EL BUEN PASTOR Nro. 43






¡Creced, bajo la guía de vuestra Madre!


23 de enero de 1998
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Bien os He explicado ya que para ganar vuestra entrada en el Reino de los Cielos, deberéis nacer de nuevo... de lo alto; no volviendo al vientre de vuestra madre mundana, sino dejándoos formar en el Corazón de Mi Madre... vuestra Madre.
Como habéis sido alimentados antes de nacer en el vientre materno, así seréis ahora alimentados por Ella con Mis gracias. Como habéis sido protegidos durante nueve meses, seréis protegidos ahora por Su intervención oportuna que os librará de todo enemigo material y espiritual. Y por fin, como habéis visto la luz viniendo a este mundo, Ella os mostrará la Luz y el Camino que, comenzando en este mundo, termina en el Cielo.
¡Naced, pues, de nuevo! ¡Creced, bajo la guía de vuestra Madre! ¡Formaos sólo con cosas santas... para soportar lo que vendrá! Y recordad a cada instante que si no os hacéis espiritualmente como niños, sin odios... sin rencores... sin falsedades... sin soberbia, no habrá lugar para vosotros en el Reino.
Tened Paz. Recibid Mi Bendición que os traerá fortaleza y luz, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Confiad siempre en Mí; nada está librado al azar, todo está ligado a Mi Voluntad.
Paz.

Romanos, Cap. 11, Vers. 28 al 36.




...el tiempo es corto y la Misión grande

6 de febrero de 1998 (Primer Viernes de mes)

La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Oíd con atención, para que al oír entendáis, y al entender podáis poner en práctica Mis Mandatos. Es Mi deseo que en el próximo primer viernes de mes se presenten aquí, en Mi Santuario, todos aquellos que tengan auténtico deseo de oír Mi Voz y que, cumpliendo las prescripciones de Mi Santuario, lleguen hasta aquí buscando agradarme; no por mera curiosidad, sino por deseo de compromiso.
Vosotros tenéis ahora por delante un tiempo hasta que el momento haya llegado. Buscad, pues, a éstos, para que os acompañen: instruidlos, prevenidlos, preparadlos. Yo les hablaré, pues, en forma directa, como Maestro... como Señor... como Dios de Amor. Trabajad ahora, buscando a quienes serán Mis invitados, entre los que elegiré nuevos discípulos, pues el tiempo es corto y la Misión grande.
Tened Paz. Yo os bendigo para que cumpláis fielmente con lo pedido, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Seréis beneficiarios de una gran Gracia, pero también responsables por éstas nuevas presencias aquí, en Mi Santuario. No siempre se tendrá esta oportunidad... aprovechadla. Paz.

Salmo 62, Vers. 2 al 10.




¡Amadme! y os daré más... y más...


13 de febrero de 1998.

La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
No todo el que se dirija a Mí, diciéndome: “¡Señor, Señor, escúchame!”, será atendido, si en su corazón no reina el amor; si sólo Me recuerda en su necesidad, en su tribulación, pero no en la prosperidad ni en la paz. Si Mi Nombre es invocado como solución de sus problemas, sin compromiso alguno con Mis Mandamientos... no prestaré oídos a ese llamado, pues, si el amor se ha enfriado, de nada os servirá todo lo demás. Porque si decís amarme y Me olvidáis... si decís servirme y Me hacéis víctima de vuestros caprichos... si decís complacerme y sólo buscáis vuestro propio agrado... nada lograréis de Mí.
Tened siempre en cuenta este pedido y no dejéis enfriar el amor en vuestro corazón, pues amor y más amor es necesario. ¡Amadme! y os daré más... y más... tanto que no podréis conteneros en transmitir este amor a vuestro alrededor. He ahí el verdadero amor que vuestro Dios necesita para inflamar al mundo... para llenar la tierra... para purificar las almas. Amad a vuestro Señor con todas vuestras fuerzas y a vuestro prójimo por amor a Mí, y todo lo demás os será concedido.
Tened Paz. Yo os bendigo, recibid Mi bendición y Mis gracias en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Vigilad atentamente cómo cumplen Mis Mensajes aquellos que no han estado aquí frecuentemente, pues guiándose por su propio pensamiento, pueden caer en el error. Uno sólo He autorizado a interpretar Mi Palabra y ese está aquí.
Paz.

San Juan, Cap. 17, Vers. 20 al 16.




DIOS AVISA A LA HUMANIDAD ENTERA

“...RECIBIREIS, A TRAVES DE ESTA OBRA, TRES MENSAJES, QUE DENOMINAREIS CONOCIMIENTO UNIVERSAL. Mis Palabras hasta el día de hoy os han formado y pueden o no llegar a los lugares recónditos. Estos tres Mensajes Universales DEBERAN ser entregados con prontitud para su difusión a todo nivel y en todo aspecto, pues por su contenido, serán aquellos Mensajes encargados de impulsar los engranajes interiores de la Salvación aún latente y muchos a través de ellos reconocerán la Verdad que habla y se volverán a encontrar Conmigo. No preguntéis cuándo ni dónde, sólo sabed que serán tres...” (21 de mayo de 1988).



PRIMER MENSAJE UNIVERSAL

15 de agosto de 1988.
...(Visión)... Está con nosotros la Santísima Virgen María acompañada con sus Ángeles, y ha venido hoy para bendecirnos, y quiere especialmente que oigamos y transmitamos lo que el Señor nos va a decir:
Que Mi paz llegue a vosotros, ovejas de Mi grey.
¿A que teméis ahora, si estoy con vosotros? ¿No os habéis consagrado a Mi servicio? Pues bien: Yo me ocupo de defenderos, cuidaros y llevar a buen fin vuestras almas.
A través de largos años, Mi Santísima Madre ha descendido a esta Tierra llevando y trayendo Mis Mensajes y Palabras y vuestras peticiones; y a pesar de vuestra gran sordera mundana, os he escuchado y os he complacido con Amor y Misericordia; mas vosotros, al igual que Mi Pueblo, os habéis desviado siempre.
Una vez más una nueva advertencia llega a vosotros. Comenzaré por Mis primeros comprometidos, por Mi Iglesia. Amados pastores de Mi rebaño: os habéis confiado demasiado y habéis cedido mucho en vuestras obligaciones. Este relajamiento ha hecho que el Enemigo tomara parte dentro de las ovejas; y asestara golpes a veces mortales, a varias instituciones, que, debiendo ser para salvación de las almas, se han transformado en asociaciones sin ningún espíritu. Y todos sois responsables: bien es que hay muchos de vosotros que trabajáis por lograr el Reino, pero otros os habéis desviado hacia horizontes lejanos. Ya no se oye hablar de Mi Enemigo, el Demonio; ni se oye predicar acerca del Fuego Eterno. Con la conciencia así tranquilizada, los fieles comunes viven una vida tibia. Por eso es preciso que este llamado de alerta que el Cielo os envía, sea escuchado mundialmente. Advertid vosotros al pueblo: el Demonio reina en el mundo y quiere introducirse en Mi Iglesia. Si no defendéis vosotros Mi Obra, si no defendéis vosotros Mi rebaño ¿quién lo hará?
Nada le importa a este Enemigo de las almas que Mis hijos pasen hambre, frío o necesidad, si no fuera éste un medio para sugerirles el renegar de su Dios; para embotar sus sentimientos y no permitirles acercarse a lo que en realidad le interesa: MANTENERLOS ALEJADOS DE LA POSIBILIDAD DE SALVACIÓN.
Es verdad que Mi predilección está por los pobres, pero sobre todo, aquellos que necesitan RIQUEZA ESPIRITUAL.
Y tenéis frente a vosotros a un Papa jamás visto: obedecedle en todo, aún en las tribulaciones que vendrán; pues si lo veis: Me veis; y si lo oís: Me estáis oyendo; y si renegáis de su enseñanza: renegáis de Mí y no sois de Mi Iglesia.
Vigilad en las instituciones religiosas: aquellos que ostentan puestos de poder, deben ser los que más espiritualidad cultiven. No permitáis intromisiones: vosotros sois Mis ojos.
Mas os anuncio hoy un triunfo total sobre las fuerzas del Enemigo, con quienes se adhieran de corazón a la Obra de salvación de las almas, que realiza la Santa Iglesia Católica a la que ustedes pertenecen; pues con diez, con cien, con mil o con dos, el Señor triunfará. En vosotros está la respuesta.
Y a tí, mundo incrédulo, que permaneces al margen intentando juzgar sin querer tomar partido, te advierto:
Habéis puesto tu firmeza en el dinero, en los placeres, en el poder político; y todo eso desaparecerá junto con quienes estén ligados a esos falsos dioses. No es amenaza de hombre lo que escucháis. ¿Acaso en todas Mis intervenciones desde que el mundo es mundo, he aplicado Mi castigo, he impuesto Mi Justicia, sin advertiros antes de este paso? Pues bien, este es el paso previo. Pesan sobre vosotros todas vuestras culpas y pecados. Si no hacéis rigurosa penitencia y sacrificios OIRÉIS TRONAR LA VOZ DE DIOS SOBRE VUESTRAS CABEZAS.
Y os daré los remedios para estas heridas que duelen a toda la humanidad: EL SANTO ROSARIO y LA CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN DE MI MADRE, LA EUCARISTÍA y LA DOCTRINA DE LA DIVINA MISERICORDIA. En esto se comprende el frente que Yo haré a las fuerzas que oponga el Enemigo.
Desde este lugar del mundo seguiré, enseñando pues Maestro soy, como soy en otras partes, a través de diferentes instrumentos; y podéis venir quienes deseéis beber de la Fuente de Verdad a oir Mis Palabras.
Mi Confianza y Mi Amor están puestos en todo aquél que hoy dé su paso al frente y se decida a seguirme.
De aquí en más, organizaréis nueve veladas de oración, a partir del próximo primer viernes de mes, luego del horario de la Santa Misa y hasta medianoche; y recibiréis nueve momentos de enseñanzas como éstos. Todo lo que pidáis en oración, se os concederá. Buscad vosotros los lugares para estas veladas de oración, vigilia y sacrificio acorde a la necesidad. Otras indicaciones daré particularmente.
Toda la bendición y la Fuerza del Cielo desciendan sobre todos vosotros congregados aquí, creáis o no, pues el Señor envía el sol sobre justos e injustos.
No desoigáis las profecías: quedáos con aquello que produce frutos buenos.
Yo os bendigo desde Mi Corazón Misericordioso, con Mi Santísima Madre aquí presente entre vosotros.
Os otorgo la paz y la salud, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
No os fijéis cómo vengo a vosotros sino qué es lo que os he traído.
Paz a todos.



