vosotros.
Por eso asistid con agrado a los momentos de oración, oíd con gusto Mis enseñanzas, abrid vuestro corazón a las correcciones, no sea que falléis como aquel que tristemente ya conocéis.
Cercano a Mi Pasión se multiplicaban los momentos de intimidad con Mi Padre y de preocupación por Mis Apóstoles. Hoy nuevamente multiplico Mis esfuerzos pues deseo que no quede en vosotros sombra de duda, ni que tengáis necesidad de otros maestros, pues Yo, el Señor, estoy aquí y debe bastaros.
Tened paz. Yo os bendigo para que veáis con claridad y limpiéis vuestras almas en este tiempo oportuno. Recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Es verdad que el Señor espera y tiene Misericordia, pero no esperará por siempre, pues todo tiene un límite. Aprovechad a trabajar en vuestra conversión en este tiempo pues nadie os asegura el tiempo de mañana. Paz.

Zacarías, Cap. 13, Vers. 1 al 6.



Cuántos habrán perecido en sus fauces

9 de febrero de 1996
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Recordad hoy la lucha desigual que en el desierto mantuvo Sansón con el león. Cuántos habrán perecido en sus fauces, bajo sus garras, devorados por sus colmillos. Viajantes desprevenidos, cazadores confiados en sus armas, todos por igual cayeron ante él. ¿Cómo creéis, ovejas Mías, que Sansón logró vencerlo? Cierto es que poseía extraordinaria fuerza mas no era propia sino del Espíritu de Dios que apoderándose de él lo llevaba a la lucha. Solo así logró vencer con la fuerza del Santo Espíritu.
Muchas veces os he prevenido de la presencia del enemigo como león rugiente a vuestro lado. Si lo enfrentáis con vuestras pobres fuerzas, con vuestros razonamientos, caeréis bajo su poder, mas si como Sansón, consagrados a Mí, tomáis la fuerza del Espíritu Santo, entonces triunfaréis en el enfrentamiento; y no solo os libraréis vosotros, sino que ayudaréis a otros a escapar de él. Entendedlo bien, Yo soy la vid, vosotros los sarmientos, si os desprendéis de Mí, no daréis frutos, mas si os alimentáis de la savia que de Mí sale y es gracia y amor, entonces creceréis y daréis fruto en abundancia, fruto agradable a Dios.
Paz a vosotros. No temáis al combate ni desesperéis en la lucha, confiad en Mí. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
La indiferencia de los hombres hiere Mi Corazón, sanadlo vosotros con diligencia en el cumplimiento de mis pedidos y preocupación por agradarme. Paz.

Judit, Cap. 7, Vers. 9 al 15.



Nunca Mis ángeles
os transmitirán doctrinas propias


1 de marzo de 1996 (Primer Viernes de Mes)
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Aquí se presentan hoy Mis tres Arcángeles para cumplir con la misión que Yo mismo les he encomendado de signar vuestras frentes. Cumplirán prontamente su tarea en el momento en que Yo de Mi bendición. Y es necesario que os diga que la actuación de los ángeles está siendo utilizada por las fuerzas del mal para sus fines y confundiendo el accionar de Mis mensajeros fieles con el de los demonios.
Nunca Mis ángeles os guiarán lejos de Mí y lejos de la Iglesia. Nunca Mis ángeles os transmitirán doctrinas propias sino lo que oyen de Mi boca. Ellos son los mensajeros, mas se los presenta como libres de utilizar sus poderes a favor o en contra de quienes los invoquen. No permitiré que de esta manera sea manoseada Mi Creación. Yo he puesto a los ángeles a vuestro servicio, mas no me ofendáis confundiendo su servicio con el de Mi enemigo.
Estad alertas, pues, esta es una señal de estos últimos tiempos y el creador de confusiones desea aprovechar para llevar hasta sus garras a los más desprevenidos que hoy son mayoría.
Tened paz. Conoced, amad e invocad a vuestros ángeles custodios, mas no hagáis de ellos un culto digno de dioses, pues son servidores como vosotros, todos sometidos a la Justicia Divina y a la Voluntad del Señor. Id pues y cumplid vuestra misión. Y a vosotros Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Recordad: si el mensajero transmite mensajes contra su Señor, no es digno de ser llamado fiel mensajero, ni de ser tomado en cuenta sino rechazado como enemigo.
Paz.

Hechos de los Apóstoles, Cap. 25, Vers. 17 al 27.



EL BUEN PASTOR

Copywright by Fundación Misericordia Divina
Asociación de laicos católicos