SEGUNDO MENSAJE UNIVERSAL


13 de agosto de 1989.
La paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
Tomado en vuestro tiempo y según vuestro estado, ha llegado el momento de dar el segundo aviso para que sepáis que vuestro Dios sigue atentamente el curso de vuestra historia.
Mi primer anuncio no ha sido debidamente oído, muy especialmente en este país, que muy a pesar de ser elegido Mío, ha desoído Mi llamada y en poco número ha respondido al compromiso que Mi Palabra significa, mas a pesar de esta desobediencia pasajera, vuelvo a anunciar un MENSAJE UNIVERSAL. Ésta es la segunda advertencia venida de vuestro Señor: no dudéis en acatar su llamada, pues Quien la hace es la Verdad y la Verdad todo conoce.
Mi Iglesia, hijos Míos, está siendo diezmada; su capacidad de trabajar por la construcción del Reino ha sido aniquilada en un sesenta por ciento. Muchos sacerdotes han apostatado secretamente y mantienen una cáscara de piedad y de prácticas, mas ya no son Míos: entendedlo bien, su corazón está corrompido y sus almas están entregadas al trabajo del Enemigo. Los errores se han difundido con velocidad alucinante, y muchos han adoptado posturas que dañan el Cuerpo Místico: se han invertido los Mandamientos de Mi Ley, y el amor al prójimo ha anulado o reemplazado el amor a Dios. Esa misma palabra, amor, es enseñada con simple y pura sensualidad, con dura y repugnante actitud materialista, por muchos que deberían fortalecer las almas y las guían hacia los pastos envenenados de las doctrinas falsas. Este Cuerpo Místico llagado está pasando por su hora más crítica en todo el mundo: Europa ha sido arrasada, mas desde aquí, el Señor se opondrá a esa invasión de ateísmo e indolencia, si sabéis responder a Mis llamadas. Pequeños grupos fieles trabajan secretamente como en los primeros tiempos, siguiendo con fidelidad las palabras de Mi Vicario en la Tierra. Aquí la destrucción no ha sido aún medida, pero la frialdad ya se siente y el rechazo por las cosas de Dios es inminente: ya veréis pues, cómo reaccionan frente a ésto.
Una señal os daré: NUEVAMENTE SE ATENTARÁ CONTRA LA VIDA DE MI VICARIO. Estad alertas, pues llegado ese momento, poco tiempo quedará para recoger las últimas ovejas que entren en el rebaño. Otro signo os daré: EL GRAN PAÍS DEL NORTE SERÁ CASTIGADO POR LA FURIA DE LA JUSTICIA DIVINA: LA MIRADA DE VUESTRO SEÑOR PARTIRÁ POR EL MEDIO SU GEOGRAFÍA en un último llamado y castigo a la vez: castigo por su abandono de Mi Palabra; llamado a los fieles para que su esperanza se mantenga firme. Y aquí, amados Míos, EN VUESTRO PAÍS, donde he sentado las columnas de Mi Misericordia, HABRÁ SANGRE... HABRÁ SANGRE hijos Míos, mas no temáis: aquí estoy Yo en medio vuestro.
Éste es el llamamiento del Corazón de vuestro Dios: si oís Mis llamados podréis demorar la hora del castigo; si dejáis pasar el momento, comenzarán a vaciarse las iglesias, y los sacrilegios estarán a la orden del día. Yo, el Señor, os llamo a vosotros, sacerdotes, elegidos Míos: ved cuántas comuniones sacrílegas se reciben día a día, por no tener la debida preparación; ved cuántos Sacramentos desperdiciados por falta de formación de quienes los reciben y por negligencia de los que están obligados a esa preparación. Mi Iglesia no se construye desde un escritorio: Mi Iglesia se construye en la oración, en la penitencia, en el sacrificio y en la entrega al servicio del otro, por amor a Mí.
Y vosotros, rebaño fiel, mucho deberéis sufrir por seguir a vuestro Maestro; mas no será en vano, no será en vano, os lo garantizo.
Y este anuncio es el que debe ser conocido con mayor velocidad, pues es el remedio que antepondremos al trabajo del Demonio. Debéis fundar la orden seglar de los Apóstoles de los Últimos Tiempos, a la cual pertenecerán todos aquellos que sigan Mis Palabras, guiados por Mis sacerdotes elegidos, con espíritu de unidad en la Santa Iglesia; recordadlo: en todas partes del mundo, Mi Madre y Yo estamos llamando a un apostolado activo; no es sólo oración: es acción.
Vosotros sois portadores de la Gracia, obrad consecuentemente; quien tenga oídos que oiga.
Hijos Míos: poned vuestra voluntad a Mi servicio y todo se logrará, no os desaniméis.
Yo os bendigo, recibid de Quien os ama la bendición: en Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Mi paz reine en vuestros espíritus.
En el momento de recibirme en la Santa Eucaristía, recordad: Jesús, ven a Mí, te amo... y estaré con vosotros.
Paz a ustedes.

Apocalipsis, Cap. 3, Vers. 14 al 22.



Ninguna hoja, una vez caída y reseca,
vuelve al árbol


9 de enero de 1998 (Primer Viernes de mes).
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Observad, pues, aquel árbol robusto y fuerte... cómo al ser agitado por terribles vientos, suelta aquellas hojas que no están perfectamente adheridas a él o que están secas; y esto es necesario para que la savia y la vida llegue a las demás hojas y las fortalezca. Así, unas se desprenderán y caerán para morir y ser pisoteadas; y a su vez, otras reverdecerán y se fortalecerán.
Ved, entonces, Mi Obra, agitada por el viento de la tentación... la incertidumbre... la tibieza. Permito, entonces, esta agitación para que en ella se desprendan aquellas hojas secas, inútiles... y caigan... y no estorben el crecimiento de las otras, verdes, fuertes, que desean vivir adheridas al tronco, que Soy Yo. Os repito: es necesario que estos vientos soplen para descubrir cuáles hojas permanecerán y cuáles perecerán.
Tened Paz. Yo os bendigo para que obtengáis auténtica fortaleza y enfrentéis los vientos venideros, adheridos a Mí; recibid Mi Bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Ninguna hoja, una vez caída y reseca, vuelve al árbol... recordadlo bien. Paz.

San Lucas, Cap. 3, Vers. 1 al 6.



...Ninguno puede llamarse Mi discípulo
si hace acepción de personas...


13 de marzo de 1998.
La Paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Recordad y tened presente contínuamente Mis enseñanzas: ninguno puede llamarse Mi discípulo si hace acepción de personas; tratad a todos con humildad, con mansedumbre, con respeto, con amor; sed un consuelo para quienes os rodean, sed un alivio para los que sufren y así estaréis siendo vivos reflejos de Mi Corazón Misericordioso. Dejad en todas partes el Mensaje de Mi Amor, sed vosotros el estandarte vivo de la Misericordia; tratad a todos con igual bondad que la de vuestro Dios, que da el sol y la lluvia a unos y a otros. Tened presente ésto y creceréis espiritualmente.
Tened Paz. Recibid Mi bendición, que ella os fortalezca y os ilumine el camino, en el Nombre del Padre y del Hijo y Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Siempre hay alegría en el Reino de los Cielos por los pecadores que se convierten, sean ricos o pobres, poderosos o humildes, sencillos o encumbrados... sed así vosotros y obtendréis Mi bendición. Paz.

Jeremías, Cap. 33, Vers.14 al 26.



Ha llegado el momento de arrojar
nueva semilla en el surco


6 de marzo de 1998 (Primer Viernes de mes).
La Paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Ha llegado el momento de arrojar nueva semilla en el surco y vosotros sois los trabajadores llamados a realizar esta tarea, con empeño y con cuidado. Yo os he elegido de entre muchos, os he llamado, os he atraído a Mi Santuario, y hoy os encomiendo la misión de propagar la devoción a la Divina Misericordia con todos los medios que os sean posibles. Dad a conocer, pues, Mi Corazón abierto por la lanza, derramando amor sobre la humanidad; hablad a todos de Mí, y estaréis así cumpliendo la primera parte de vuestra misión.
Si tenéis dificultades en vuestra empresa, Yo os acompañaré, recurrid a Mí... llamadme y ahí estaré, abrid vuestro corazón y a él vendré con toda Mi fuerza. Realizad ahora esta tarea mientras Yo os observo... más adelante volveréis a Mí y os encomendaré nuevos trabajos. No corráis si deseáis llegar a buen destino.
Tened Paz. Vuestras frentes serán marcadas por Mis Arcángeles y ese signo, Mi Signo, será para vosotros señal de protección.
Recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Los pasos que déis en soledad, serán estériles; mas, aquellos que déis tras los Míos, producirán abundante fruto. Paz.


San Lucas, Cap. 21, Vers. 1 al 11.



Guardad en vuestros corazones
las enseñanzas recibidas
y transmitidlas con vuestra conducta


20 de marzo de 1998.
La Paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Confiad y practicad todo cuanto os He enseñado a través de Mi instrumento, pues El Señor no se aparta de su compromiso con él.
Yo le He dado la Gracia de otorgar la salud de cuerpo y espíritu a aquellos que reciban su bendición, y hoy confirmo ésta fuerza en sus manos, siempre que sea utilizada para edificación, para la paz, para el bien y para propagar Mis Mensajes. Podrá así, con seguridad, imponer sus manos a los enfermos y éstos sanarán, y liberar a los oprimidos por espíritus malignos, pues ante su presencia, huirán. Yo lo defenderé de sus enemigos, velaré sus noches, bendeciré sus días y le daré una guardia especial de ángeles que lo acompañará donde esté; no por sus méritos, sino por Mi Misericordia y respetando Mi elección, pues Yo lo He llamado y le daré lo necesario para cumplir con su Misión.
Tened Paz. Yo os bendigo, Yo El Señor os doy Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Guardad en vuestros corazones las enseñanzas recibidas y transmitidlas con vuestra conducta; sólo así seréis dignos de ser llamados Mis discípulos. Mi Mano no se aparta un instante de Mi elegido. Paz.


San Lucas, Cap. 21, Vers. 8 al 19.



Mucho espero aún de vuestra tarea,
muchas almas que debéis atraer a Mí


3 de Abril de 1998 (Primer Viernes de mes).
La Paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
No es momento, Apóstoles, de hermosos discursos sino de trabajo; no es momento de palabras sino de acción. Mucho espero aún de vuestra tarea, muchas almas que debéis atraer a Mí.
¿Qué mejor regalo podéis hacer a aquellos que vagan errantes por el mundo buscando paz, que darles a conocer Mi Misericordia y Mi Amor?, ¿qué tesoro mayor podéis ofrecer que el que Mi Corazón guarda?, ¿qué riqueza más grande que la de Mis bendiciones? Id pues, sin dudar y trabajad intensamente; no es momento de hablar sino de hacer.
Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Recordad que toda empresa bendecida por Mí, fructificará prontamente, mas toda iniciativa fuera de Mi Camino, se marchitará y morirá sin remedio.
Paz.

San Lucas, Cap. 2, Vers. 8 al 20.



¡OS HABLO A LOS CATEQUISTAS!

20 de julio de 1990.
La paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
En un mundo destruido por el egoísmo, recibid la paz; en un mundo hundido en el pecado, recibid Mi paz; en un mundo olvidado de Dios, descienda sobre vosotros la paz; esa paz interior que sólo se da en las almas que reconocen al Señor y al encontrarlo se adhieren a Él con todas sus fuerzas; llorando sus miserias, pidiendo perdón por sus limitaciones y recurriendo a la Misericordia. YO OS ASEGURO: NUNCA FALTARÁ MISERICORDIA PARA QUIENES LA PIDAN A TIEMPO.
Existe en la actualidad una figura dentro de la estructura de la Iglesia, que se ha ido desdibujando, y que en estos momentos tan difíciles debería ser un canal abierto a Mi gracia, en cambio, el mal desempeño de este papel por muchos, está haciendo que la Fe se vaya enfriando hasta desaparecer... ¡OS HABLO A LOS CATEQUISTAS!, aquellos que como Mis Apóstoles deben llevar Mi Palabra, no transformándola según su capricho sino tal cual es y sin concesiones. Un fenómeno especial ha sucedido, pues no hay muchos que se ofrecen para realizar tal tarea, y los sacerdotes, lejos de seleccionar, toman a quien venga y he ahí los resultados, cada uno habla de su propio dios, pero no habla de Mí. Cada uno enseña el dios que le permite su preparación, su voluntad, su inteligencia, o simplemente sus ganas, pero no la totalidad de la Doctrina de la cual es depositaria Mi Iglesia. Es más, muchos se toman el atrevimiento de no preparar en absoluto lo que se dirá, pensando que el Espíritu Santo va ayudarlos en cada momento, y que toda palabra que de su boca salga será inspirada, en nombre de esta inspiración se cometen los más gruesos errores, y es así que tenéis catequistas partidarios del divorcio o de la comunión en la mano o anticlericales y aún afines con el socialismo... todo es válido... ¡Yo os llamo hoy, sacerdotes: guardaos bien a quien entregáis el tesoro de transmitir las enseñanzas de la Fe!, y si no encontráis personas debidamente dispuestas, hacedlo vosotros mismos antes que entregar el rebaño en manos de cualquiera.
Se hace necesaria una revisión general, se hace necesaria una actualización de la Fe, que ha pasado a ser solamente una palabra dentro de Mi Iglesia. Todo es estructura, todo es planificación, todos son roles, funciones... no hay lugar para Dios en esta batalla de organizaciones. El Señor, Dueño de la Iglesia, no puede comandarla ya porque sus mandos no responden a la suave Voz del Pastor, sino a sus propios caprichos. Yo os digo: guardad bien lo bueno y desechad prontamente lo malo si no deseáis enfermar mortalmente el Cuerpo Místico de vuestro Señor.
Y vosotros, estad atentos, oíd y ved bien qué se enseña y cómo se enseña a vuestros hijos, amigos, parientes, conocidos; qué se les habla en la preparación a los distintos Sacramentos, y en la medida de vuestras posibilidades, completad esa formación vosotros con vuestra palabra de aliento y de confianza hacia la Santa Madre Iglesia. Llenad vosotros el vacío, preparaos bien, para eso sois Apóstoles de los Últimos Tiempos.
Amados, guardaos limpios para Mí, vivid santamente por Mí, sois los destinatarios de todo Mi Amor... no hagáis oídos sordos... ¿acaso vosotros también queréis dejarme?
Yo os bendigo, recibid abundantemente y según vuestra Fe, en el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Que vuestros corazones se inunden con la gracia del Espíritu Santo. Tened paz.


San Juan, Cap. 21, Vers. 15 al 19.



LA EDUCACIÓN

6 de marzo de 1992 (PRIMER VIERNES DE MES).
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Deseo advertiros de un peligro especial. Deseo poneros sobre aviso de una situación que da fuerza al Enemigo de las almas entre vosotros. EL HA TOMADO LOS SECTORES SUPERIORES DE LA EDUCACIÓN Y HACE QUE TODA LA EDUCACIÓN DE TODO LOS PAISES DEL MUNDO ESTÉ DIRIGIDA A ABANDONAR PROGRESIVAMENTE LA FE EN DIOS. Ved como en las aulas de enseñanza ya no existe el signo de Mi Cruz, ved como ya no se tratan temas religiosos. Observad como Mi Evangelio es pisoteado por quienes enseñan en honor a la ciencia. Y no es solución pues la apertura de colegios que dicen llamarse católicos, pues estos son peores aún: ALLÍ SE ENSEÑA MI DOCTRINA DEFORMADA y se pervierte desde pequeños la noción de Iglesia y de Dios. Escasos, muy pocos son los lugares donde vuestros hijos pueden recibir educación conveniente. Esto no significa que no deben concurrir sino que exigen de vosotros la formación complementaria, la adaptación de esa realidad a la realidad cristiana. Pues si se enseñan conocimientos sin fe, tarde o temprano se terminará en la soberbia, por eso apoyad a vuestros hijos y vigilad atentamente, lo que aprenden, cómo, cuándo y de quién, para evitar desviaciones.
Demás está preveniros sobre el accionar del Enemigo de las almas que quiere, a través de las malas compañías, transformar a todos en sus servidores. Por eso mirad con atención con quienes vuestros hijos hacen amistad, y no temáis parecer demasiado cortantes ante el peligro e intervenir, porque luego será tarde. De vosotros depende, de vosotros solamente, como padres y como educadores.
Si encontráis profesores y maestros que enseñan dignamente como Yo os lo pido, apoyadlos, acercaos a ellos, ayudadlos.
La lucha es muy dura, mas Yo estaré presente en medio vuestro, no temáis.
Tened paz, durante el rezo de la Consagración a Mi Divina Misericordia, Mis Arcángeles pasarán entre vosotros signando vuestras frentes. Que esta señal represente vuestro cambio sincero de vida y vuestra adhesión a Mí, Yo os bendigo, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
No os interesen amistades humanas, no os interesen conveniencias propias, sólo lo que el Señor quiere de vuestras vidas, aunque sea una cruz. Paz.

Profeta Joel, Cap. 3, Vers. 9 al 15.



MENSAJES ESPECIALES

28 de diciembre de 1987.
Daniel Cap. 3, Vers. 19 al 24 y del 46 al 50.
Dice el Señor, que los mensajes de este tipo sólo serán dados aquí (Berazategui) y deben ser recopilados aparte para mantener la vivacidad espiritual del grupo, aunque pueden también transmitirse a todos y especialmente a los sacerdotes.
Tenemos que aprender a escapar de las llamas del infierno; esas llamas no afectan al que se dedica al Señor en oración y al que lleva una vida piadosa. Este es el significado de la lectura anterior y de lo que viene después, pero esto debe ser tomado aparte; lo que viene ahora tiene que ir aparte, como un anexo, como un mensaje aparte pero también para todos, porque es una enseñanza más profunda.
SOBRE LA PIEDAD: Primera Parte
Habéis visto que os pido actitud de piedad en Mis templos y en vuestras oraciones. Las actitudes de piedad deben comenzar desde lo profundo del corazón. Actitudes de piedad no son sólo actitudes físicas, no consisten solamente en gestos, consisten en inclinación del corazón hacia la gracia.
DEFECTOS DE LOS QUE INTENTAN
ESTA VIDA DE PIEDAD
Primero: Excesiva exteriorización: Cuando se realiza excesiva exteriorización de las medidas pietistas, se pierde el contenido y la gracia interior y se termina realizando una obra teatral sin sentido.
Segundo: Excesivo respeto humano: Cuando se quitan las medidas de piedad pensando que son motivo de escándalo, como la quita de las mantillas en las mujeres, recibir la Sagrada Comunión de rodillas o las reverencias hacia el Santísimo Sacramento del Altar, hacia las imágenes que Me representan y representan a Mi Santísima Madre, al rezo del Santo Rosario de rodillas y con los brazos en cruz, todo ello lleva a la destrucción de la piedad.
Tercero: Excesivo orgullo por nuestras medidas de piedad: Aquellos que piensan cumplir con todo y hacer todo porque hacen algunos gestos y se visten como santos y se cubren como santos y hablan como santos y en el interior no son santos ni mucho menos. Recordad a los lobos disfrazados de cordero; eso lleva a un falso orgullo de cumplimiento y fariseísmo que no es bueno.
Combatid estos vicios acerca de la piedad, combatidlos con todas vuestras fuerzas. Adoptad medidas de emergencia sobre la humildad y sobre todo en las acciones pietistas debéis olvidaros, dice el Señor, de vuestro carácter, debéis olvidaros de vuestras marcas personales, debéis olvidaros de vuestro orgullo, debéis olvidaros de vosotros. La verdadera piedad nace de la entrega total a Mí, por Mí, en Brazos de Mi Madre.
FIN PRIMERA PARTE
LA PIEDAD: MEDIDAS CORRECTAS A ADOPTARSE
La verdadera piedad nace:
Primero: de una profunda y sincera sensación de deseo de unión con el Señor. Una visión auténtica de la realidad de el Señor en Su Majestad, Omnipotencia, Omnipresencia y nosotros Sus seguidores, en nuestra miseria, hundidos en el fango del pecado, de la inmoralidad. De este ejercicio realista se pasa a la conciencia verdadera de la Presencia de Dios en todas partes y en todo momento y a nuestra total humillación y anonadación frente a Él. Eso llevará al Santo Temor de Dios, unido íntimamente con la piedad, pues todos los gestos pietistas, se realizan frente al Señor, para el Señor, por el Señor, que todo lo ve y cuya Justicia es inexorable. De ahí, todo gesto, toda acción, debe estar dirigida, en primer lugar por el amor y deseo de unión con nuestro Dios y en segundo lugar sabernos hijos de Su Misericordia, no merecedores de Su perdón aún así alcanzados por Su Gracia. Así se entra en la relación amorosa con el Señor donde gestos y palabras refleja abundancia del corazón y no habrá ningún hecho exterior que no sea fiel reflejo, fiel espejo de lo que nuestro corazón guarda.
La piedad y la humildad están íntimamente ligadas, no puede ser piadoso quién no es humilde, quien no se destruye a sí mismo para construirse nuevamente en Dios. Ya hablaremos luego sobre la humildad. Sabed que os deseo piadosos y el signo de la piedad es oración de rodillas, corazón compungido y anonadado, frente a la Presencia del Señor, y profesión de Fe pública, así sois piadosos cuando demostráis ser Mis hijos frente a todo el mundo.
LA PIEDAD DURANTE LAS ORACIONES
Deseo que los actos piadosos realizados en las oraciones sean los pedidos por Mí. Oración con los brazos en cruz, cabeza cubierta
(las mujeres), no a las modas escandalosas, oraciones despaciosas, meditadas, profundas.
LA PIEDAD DURANTE LAS MISAS
En el Santo Sacrificio del Altar debéis comportaros como si estuvierais en el Gólgota, frente a Mí. ¿Cantaríais esas canciones a los pies de la Cruz? ¿haríais esos gestos viendo correr Mi Sangre a través del madero? ¿conversaríais de otros temas viendo La Dolorosa abrazada a Mis Pies?
LA PIEDAD CON LAS IMAGENES
Debéis tener actitud de respeto y piedad frente a las imágenes que Me representan y a Mi Santa Madre y a los Santos Angeles y a estos Santos que están aquí Conmigo en Mi Reino. Pero no excedáis esas medidas de forma que seáis más piadosos con Mis imágenes que Conmigo mismo. No beséis la imagen de Mi Rostro si no deseáis verme en cada hermano, no os arrodilléis frente a Mi Cruz si no deseáis portar la vuestra con resignación y amor. No os inclinéis frente a Mi Madre si no dejáis que Ella os enseñe como hacer para alcanzar el Reino. Y sabed que el Señor cambia la forma como quiere y cuando quiere de Sus Palabras según las necesidades de cada caso y ocasión y así como grandes oradores dominan su auditorio, según Mi auditorio, son Mis Palabras y Mis enseñanzas. A quién más bajo, bajo, a quién más alto, alto, a quién más débil, débil, a quién más fuerte, fuerte, cada uno en su medida, cada uno en su necesidad, cada uno según lo que necesite. Continuad...
Nos bendiga Nuestro Señor, nos da la Paz, en el Nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo.



SOBRE LA HUMILDAD

27 de enero de 1988
El que se humille, será ensalzado; y el que se ensalce será humillado. De ahí se
deduce con toda claridad la medida que mayor beneficio reporta al alma. Para obtener verdadera elevación a los ojos de Dios, que es la única elevación auténtica y que supone alcanzar el Reino, es la humildad.
Humilde es aquel que vence su carácter en beneficio propio y de los demás; humilde es aquel que antes de realizar cada obra, aunque sea de su agrado, piensa, si es de agrado de su Señor y Rey; humilde es aquel que esconde un gesto o una palabra por no provocar irritación en un hermano y ganarlo para el Reino; humilde es aquel que teniendo el poder enorme de la oración aún se hace pequeño, se arrodilla y pide en secreto y luego no levanta su mano y dice: “yo he conseguido con mi plegaria” porque sin Mi Misericordia nadie es nada.
Tened en claro que la humildad ilumina a todas las demás virtudes con un fulgor especial. La Fe de los humildes, la esperanza del humilde, el amor de los humildes.
Para ser humilde no es necesario vivir en un lugar precario, ni vestirse andrajosamente, ni comer de vez en cuando, porque el orgullo puede anidar aún en un corazón miserable, pero no humilde. Humilde es aquel que usa todo lo que tiene, capacidades intelectuales, capacidades físicas, capacidades espirituales, en sometimiento a la Voluntad Divina para ganar almas sin mirar su propio interés. Humildad es la virtud netamente contraria al orgullo que es el estandarte de Satanás, de ahí que es tan difícil de conseguir.

MEDIOS PARA ALCANZAR LA HUMILDAD
Primero: la oración profunda, sincera, entregada, continua, perseverante.
Segundo: Estado de gracia profundo, también, continuo.
Tercero: Participación en los Santos Sacramentos, con devoción y sencillez y con piedad; ya hemos visto que es piedad.
Usando estas tres armas fundamentales adheríos a la Santa Iglesia, a través de la Santísima Madre, Virgen María, Maestra de humildes y Grande entre las grandes, aprended de Ella, Reina y Señora del Cielo y de la tierra y nunca ordena, siempre pide; nunca manda, siempre ruega; nunca presume, siempre trata de no figurar. Os he dado otros maestros pero como esta Madre ninguna y sabed que la humildad, es el paso fundamental, el último escalón, para llegar a ser santos. Quien es humilde acata con ese mismo don, unido a la obediencia, las disposiciones de la Santa Iglesia, Madre y Maestra. Eso es la humildad; no muchas palabras, acción; no muchos deseos, entrega; no muchos discursos, oración profunda. Nadie puede enseñar a otro a ser humilde, cada uno en su medida, debe tomarse a sí mismo y negarse; sólo así se encontrará humilde.
El sello inconfundible de la humildad es el no rechazar la situación que sobrevenga de ésta; no rechazar la Voluntad Divina aunque sea contraria a la propia y aceptar lo de todos los días como expresión de esa Palabra que os salva, os sana, os redime y os eleva.
Sed humildes y seréis Angeles.
Más adelante hablaremos de la presencia en los hombres de Mi Palabra y de la necesidad del apostolado de los varones.
Id en Paz, todo pedido es escuchado y todo deseo será colmado, cuando sea el tiempo y el momento. Recibid bendición de vuestro Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.




LA PAZ

13 de julio de 1988.
Paz a vosotros, seguidores Míos. Y de esto es de lo que hablaremos hoy: LA PAZ.
Vosotros que habitáis un mundo en guerra. Vosotros que vivís luchando por vivir. ¿Sabéis acaso lo que es la paz?
Oíd lo que habla la Verdad, oíd lo que enseña el Maestro, escuchad y aprended humildemente y obtendréis felicidad.
La paz merece ser observada desde dos aspectos. El primero de ellos el interior: la paz profunda y espiritual que muchos quieren ganar y no saben obtener pues ponen de por medio su orgullo. La paz interior sólo se logra con equilibrio y armonía con el Señor. La paz no es insensibilidad; la paz interior no es un simple tranquilizar los pensamientos; la paz interior es un fluir de gracia del hombre hacia Dios y de Dios hacia el hombre que hace que el hombre se eleve y entre en contacto íntimo con su Creador eso trae la paz aún en un ambiente hostil aún en un lugar geográficamente impedido de recibir paz. Puede tener paz interior un soldado en medio de una guerra.
El otro aspecto de este Don del Cielo es la paz como relación entre todos los hombres y esto no es sólo ausencia de violencias. La paz es armonía, lo repito, con el Creador. La paz se da del cumplimiento individual de los Mandamientos y preceptos del Señor. La paz es el nexo entre los hijos de la Iglesia. La paz es el saberse hijos de Dios y actuar como tales.
Muchas veces vosotros oís discursos en honor a éste Don, pero en realidad, existe la paz por miedo y esa no es paz. Existe la paz por comodidad y esa tampoco es la que Yo os doy. ¿Y sabéis porqué os he dicho: La paz que Yo os doy es diferente? Pues Mi paz es paz de reinado de amor. LA PAZ ES EL REINADO DEL AMOR EN LOS CORAZONES. Por consiguiente en vuestra relación personal con vuestro Dios obtendréis la paz si el amor reina en vosotros. Y en todo el mundo obtendréis la paz si el amor del Señor reina en la sociedad, en los paises, en los gobiernos y predomina ese amor sobre cualquier otro interés. De otra forma cualquier otro tipo de paz es un disfraz de carnaval.
Ahora lo tenéis con vosotros y él
(vidente) os transmite cada cosa. Llegará un momento en que no permitiré que esté tanto entre ustedes. Lo conservaré más alejado. Sus gracias se mantendrán pero deberá estar más escondido de la mirada del mundo, pues lo he sacado a luz para que lo conozcan pero no para que usen de él de continuo. Sólo en el tiempo de presentación y prueba, luego haré valer los Dones que le he dado.
Tened amor, hijos Míos, equivale Mi saludo a decir: la paz esté con vosotros.
Yo os bendigo. Emprended toda obra en Mi Nombre y Yo participaré. Pues por siempre soy Padre, Hijo y Espíritu Santo. Continuad vuestra oración.


Apocalipsis Cap. 3, Vers. 17 al 22.



LA NECESIDAD DEL APOSTOLADO
DE LOS VARONES


22 de marzo de 1988.
¿A dónde vais vosotros tan apresurados hijos Míos? ¿Hacia donde corréis? Con vuestro apuro podéis perderme de vista y si no tenéis guía ¿a donde arribaréis? Dejad que os guíe y no intentéis guiarme vosotros. Sabed esperar los tiempos del Señor pues Yo sé que es propicio en cada momento.
Cada Palabra que surge de Mi boca y llega a vosotros hace nacer en cada corazón, distintos sentimientos, pero todos inclinados hacia lo mismo, hacia la perfección espiritual y la salvación del alma. Es como aquél hombre que planta dos árboles diferentes, uno alto y frondoso, el otro más bajo y con muchas ramas; el alto y frondoso produce frutos robustos, brillantes y carnosos; el pequeño produce frutos diminutos pero muy aromáticos y muy dulces en su sabor ¿Acaso el dueño desechará el primero por no producir frutos iguales al segundo, o el segundo por el primero, o más bien aceptará cada fruto según su especie, y con agrado verá y gustará cada uno de ellos? Pues así sois vosotros. Ese árbol alto y fuerte sois vosotros, hombres, pues vuestros frutos tardan en venir, mas son firmes y vuestras ramas soportan mejor el temporal y vuestras raíces profundas que significan compromiso verdadero son casi inconmovibles cuando estáis verdaderamente compenetrados en algo.
Y vosotras, pequeñas, vuestro fruto sirve para endulzar la boca del Señor con vuestras oraciones y no sois desechadas sino bienamadas. Vosotras, hijas Mías, mujeres, rendid también vuestros frutos y el Dueño del huerto os sabrá recompensar. No separo hombres de mujeres, exijo a cada uno según lo que he dado, son dos caminos hacia un mismo destino. Una ruta es fuerte y rápida, bien señalizada; la otra es más sinuosa, con suaves declives y paisaje arbolado, mas las dos arriban a Mí.
Vosotros, hombres, todo encaráis con lucha y fervor, poniendo todo en todo. Y vosotras, pequeñas, a veces os entretenéis en las dulzuras comunes, pero sabéis arribar bien a la meta. Por eso a vosotros varones, os digo: vuestro Señor, que ha venido a este mundo y ha sido como vosotros, varón, os desea firmes, comprometidos, pues cuando tomáis presa ya no hay quien os haga apartar de ella, por eso os he puesto como cabezas de familia y por eso ocupáis los puestos de preferencia en la dirección de la mayoría de las cosas del mundo, pues de vosotros es la iniciativa, y de ellas, las pequeñas, la inspiración; inspiración e iniciativa que marcharán siempre unidas como Mi Madre y Yo: Ella inspira y Yo doy y pongo por obra.
Seguid siendo directos y sin dobleces si deseáis ser de los Míos, pues así os deseo. Pero apaciguad vuestros ánimos, descansad un poco o el camino os encontrará demasiado fatigados, Yo seré vuestro remanso y permitidme que os siga guiando.
Llamado a este mundo de hoy: el Señor convoca a los hombres, necesito varones santos, el Señor os llama y enteraos, sabed todo de Mí y seréis plenamente hombres dentro de Mi Iglesia. No temáis que la religión no es cosa de mujeres, la religión es cosa de Dios.
Y vosotras, Mis pequeñas, no abandonéis nunca el camino de la Fe, pues por vuestra iniciativa en la oración son santificadas todas Mis Obras. Dejaos guiar por los hombres e instruídlos con las gracias que vienen del Cielo, íntimamente, con santa inspiración, todo vendrá de Mí si os dejáis inspirar.
Hombre por hombre siempre vale aquel que tiene más fuerza espiritual, aquel que está dedicado a Dios. Sólo ese es imbatible, pues ni el Cielo ni la Tierra, ni la vida ni la muerte, ni el abismo ni las tinieblas ni los demonios podrán alejarlo de su meta final que es la Patria Celestial. ¡Valor, pescadores Míos! ¡Valor! Yo estoy con vosotros.
Tened Paz. Quien os ama os bendice con bendición de Padre, Hijo y Espíritu Santo.


Apocalipsis, Cap. 22, Vers. 11 al 17.



LA PACIENCIA


4 de junio de 1988.
Descienda la Paz sobre cada uno de vosotros hoy, ovejas Mías.
Oíd, hombre del mundo, si queréis ganar Sabiduría; prestad atención, hombre que quiere seguir la Ley del Reino, y llegarás a ser perfecto.
LA PACIENCIA
La paciencia tiene tres grados, tres formas diferentes de ejercitarse.
EL PRIMERO: SED PACIENTES CON VUESTROS ENEMIGOS.
Vosotros tenéis a vuestro alrededor cantidades de personas que no conocen Mi Rostro ni viven Mis Pensamientos, que no se acercan a la Santa Madre Iglesia, que no se entregan en su vida a Mí. Todos ellos son enemigos no declarados pero enemigos al fin de la salvación de vuestra alma y de su propia salvación. Sed pacientes con ellos, mantened la firmeza, no cedáis vuestro terreno, pues la Gracia no cede frente al mal antes bien forma un dique, contiene al mal y terminará según Mi inspiración convirtiendo ese mal que os aqueje a través de ellos en un bien para ellos y para vosotros si sabéis ofrecerlo.
EN SEGUNDO LUGAR: LA PACIENCIA CON VUESTROS AMIGOS Y COMPAÑEROS, HERMANOS MAS CERCANOS, AQUELLOS QUE OS RODEAN QUE SON PARTE DE VUESTRA VIDA CON QUIENES OS UNEN AFINIDADES. AQUELLOS A QUIENES AMAIS.
También debéis ejercitar vuestra paciencia con ellos pues por ser humanos tienen también sus defectos propios y vuestra obligación es ayudaros mutuamente a corregirlos con santidad, con humildad, mas con la misma firmeza.
La paciencia se basa en la firmeza del corazón en la Fe.
Y EL TERCER ESCALON DE LA PACIENCIA ES CON VOSOTROS MISMOS, HIJOS.
Sed pacientes con vuestras dificultades y problemas por seguirme. Muchas veces sabéis ayudar a otros y no sois pacientes con vosotros mismos. Muchas veces guiáis bien a un rebaño numeroso y no sabéis siquiera a donde llevar vuestra pobre alma sedienta. Sed pacientes, no queráis todo bien y ahora sino dejadme trabajar, tiempo por tiempo, con vosotros para vuestro bien.
La paciencia trae aparejada aceptación de la Voluntad Divina.
Y sabed que este escalón de santidad es un signo importantísimo para el mundo y es el título de propiedad del Reino.
Felices los pacientes pues de ellos es el Reino de los Cielos.
Hermosas palabras, llevadlas a la práctica.
Nadie mejor que vosotros para poner en práctica Mi Palabra en cada día. No esperéis el cumplimiento de otros para aprender. Ejercitaos vosotros mismos, todos los dones y el mismo don de la paciencia que afecta vuestra alma, lo hace en una forma especial en cada uno, no hay reglamentaciones ni recetas. Sólo os puedo dar esto: Mi bendición y Mi apoyo si lo aceptáis es consagrarse a Mi servicio.
Quién os ama os bendice a vosotros, hijos amados, y os sana de todo mal os proteja esta bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
He aquí las palabras y he aquí los hombres. Que vuestra actitud sea inmediata frente a ellas. Tened Paz.




UN INMINENTE PELIGRO DE GUERRA
ESTÁ A PUNTO DE DESATARSE


5 de junio de 1998 (Primer viernes de mes).
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
¡Cuán agradable es a Mis oídos la plegaria elevada con Fe! ¡Cómo reconforta Mi Corazón vuestras intenciones y vuestra confianza en Mi intervención!, pues Yo soy vuestro Salvador y Señor, y me alegro ejerciendo Mi Misión en vosotros. No temáis confiarme vuestro problemas; no tengáis miedo de aburrirme con vuestro pedidos, de cansarme; pues Yo todo lo sumergiré en el abismo inconmensurable de Mi Misericordia. Sólo a Mí podéis recurrir de ésta manera y por eso he puesto aquí Mi Santuario, para que muchos, día tras días, aprendan como vosotros que Aquí se hace realidad la inscripción de ésta Imagen: “Jesús en Vos confío”.
Elevad fervientes oraciones por la Humanidad entera, especialmente por un inminente peligro de guerra que está a punto de desatarse y cuyas consecuencias pueden ser fatales para toda la Humanidad; mas, aún es posible detenerla si oráis con Fe y Confianza, ofreciendo sacrificios y sobre todo, el mayor de todos los sacrificios -la Santa Misa- por ésta intención.
La pobre Humanidad gime y espera que la Mano de su Señor se manifieste y así será, cuando llegue el tiempo. No os es dado a vosotros saber con exactitud cuándo será; mas sí podréis ver, con la Luz del Espíritu Santo, la cercanía a través de los signos.
Tened paz. Recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Buscad siempre las cosas que realmente valen, aquellas que os puede abrir las puertas del Cielo.
Paz.


I Corintios, Cap. 12, Vers. 1 al 11.



DESDE EL PRINCIPIO Y POR SIEMPRE
DEBE SER ASÍ


15 de diciembre de 1995.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Desde el principio ha sido creada la mujer para el hombre y el hombre para la mujer. Desde el principio, y por siempre, debe ser así. Al buscar unirse hombres con hombres y mujeres con mujeres están disgustando la Voluntad Divina del Creador, y ofendiendo gravemente Sus planes sobre la Humanidad. Yo, el Señor, os lo digo: no será aceptado en el Reino de los Cielos quienes mantienen, alientan, defienden, provocan... y aún cada día tratan de acrecentar estos desórdenes graves entre hombres y mujeres.
¿Acaso no os recordáis cuando los grandes castigos cayeron sobre enormes ciudades? ¿No tenéis en vuestra mente que este pecado... que este desorden grave contra la Voluntad de Dios que cometen quienes pretenden hacer naturalmente lo antinatural y normalmente aquellos que no lo es, ya fue castigado y lo será con la misma justicia y severidad, ahora y hasta el fin de los tiempos? No en vano se ha predicho que los hombres de esta generación serían más perversos que las anteriores.
Manteneos vosotros firmes, y alejados de estas prácticas y de quienes la realizan. No caigáis vosotros, también, en el error de justificarlos. Orad por ellos, mas no los imitéis. Este mal acarreará otros males muy grandes sobre toda la humanidad. Ya lo veréis. Paz.
Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Manteneos limpios de pensamiento, palabra y obra, y Yo os resguardaré siempre.
Nuevamente Paz.


Apocalipsis, Cap. 19, Vers. 17 al 21.





RESPETAD, PUES, LA DIFERENCIA

15 de septiembre de 1995
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Seréis testigos y portadores hoy de un reclamo que Yo, el Señor, hago a aquellos que difunden la Devoción a Mi Divina Misericordia.
Sabéis, esta tabla de salvación debe llegar con urgencia a la humanidad entera para que buscándome Me encuentren allí, y puedan aferrarse a Mí en lo momentos de dolor que se aproximan. Mas sucede que algunos llevados por sus propios pensamientos, han compuesto otro tipo de oraciones con las cuales pretenden identificar esta Devoción. Mas no es así: He tenido una confidente, un hija predilecta iluminada por Mí. A ella he dictado palabra por palabra cuáles eran las oraciones que componían la Coronilla, la Novena, el Acto de Consagración, y le He mostrado Mi imagen.
Sobre todo esto, enseñado directamente por Mí, guardaré Mi promesa, pues a ello se refiere. Mas sobre aquellas oraciones, pedidos y prácticas compuestas por personas piadosas, solamente daré la misma atención que doy a las oraciones personales de cualquiera de Mis hijos que desea hablarme.
Entendedlo bien: las promesas de la Devoción a la Divina Misericordia sólo son válidas para aquellos que cumplen con las oraciones por Mí dictadas directamente a través de Sor María Faustina Kowalska. Respetad, pues, la diferencia entre algo creado directamente por Dios y algo creado por la imaginación humana, aunque con buena intención.
Tened paz. Ved claramente el camino que He marcado y seguiré marcando siempre, y no os dejéis engañar con monedas adulteradas. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
(Todos responden: “Amén”).
Siempre que elijáis, elegid lo mejor. Si vuestro Señor os ha enseñado un camino, por qué buscar otros.
Paz a quienes valoran Mi Santuario y Mi Ciudad.


San Lucas, Cap. 8, Vers. 4 al 10.




LAS SIETE ADVERTENCIAS FINALES


13 de marzo de 1992.
La paz a vosotros, ovejas de Mi grey.
Según el desarrollo de los acontecimientos actuales y según la etapa que estáis viviendo dentro de ésta, Mi Obra, sabed que ha llegado el tiempo de daros a conocer LAS SIETE ADVERTENCIAS FINALES, luego de las cuales, sólo restará el TERCER MENSAJE UNIVERSAL, estas siete advertencias estarán dirigidas a todo el mundo, pero muy especialmente a este país
(ARGENTINA), serán dadas en las reuniones pertinentes cuando lo considere necesario, sin advertencia previa para vosotros pues no sabréis cuándo... pero llegarán. Estas siete advertencias son los lazos que Mi Corazón tiende hacia este género humano que no desea oír la Voz de su Dios. EN LO QUE RESPECTA AL TERCER MENSAJE UNIVERSAL, ÉSTE SERÁ DADO ANTE LA PROXIMIDAD DE GRANDES ACONTECIMIENTOS QUE TRAERÁN COMO ÚLTIMA ETAPA MI ADVENIMIENTO COMO JUSTO JUEZ.
¡Cuánto os conozco! ¡Sé que ésto despierta vuestra curiosidad e interés; mas no es lo que deseo. Deseo que ésto despierte vuestro celo apostólico, deseo que ésto os llame a un compromiso mayor, a un trabajo cada vez más comprometido por transmitir Mis Palabras, a una fe vivida y defendida en obras.
Mas muchos de vosotros tenéis todavía el corazón endurecido. Meditad... meditad porque ya llegan los momentos de decisión y estar adherido a esta Obra puede significar la pérdida de la vida material. Mas Yo estaré con vosotros a cada instante y los prodigios y señales que realizaré en este lugar, no serán olvidados por quienes los presencien, ya lo veréis.
Tened paz, os bendigo y os invito a ser auténticos seguidores de esta Obra en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
No olvidéis que estoy con vosotros, no lo olvidéis... pues Yo no lo olvido. Paz.


Hechos de los Apóstoles, Cap. 16, Vers. 16 al 34.


PRIMERA ADVERTENCIA FINAL

1 de mayo 1992 (Primer Viernes de mes).
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
No creáis que fingiendo delante de vuestros hermanos me engañáis, ni penséis que os juzgo por vuestras apariencias exteriores.
Sabed que os veo y conozco profundamente y sé de la disconformidad en vuestros corazones sobre Mis pedidos, y os sigo dando aún tiempo para que caigáis en la cuenta de que es vuestro Dios quien os habla. Sólo os advierto: ¡No intentéis burlaros de Mí!
Sed como debéis ser frente a Mí, sin preocuparos por complacer a quienes os rodean por bien o por mal; y dejad, por vuestro bien... dejad de lado esas disputas interiores que tanto mal os hacen, que tanto os impiden ver una realidad tangible. Esta es Mi Obra, entendédlo, y si os quedáis fuera de ella, es por vuestra responsabilidad, sabédlo bien. No carguéis culpas en nadie, sois vosotros mismos los responsables de aceptar o nó, las exigencias de este momento.
Oíd ahora la Primer Advertencia Final: Es para todos aquellos que combaten en contra de Mi Obra, desde todos los sectores, aún desde dentro de la misma... ¡TENÉIS VUESTRA LUCHA PERDIDA! Os doy ahora oportunidad de abandonar esa lucha y colocaros bajo Mi protección. Decidid pronto, estéis donde estéis, pues Yo me pongo hoy al frente de Mi ejército para combatir en vuestra contra y lo haré de todas las formas de las cuales soy capaz, presentando batalla en todos los frentes y no descuidando a ninguno. Sabédlo y recordad Mi Primer Advertencia: ¡Vosotros que deseáis ser enemigos de esta Obra, sois Mis enemigos, y Yo estoy contra vosotros en favor de ella. Y sabed que cuándo el Señor entra en combate, lo hace con todas sus fuerzas, con todas sus legiones, con todas sus armas. Vosotros elegid.
Y sabed que frente a Mí, no importan las investiduras, los títulos, estudios, nada es importante frente a un Dios combatiendo en defensa de la Verdad.
¡Insidiad y mentid, tramad y tended trampas! una a una, todas serán destruídas.
Abandonad la necedad, ved la luz, o pereceréis como los egipcios en el mar.
Primer Advertencia Final: No podéis luego decir que no os he dado oportunidad para rendir vuestro orgullo frente a Mí.
Tened paz.
Yo os bendigo para que estéis listos para la lucha. Mis Ángeles marcarán vuestra frente. Estas marcas serán signo de triunfo para los fieles y ardor de Infierno para los traidores.
Recibid Mi bendición en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: Amén).
Si vuestro Señor habla en serio... tomádlo en serio por vuestro bien, pues la Misericordia espera hasta un límite por vosotros desconocido, ¡PERO LÍMITE AL FIN!
Tened paz, si estáis en paz Conmigo.

San Juan, Cap. 15, Vers. 18 al 27.


SEGUNDA ADVERTENCIA FINAL

13 de mayo de 1994.
Paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Oíd con atención la SEGUNDA ADVERTENCIA FINAL: Ensancha sus fauces el seno del Infierno para recibir a multitud de almas que en él caen, y que provienen muy especialmente de dos diferentes estratos; multitud de jóvenes, perdidos por su vocación satanista e inspirada por el mismo Demonio que domina casi en su totalidad la juventud.
Y los sacerdotes y religiosas que han relajado su vida espiritual y hoy como nunca se pierden también en aquel lugar de tormento, con mi más profundo dolor. Si esta advertencia llega a vuestra manos, no la dejéis pasar, ES MOMENTO DE LUCHAR ELEVANDO CON FE VUESTRA PLEGARIA, NO ESPERÉIS MÁS, PUES LA LUCHA DESENCADENADA NO CESARÁ HASTA EL TRIUNFO FINAL DE UNO DE LOS INTERVINIENTES. El Demonio se debate, aún sabiendo que ha perdido, por arrastrar a todas la almas posibles, y vosotros, humanidad entera, debéis defenderos con la oración, recurriendo a Mí, y Yo vuestro Señor intervendré. ¡Orad mucho, orad bien, por vuestros sacerdotes y religiosos!, que por sus infidelidades están haciendo tambalear Mi Iglesia, ¡y por vuestros jóvenes!, que por su indiferencia religiosa caen en manos de la peor atrocidad: EL SATANISMO DELIBERADO, pues ya os he dicho y os repito en esta segunda advertencia: CONMIGO O CONTRA MÍ... vosotros elegís...
La bendición para aquellos que la reciben con Fe, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Advertir es propio del tiempo en el que se puede aún cambiar la situación, recordadlo.
Paz.

Jeremías, Cap. 12, Vers. 14 al 17.


TERCERA ADVERTENCIA FINAL


16 de septiembre de 1994.
Mi paz esté con vosotros, ovejas de Mi grey.
Hoy deseo dirigirme de modo especial a vosotras, Mis esposas, religiosas, consagradas a Mí.
¿Tan pronto habéis olvidado vuestra promesa de fidelidad, que debo haceros recordar que en todas partes y en todo momento debéis presentaros como de Mi propiedad? ¿Por qué habéis abandonado los signos exteriores de vuestra consagración? Debe vuestro cuerpo llevar, así como vuestra alma el sello de pertenencia a vuestro Dios, a quién habéis desposado por toda la eternidad. Habéis encontrado en el mundo, pues, otros placeres que os agradan más que vuestro encuentro íntimo Conmigo. ¿Quién os ha enseñado a estar más dispuestas a cambiar según el gusto de la humanidad? Vuestra forma de vestir, de hablar, de conduciros... ¿quién, pues, os asegura que siendo más del mundo lograréis mayores éxitos? ¿Acaso puede un buen Esposo permitir que su esposa tenga otros amores... sin decir palabra... cuando le ha jurado fidelidad?
Amadas de Mi Corazón: muchas almas esperan vuestro ejemplo y vuestro trabajo. No creáis que una regla a seguir es una carga como no lo son Mis mandatos. Ellos son una seguridad de la que no debéis escapar, antes bien, debéis mantenerlas y defenderlas, vosotras, las más antiguas, no permitáis que se desprecie el espíritu de las fundadoras. Vosotras, las novicias, no os atreváis a intentar introducir en casa de vuestro Esposo modales del mundo, porque seréis repudiadas como las vírgenes necias que no cargaron sus lámparas con el aceite del Espíritu Santo.
¿No os ha sido suficiente el ejemplo de Mi Madre? ¿Creéis estar agradando más a vuestras madres, Teresa, Catalina? Tantas, que son y serán por siempre vuestro ejemplo. Estáis, pues, comenzando a oir más la voz del mundo que la de vuestro Dios.
Sabed que si no cambiáis esta actitud, muchas almas se perderán y vosotras seréis las responsables.
Y digo a aquellas consagradas que mantienen la Santa Regla de su Orden y que en todo siguen el camino de mortificación y piedad, enseñado por sus santas fundadoras: ¡No temáis! tenéis a vuestro Esposo de vuestro lado, acudid a Mí y siempre os defenderé, pues la esposa leal nunca será repudiada.
Quitad pronto de mi vista esos malos acontecimientos, y no pongáis a los hombres en Mi lugar!, porque vosotras sois Mías, y el mundo debe saberlo por vuestro aspecto y por vuestro comportamiento, pues si os avergonzáis de Mí, no esperéis nada de Mí.
Por vosotras, Mis consagradas, he dado hoy esta TERCERA ADVERTENCIA FINAL.
Paz a los que oís, paz a los que deseáis cumplir, paz a Mis hijos fieles, Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden : “Amén”).
El alma limpia con las Palabras de su Señor se conmueve de amor, el alma sucia con la Voz de Dios, tiembla de ira, y lo rechaza. Paz.

I Carta de San Juan, Cap. 3, vers 21 al 24.


CUARTA ADVERTENCIA FINAL



13 de septiembre de 1996.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Tened en cuenta con toda claridad la gran diferencia que existe entre conversión y simulación, pues si os convertís auténticamente cambiará vuestro corazón, vuestra forma de pensar y vuestra forma de obrar delante del Señor y de los hombres.
Mas si sólo os proponéis simular, podréis mantener exteriormente señales de piedad o conversión, pero en realidad el interior declara lo contrario. Y la raíz de ésto es vuestra propia comodidad, pues preferís agradar a los hombres, engañándolos, que intentar agradar al Señor, que os ama, luchando contra vuestras propias debilidades, y así hacéis las paces con ellas, presentando un aspecto de sepulcros blanqueados.
No os hablo de esta forma por desanimaros sino, al contrario, para preveniros de la caída. Tened paz.
Yo os bendigo y Mi Madre aquí presente también lo hace. Sed su alegría y seréis la Mía.
Recibid fortaleza y paz en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Oíd ahora una nueva Advertencia Final: Mi cólera se enciende contra aquellos sacerdotes que han dejado de lado el Sacramento de la Confesión, y no lo practican a menudo. Agregando a ésto el abandono de sus oraciones, se ponen así en manos del Enemigo y no tardan en caer. Por eso les advierto: ¡sacerdotes, volved a confesaros frecuentemente y a rezar vuestras oraciones para no caer!, de lo contrario tomáis el papel de Judas, sentado a la mesa del Señor para traicionarle. Paz.

San Juan, Cap. 10, Vers. 31 al 39.



LA JUVENTUD

9 de mayo de 1990.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
La Voz de vuestro Maestro vuelve a hacerse oír pues es necesario que vosotros, y todos los hombres de buena voluntad, vuelvan a recordar la sana Doctrina que he dejado como santo legado, a través de Mi Iglesia, que con el tiempo, debido a las intromisiones del príncipe de este mundo, se ha ido deformando, perdiendo, olvidando, ocultando, para que las almas, día a día, encuentren más difícil el camino. Mas no permitiré que todas perezcan sino que vendré Yo mismo como estoy viniendo y me presentaré como lo estoy haciendo ahora con la luz de Mis enseñanzas, para iluminar el sendero de aquellos que con corazón arrepentido desean volver a Mí y con buena voluntad desean servir al Dios viviente.
SABED QUE UNO DE LOS GRANDES PROBLEMAS QUE ENFRENTA LA HUMANIDAD DE ESTE SIGLO ES LA REBELIÓN DE LA JUVENTUD QUE SE HA TRANSFORMADO EN TODAS PARTES EN UN MONSTRUO INDOMABLE, sin ideales concretos, sin base firme, sin aportes, una juventud vacía, temporalista, sensual, a tal punto que la misma Iglesia intentando captar a estos jóvenes, ha desfigurado la imagen de lo sagrado dejando que ésta sea salpicada por el barro del mundanismo y es así que muchos jóvenes se acercan a la Iglesia porque ya no es Iglesia, para que siga no siendo Iglesia destruyendo lo poco de sagrado que en los templos quedase. Aún hoy ultrajan Mi Presencia en el Santísimo Sacramento del Altar con sus modas escandalosas y con sus comuniones sacrílegas. Buscad bien y no hallaréis un joven, en muchas comunidades, que sepa acercarse dignamente al Sacramento de la Penitencia; buscad bien y veréis cuán difícil es hallar un joven que conozca la sana Doctrina y esto es porque todo se les ha permitido con tal de que ocupen los lugares vacíos y se cree que un templo estando lleno, es una Iglesia floreciente, mas no es así, pues llenad un cementerio de cadáveres y jamás allí habrá vida. ¡No traigáis pues vosotros, pastores de almas, más dolor a Mi Corazón! ¡Refrenad los sacrilegios! ¡Cortad esa libertad desenfrenada que habéis dado buscando amistad con el mundo! ¡Sabed detectar a aquellos jóvenes que con auténtica vocación se han acercado a los templos y han terminado siendo motivo de burla, o siendo uno más bajando los brazos! ¡No habéis aprendido aún... no habéis leído lo que pedía al joven rico! Para entrar en Mi Corazón se debe dejar todo: los pecados, las malas compañías, las modas, los vicios, las malas costumbres, la frecuencia en los lugares que pueden ser ocasión de pecado o escándalo. Ahora bien: ¿qué hacer? Cuántos de nuestros jóvenes, amados, bautizados en Mi Nombre, caen en manos de sectas que practican rituales satánicos; cuántos de estos amados jóvenes ingresan en los movimientos parroquiales esperando encontrar en ellos algo que los haga realmente útiles al Señor y allí terminan, simplemente en un anhelo, sólo encuentran lo mismo que en cualquier organización mundana: un “club” de esparcimiento o un lugar de reunión. Ni siquiera las buenas compañías están garantizadas, entre los jóvenes que concurren a las parroquias, es necesario que os diga que así es. ¿Necesitáis acaso que os muestre ejemplos? ¿O no veis vosotros lo que vuestros jóvenes hacen? Ante esta situación se deben encarar tres caminos. En el primero: los padres de familia, tratar de llegar a un verdadero acercamiento con los jóvenes, planteándoles el porqué y para qué de su vida y el valor de su alma; en segundo lugar: los educadores, en los colegios y universidades, enseñad limpiamente el valor justo de la ciencia humana que no reemplaza al valor de la Presencia de Dios, sino que realza aun más toda la Creación como un fruto de la Misericordia Divina y que el conocimiento ennoblece en la medida en que es utilizado en beneficio del prójimo; en tercer lugar: sacerdotes, religiosas, catequistas, movimientos de espiritualidad nuevos y antiguos, debéis revisar cómo os relacionáis con los jóvenes, ellos no buscan que vosotros seáis iguales a ellos, entendedlo, sino que los guiéis y les deis el ejemplo. No es necesario el mimetismo, ellos necesitan altos ideales para poder imitar y no que sus maestros terminen imitándolos. ¿Qué valor tiene la verdad si se cambia a cada momento ante la opinión de la mayoría? ¿ésa es la auténtica verdad? Mostrad firmeza en las convicciones, enseñad el camino recto, poned los límites justos y sobre todo: ¡ENSEÑÁDLES EL VERDADERO VALOR DE LA PALABRA AMOR! Vuestros jóvenes, Mis jóvenes, creen que el amor es una expresión física y lo relacionan únicamente al amor de pareja. Cambiad pronto esa falsa versión del amor de Dios y enseñádlo en su justa medida. Recordad Mis Mandamientos que no han cambiado: Amarás al Señor tu Dios y luego por extensión a tu prójimo, deseando para él lo máximo que es su salvación.
Pues bien, allí los tenéis y hay mucho por hacer, cada uno en su medida, trabajad. Si la juventud se ha pervertido no hay futuro para vuestra humanidad, si esta juventud de hoy no quiere saber nada de Dios... Dios se retirará definitivamente, porque pronto esa juventud será la totalidad de los habitantes de este planeta. Dejad huellas en ellos para que sepan elegir y no les marquéis valores que no son tales: el dinero, el poder, el placer, a nada llevan.
Sigo llamando a todos aquellos que quieren unirse en esta lucha por la salvación, mas sabedlo bien: no admitiré oposición por empecinamiento o por comodidad, lo que está mal debe cambiarse, lo que está bien debe fortalecerse y no aceptéis opinión alguna, ¡oíd bien: no aceptéis opinión alguna de aquel que no practica lo que Yo he enseñado a través de Mi Palabra y a través de Mi Vicario en la Tierra
(S.S. Juan Pablo II). Obedeced entonces a aquellos que hablan y actúan consecuentemente con Mis deseos. Sólo si son hombres espirituales darán verdadera luz desde cualquier puesto que ocupen y no temáis a nadie pues Yo estaré con vosotros siempre si os mantenéis fieles.
Tened paz, orad y pedid por todas vuestras necesidades y enseñad a otros a acercarse a Mí con confianza. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Si vuestro ejemplo es suficientemente fuerte, las palabras estarán de más. Mi paz.

Lamentaciones, Cap. 4, Vers. 16 al 18.



¿POR QUÉ SE INQUIETAN VUESTROS CORAZONES?

24 de abril de 1998.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
¿Por qué se inquietan vuestros corazones? ¿por qué perdéis la paz en vuestro interior? ¿por qué se turba vuestro espíritu, si Yo estoy con vosotros como lo he prometido? Sabéis que aún sin oír Mi Voz, Yo estoy aquí en Mi Santuario y desde aquí os bendigo y os hablo sin palabras, y veo vuestras acciones, empujándoos siempre hacia vuestra conversión auténtica. No tenéis, pues, motivo para tristeza, ni zozobra, ni miedo.
Podrá el Enemigo preparar planes en contra de Mi Iglesia... mas no triunfará; solamente aquellos que se desprendan de Mí, caerán en sus manos; mas, quien permanezca fiel será defendido por Mí como Mi propia Gloria: Promesa del Señor.
¡Aquietad vuestro espíritu en Mi Corazón, confiad en Mí; venid a refugiaros en el abismo de Mi Misericordia! Pues Yo he vencido por vosotros el aguijón de la muerte y os he abierto el Cielo, la Eterna Felicidad... ¿Podéis, entonces, tener dudas de Mi Amor?
Tened Paz, amadas ovejas de Mi grey, y recibid Mi Bendición que es salud y fuerza, que es liberación y paz, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Todo lo que necesitáis, antes de ser pedido ya es conocido por Mí, mas Me agrada que me lo pidáis por confianza y como demostración de amor.
No desfallezcáis en el camino; cumplid con vuestra tarea como buenos servidores. A vosotros Mi paz.
San Juan, Cap. 17, Vers. 20 al 26.



GUARDAOS BIEN DE NO ESTAR CERCA
DE ESTOS MALOS PASTORES

1 de mayo de 1998 (Primer Viernes de mes).
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Sabéis bien cuanto hieren Mi Corazón los pecadores, aquellos que hundidos en el fango del mal, viven su vida como un camino hacia el Abismo. Mas hoy, debéis saber también, que hay otros que proporcionan a Mi Corazón un sufrimiento mayor, y son los malos pastores, aquellos que por su comodidad o negligencia dejan de cumplir su deber velando por Mi Rebaño, y aún peor, prefieren verlo disminuido por la muerte o la pérdida de Mis ovejas para tener un trabajo mucho menos pesado; y así, aquellas ovejas que Yo les he confiado han caído en manos del enemigo o se han extraviado o han muerto o corren ahora graves riesgos, sin que se decidan estos pastores a protegerlas, pues nada les interesa, sólo su propia comodidad. Estos son los que hieren más profundamente Mi Corazón... ¡Pobres! pues, pobres cuando llegue el día de su Juicio, pues rendirán cuentas por sí mismos y por todo Mi Rebaño diezmado por su culpa.
¡Guardaos bien de no estar cerca de estos malos pastores, ni responder a sus engaños o seguiréis su misma suerte!
Tened Paz. Yo os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
Pedid la Luz de lo alto para decidir correctamente en cada situación.
Paz.


Hechos de los Apóstoles, cap. 5, Vers. 35 al 41.




RONDA EL REBAÑO EL LEÓN HAMBRIENTO
DISPUESTO A ARROJARSE SOBRE SU PRESA
Y DEVORARLA

22 de mayo de 1998.
La paz con vosotros, ovejas de Mi grey.
Ronda el rebaño el león hambriento dispuesto a arrojarse sobre su presa y devorarla. Muestra su ferocidad con fuertes rugidos y sus garras se aprestan a atacar. ¿Quién será, pues, la víctima que ha elegido? Aquel desprevenido y descuidado que se ha alejado de la protección del Buen Pastor. Aquel insolente que desea marcar su propio camino, confiado en su fuerza: ése será, pues, la primer víctima y muchas podrán ser si no oís Mis consejos.
Sólo ésto deseaba advertiros, ahora lo sabéis. ¡Guardaos bien! Yo os bendigo, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Todos responden: “Amén”).
No vale más aquel que más habla sino el que más trabaja por el Reino de los Cielos, esa es la medida. Paz.

Hechos de los Apóstoles, Cap. 19, Vers. 8 al 10.




EL BUEN PASTOR

Copywright by Fundación Misericordia Divina
Asociación de laicos católicos